{"id":3814,"date":"2014-01-16T13:08:33","date_gmt":"2014-01-16T11:08:33","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=3814"},"modified":"2014-01-16T13:09:11","modified_gmt":"2014-01-16T11:09:11","slug":"la-verdadera-generacion-ni-ni","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2014\/01\/16\/la-verdadera-generacion-ni-ni\/","title":{"rendered":"La verdadera Generaci\u00f3n Ni-Ni"},"content":{"rendered":"<p>No hace tanto se discut\u00eda en seminarios universitarios, revistas de pensamiento y medios de comunicaci\u00f3n, sobre la existencia de un sector de la juventud que ni estudiaba ni trabajaba al que expertos, analistas, periodistas y tertulianos gustaron en designar como \u201cGeneraci\u00f3n Ni-Ni\u201d con claros tintes peyorativos por entenderse que dicha posici\u00f3n juvenil m\u00e1s que forzada por las circunstancias socioecon\u00f3micas era pretendida por un pasotismo militante al que pocos soci\u00f3logos, psic\u00f3logos y polit\u00f3logos concedieron la presunci\u00f3n de inocencia intencional por padecer lo que se conoce como una aton\u00eda existencial colectiva ante acontecimientos sutiles que desalentaban desde una deficiente educaci\u00f3n en valores fundamentales o un desesperanzador horizonte de sentido altamente frustrante entre sus altas aspiraciones de placer exacerbadas por una enga\u00f1osa publicidad dirigidas al consumo y sus capacidades reales de poderlas satisfacer, toda iniciativa ilusionante en un mundo en el que empezamos a ser del todo prescindibles, perspectiva ante la cual muchos decidieron dejarse llevar sin ofrecer la menor resistencia, siempre y cuando en dicho discurrir temporal se contara con un m\u00ednimo garantizado para la subsistencia, cosa que se les entregaba sin exigencias a cambio de no estorbar manteni\u00e9ndose dentro de su particular Carpe diem de baja intensidad. Con todo, hubo quienes sin negar la realidad de ese sector, juzgaron del todo inapropiado adjudicar la etiqueta \u201cNi-Ni\u201d a toda una generaci\u00f3n aduciendo, que francamente eran minor\u00eda los j\u00f3venes que no estudiaban o trabajaban, hasta el extremo de afirmar que nunca antes nuestro pa\u00eds hab\u00eda contado con una juventud tan bien formada e informada.<\/p>\n<p>Hoy, sin embargo, no escucho a nadie tratar la cuesti\u00f3n de la aparici\u00f3n de una verdadera \u201cGeneraci\u00f3n Ni-Ni\u201d precisamente cuando su extensi\u00f3n y consolidaci\u00f3n no generar\u00eda discusi\u00f3n interdisciplinar alguna, paradoja esta, que s\u00f3lo me explico por buscar evitar la confusi\u00f3n aunque no deber\u00eda haberla, toda vez, la expresi\u00f3n \u201cGeneraci\u00f3n Ni-Ni\u201d si bien tuvo su recorrido medi\u00e1tico, nunca lleg\u00f3 a cuajar en los \u00e1mbitos intelectuales de referencia por lo apuntado. En consecuencia, dado que nos encontramos con una feliz expresi\u00f3n sin correlato, lo suyo ser\u00eda aprovecharla para un fen\u00f3meno social notorio que est\u00e1 por bautizar al que vendr\u00eda como anillo al dedo.<\/p>\n<p>Conforme a las conclusiones extra\u00eddas del estudio \u00abCrisis y contrato social. Los j\u00f3venes en la sociedad del futuro\u00bb, elaborado por la Fundaci\u00f3n de Ayuda contra la Drogadicci\u00f3n, donde se nos informa de que un 84,9% considera bastante probable tener que trabajar en lo que sea, el 61,7% considera igual de probable tener que irse al extranjero; y el 79,2% tener que estudiar m\u00e1s, y a pesar de esta disponibilidad expresada, una abrumadora mayor\u00eda cercana al 80% se muestra convencida de que, tendr\u00e1 que depender econ\u00f3micamente de su familia\u2026en otras palabras, que la juventud de hoy, est\u00e1 dispuesta a trabajar \u00a1En lo que sea!, sin la m\u00e1s m\u00ednima aspiraci\u00f3n profesional, laboral, intelectual o formativa; \u00a1Donde sea! sin importarle el arraigo, la familia, los amigos, su forma de vida; \u00a1Como sea! para entendernos: sin seguridad social, sin medidas de seguridad, sin prestaci\u00f3n por desempleo, sin finiquito, sin pluses de peligrosidad, sin vacaciones\u2026\u00a1Con el sueldo que sea! Al margen del nivel de sus t\u00edtulos acad\u00e9micos, experiencia, capacidad, perfil, etc, es evidente que si alguna vez toda una generaci\u00f3n ha merecido ser bautizada como \u201cGeneraci\u00f3n Ni-Ni\u201d, esa es la actual.<\/p>\n<p>Porque, los j\u00f3venes de hoy, ni tienen trabajo, ni lo van a tener en mucho tiempo, por consiguiente ni pueden comprarse una casa ni independizarse, ni tener hijos ni formar una familia, ni desarrollarse como ciudadanos. Por otra parte, tal y como est\u00e1n las cosas, sus padres ya no estar\u00e1n en disposici\u00f3n de ayudarles por lo que en breve no tendr\u00e1n ni para viajar ni en metro, ni cargar el m\u00f3vil, ni navegar por internet, ni salir con los amigos de fiesta como antes; a ello le debemos sumar la pol\u00edtica de recortes sociales que les pondr\u00e1 a los pies de los caballos en un pa\u00eds que no les ofrece ni una tarjeta sanitaria despu\u00e9s de forzarlos a emigrar por no darles ni la m\u00e1s m\u00ednima esperanza de una cercana soluci\u00f3n a sus problemas.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No hace tanto se discut\u00eda en seminarios universitarios, revistas de pensamiento y medios de comunicaci\u00f3n, sobre la existencia de un sector de la juventud que ni estudiaba ni trabajaba al que expertos, analistas, periodistas y tertulianos gustaron en designar como \u201cGeneraci\u00f3n Ni-Ni\u201d con claros tintes peyorativos por entenderse que dicha posici\u00f3n juvenil m\u00e1s que forzada &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2014\/01\/16\/la-verdadera-generacion-ni-ni\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">La verdadera Generaci\u00f3n Ni-Ni<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4262,155],"tags":[4563,4301],"class_list":["post-3814","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","category-general","tag-generacion","tag-juventud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3814","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3814"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3814\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3817,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3814\/revisions\/3817"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3814"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3814"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3814"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}