{"id":3778,"date":"2014-01-03T12:56:28","date_gmt":"2014-01-03T10:56:28","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=3778"},"modified":"2014-01-03T13:03:04","modified_gmt":"2014-01-03T11:03:04","slug":"discursos-navidenos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2014\/01\/03\/discursos-navidenos\/","title":{"rendered":"Discursos Navide\u00f1os"},"content":{"rendered":"<iframe loading=\"lazy\" title=\"Twisted Nerve-Bernard Herrmann.\" width=\"660\" height=\"495\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/qX4lBeRtexI?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<p>Como churumbeles a quienes los Reyes Magos traen carb\u00f3n por portarse mal durante el a\u00f1o, nuestros mandatarios, nos despachan discursos navide\u00f1os a modo de represalia por las continuas protestas p\u00fablicas y privadas con las que los ciudadanos les amargamos el omn\u00edmodo ejercicio de su Poder en calles y plazas, pues es deseo del gobernante que sus \u00f3rdenes sean, adem\u00e1s de acatadas racionalmente sin chistar por la cuenta que nos trae, aceptadas de coraz\u00f3n como las m\u00e1s buenas, justas, honestas, adecuadas e inteligentes a tomar en nuestro nombre y por nuestro bien. De otro modo, no me explico la reedici\u00f3n anual de una de las peores tradiciones que conozco.<\/p>\n<p>Empezando por los del Jefe del Estado y continuando con los de los distintos Presidentes central y auton\u00f3micos, los discursos navide\u00f1os son una desp\u00f3tica imposici\u00f3n en la programaci\u00f3n de los entes p\u00fablicos a la audiencia bajo el inocente formato institucional de \u201cFelicitaci\u00f3n\u201d en un momento propicio para colarnos su propaganda por hallarse la Conciencia inmersa en ese esp\u00edritu de \u201cPaz y Amor\u201d que la incapacita para resistir la agresi\u00f3n, pues no cabe catalogar mas que de \u201cagresi\u00f3n\u201d cuanto acontece cada vez que uno de estos sujetos aparece por la pantalla en la intimidad de nuestras casas en tiempo tan entra\u00f1able. Lo valiente por su parte ser\u00eda realizar dicha acometida moral contra la ciudadan\u00eda en fechas m\u00e1s neutras d\u00e1ndole al ciudadano alguna opci\u00f3n de defenderse, aunque finalmente acabe abrazando a sus verdugos como queda evidenciado elecci\u00f3n tras elecci\u00f3n, si bien, en estos casos, los impostores precisan de montar toda una campa\u00f1a electoral emple\u00e1ndose a fondo en m\u00edtines para obtener id\u00e9ntico fin, a saber: mantenernos enga\u00f1ados, pese a quedar como mentirosos.<\/p>\n<p>Cuesta entender como la Santa Madre Iglesia, tan denostada por la casta parasitaria cada vez que un Obispo se pronuncia libremente, con raz\u00f3n o sin ella, sobre los distintos problemas que afectan a la sociedad de la que forma parte, acus\u00e1ndola de intromisi\u00f3n religiosa en asuntos pol\u00edticos, calla c\u00f3mplice, en caso tan clamoroso contra su dignidad, pues f\u00e1cil reproche tiene a su alcance tildando los discursos navide\u00f1os de flagrante allanamiento moral de la pol\u00edtica en la vida espiritual de los creyentes y en la emocional de todo ciudadano por ateo que este se declare, dado que, siendo fiestas que pese a su innegable origen pagano, poseen cierto car\u00e1cter sagrado en el calendario desde hace milenios, deber\u00eda esperarse del gobernante que concediera una tregua al Pueblo durante este periodo para que la pobre gente disfrutara de los suyos entre villancicos, regalos y turrones, un fugaz par\u00e9ntesis de felicidad, esperanza y buenos deseos, inhibida de la espada de Damocles que le acecha, del yugo que lo somete, sin que se les recuerde quien manda en sus cochinas vidas, sin ser ninguno de ellos digno heredero de Pericles, cosa que lamentablemente no sucede.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 habremos de afirmar entonces de los programas y periodistas que cual secuela se prestan a dignificar con su opini\u00f3n \u2013 paradoja a la que no escapan estas l\u00edneas &#8211; palabras que no merecen ning\u00fan aprecio, salvo para los aduladores de siempre cuyo desprestigio es bien conocido por el respetable. Porque, es evidente, que los discursos navide\u00f1os, vengan de donde vengan, muestran todos un perfil intelectual muy bajo, rozando lo rampl\u00f3n al extremo que adjetivarlo de pueril, quedar\u00eda excesivo, sin el menor inter\u00e9s cient\u00edfico, cultural o filos\u00f3fico, seguramente por estar redactados para un p\u00fablico de condici\u00f3n plebeya, vasalla, lacaya, esbirra, sumisa y cortesana, predispuesto a la pronta ovaci\u00f3n como a la genuflexi\u00f3n para rendir pleites\u00eda; y que tampoco son una buena opci\u00f3n de ocio como bien atestiguan las grandes editoriales que por generosas que se muestren pagando ingentes cantidades por las ruinosas memorias de estos mismos personajes, todav\u00eda no se han atrevido a publicar sus discursos navide\u00f1os, siquiera en edici\u00f3n de bolsillo, porque en este caso, a buen seguro, ser\u00eda a costa del suyo, dado que su contenido, sea en versi\u00f3n oral o escrita, es t\u00f3rrido, bostezante, aburrido, somnoliento tanto como para dormir a un elefante y a sus propias Se\u00f1or\u00edas.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como churumbeles a quienes los Reyes Magos traen carb\u00f3n por portarse mal durante el a\u00f1o, nuestros mandatarios, nos despachan discursos navide\u00f1os a modo de represalia por las continuas protestas p\u00fablicas y privadas con las que los ciudadanos les amargamos el omn\u00edmodo ejercicio de su Poder en calles y plazas, pues es deseo del gobernante que &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2014\/01\/03\/discursos-navidenos\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Discursos Navide\u00f1os<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4359,155],"tags":[4329,99676,99669],"class_list":["post-3778","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comunicacion","category-general","tag-navidad","tag-politica","tag-religion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3778","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3778"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3778\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3782,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3778\/revisions\/3782"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3778"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3778"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3778"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}