{"id":3761,"date":"2013-12-23T15:22:39","date_gmt":"2013-12-23T13:22:39","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=3761"},"modified":"2013-12-23T15:34:08","modified_gmt":"2013-12-23T13:34:08","slug":"de-contertulio-a-tertuliano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2013\/12\/23\/de-contertulio-a-tertuliano\/","title":{"rendered":"De contertulio a tertuliano"},"content":{"rendered":"<a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=aMT6UTxV7Ts\">http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=aMT6UTxV7Ts<\/a>\n<p>Las palabras no son neutras ni arbitrarias; siempre comportan un matiz ajeno al erudito diccionario acad\u00e9mico que permite distinguirlas coloquialmente all\u00ed donde son consideradas sin\u00f3nimas, cualidad donde el vulgo, muestra natural destreza, como prueba el apabullante empleo de \u201ctertuliano\u201d cuando de aludir a los intervinientes de un debate medi\u00e1tico programado en un plat\u00f3 se trata, mientras se reserva \u201ccontertulio\u201d si de lo que se ocupa es de quienes de modo improvisado entablan una discusi\u00f3n entre amigos en un bar. Es el tributo a pagar ante la plebe, yendo el apelativo m\u00e1s all\u00e1 de los presuntos or\u00edgenes etimol\u00f3gicos que apuntan al apodo \u201cTertuliano\u201d del apologista cristiano que en principio podr\u00edan explicar la fuente de \u201cTertulia\u201d mas no as\u00ed, el notorio distingo antedicho, pues a pocos o\u00eddos escapa lo elogiable que suena a uno le reconozcan como \u201cContertulio\u201d y lo mal que sienta se le presente ante cualquier auditorio como \u201cTertuliano\u201d.<\/p>\n<p>Hasta este trimestre, mis experiencias televisivas hab\u00edan sido como las apariciones del Monstruo del Lago Ness: sorpresivas, espaciadas en el tiempo, algo escandalosas&#8230; Mi opini\u00f3n, siempre se ha traslucido en un continuum articulado permitiendo al lector situar mis palabras en su debido contexto, es decir, en un autor que se confiesa Cat\u00f3lica en lo religioso, Liberal en lo social, Marxista en lo econ\u00f3mico, Anarco en lo pol\u00edtico\u2026por lo que a nadie cog\u00eda desprevenido que tan pronto defendiera posiciones que para el pensamiento rectil\u00edneo son consideradas de derechas, verbigracia, el asunto del Aborto, como al rato propusiera un argumento para reforzar posturas de izquierdas, por ejemplo \u201cla redistribuci\u00f3n de la riqueza\u201d, gan\u00e1ndome desde hace mucho, el derecho para campar a mi aire como lo har\u00eda un burro que rebuzna a su gusto.<\/p>\n<p>Pero hete aqu\u00ed, que recientemente he sido invitado a participar de modo sistem\u00e1tico al programa \u201cSin ir m\u00e1s lejos\u201d de Etb2, donde he descubierto en carne propia, a qu\u00e9 puede deberse que los telespectadores hayan preferido denominar \u201cTertulianos\u201d y no \u201cContertulios\u201d a cuantos discuten asiduamente ante las c\u00e1maras.<\/p>\n<p>Dejando a un lado otras plausibles explicaciones que se\u00f1alan al \u201cQu\u00edtate t\u00fa para que me ponga yo\u201d del entrenador que todos llevamos dentro; la posible confusi\u00f3n de los formatos entre los programas dedicados a dirimir cuestiones de actualidad pol\u00edtica o de cotilleo; o al hecho m\u00e1s concreto de que los implicados sirvan para abordar un roto y un descosido\u2026lo cierto es que, en esto de opinar p\u00fablicamente se percibe con mayor claridad el fen\u00f3meno de que \u201cmientras los amigos vienen y van, los enemigos se amontonan\u201d.<\/p>\n<p>Ante cualquier afirmaci\u00f3n, la audiencia se divide r\u00e1pidamente en cuatro segmentos: En primer lugar, aparecen los que entendi\u00e9ndote correctamente no est\u00e1n de acuerdo contigo. Si no les has convencido por la tele donde no pueden rebatirte, no te molestes en hacerlo en persona. El desagrado que provoca esta diferencia los aleja de ti mostr\u00e1ndose reacios a concederte la raz\u00f3n en cualquier punto de la conversaci\u00f3n. Luego tenemos a cuantos te han entendido mal y por ello se muestran en desacuerdo contigo. A estos, adem\u00e1s de sucederles como los precedentes, no conviene enfrentarles a su equ\u00edvoco porque tom\u00e1ndote por parte contraria, antes entender\u00e1n que te est\u00e1s desdiciendo de tus palabras con lo que les afianzar\u00e1s m\u00e1s en su error. Una tercera especie muy abundante la representa quienes entendi\u00e9ndote mal, dicen, para tu estupor, estar de acuerdo contigo. Por mucho que repugne a la raz\u00f3n, a estos no conviene sacarles de su error, pues de hacerlo, se sentir\u00e1n primero contrariados, despu\u00e9s despreciados e inmediatamente enga\u00f1ados por tu discurso, cosa que no te perdonar\u00e1n en debates sucesivos. Y por \u00faltimo, encontrar\u00edamos a un selecto grup\u00fasculo que habi\u00e9ndote entendido, asiente compartir tu postura. Pues bien, estos tambi\u00e9n se pueden volver en tu contra a nada que te muestres tibio, dubitativo, introduzcas matices o simplemente les comuniques que has variado algo de opini\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed es, como programa a programa, los intervinientes van gan\u00e1ndose a pulso que se los llame \u201ctertulianos\u201d en vez de \u201ccontertulios\u201d.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las palabras no son neutras ni arbitrarias; siempre comportan un matiz ajeno al erudito diccionario acad\u00e9mico que permite distinguirlas coloquialmente all\u00ed donde son consideradas sin\u00f3nimas, cualidad donde el vulgo, muestra natural destreza, como prueba el apabullante empleo de \u201ctertuliano\u201d cuando de aludir a los intervinientes de un debate medi\u00e1tico programado en un plat\u00f3 se trata, &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2013\/12\/23\/de-contertulio-a-tertuliano\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">De contertulio a tertuliano<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4359,155],"tags":[99683,4463,39418],"class_list":["post-3761","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comunicacion","category-general","tag-comunicacion","tag-debate","tag-tv"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3761","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3761"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3761\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3764,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3761\/revisions\/3764"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3761"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3761"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3761"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}