{"id":3866,"date":"2014-02-17T12:59:31","date_gmt":"2014-02-17T10:59:31","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=3866"},"modified":"2014-02-17T13:00:29","modified_gmt":"2014-02-17T11:00:29","slug":"democracia-y-barbaridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2014\/02\/17\/democracia-y-barbaridad\/","title":{"rendered":"Democracia y Barbaridad"},"content":{"rendered":"<p>Al gobernante se le llena la boca remontando el sistema democr\u00e1tico a la Grecia Cl\u00e1sica, como paradigma de derechos y libertades, que lo fue, pero pasando por alto la estructura injusta que lo sustentaba, donde esclavos, mujeres y extranjeros ten\u00edan vetada su participaci\u00f3n en asuntos p\u00fablicos, no tanto por la ignorancia del dato relevante, cuanto por no abrirnos los ojos al paralelismo con que hoy se reproduce tan pr\u00f3spero esquema. Y es que, la Democracia tiene sus l\u00edmites, como no se cansan de repetirnos los representantes de la Partitocracia.<br \/>\nHoy, a prop\u00f3sito de lo sucedido en Ceuta, deseo centrar la atenci\u00f3n en lo concerniente a las distintas categor\u00edas que un forastero reci\u00e9n llegado a nuestra sociedad le pueden ser asignadas que en su conjunto he dado en llamar \u201cBarbaridad\u201d.<br \/>\nLos griegos gustaban decir \u201cb\u00e1rbaro\u201d a todo extranjero a causa de que su lengua no griega les sonaba algo as\u00ed como barbarabarr. La Democracia de entonces, negaba el voto a los extranjeros, pero ten\u00edan ciertos derechos como a comerciar, trabajar, adquirir una vivienda y hasta participar en sus guerras. Nuestra Democracia, ha avanzado en este asunto una aut\u00e9ntica barbaridad, empezando por distinguir hasta cinco categor\u00edas de for\u00e1neos bien reconocibles por los hablantes y medios de comunicaci\u00f3n:<br \/>\nHasta ayer, pese ha haber transcurrido desde la experiencia ateniense veinticinco siglos, en poco o nada nuestro tratamiento y distinci\u00f3n jur\u00eddico-ling\u00fc\u00edstica, se hab\u00eda diferenciado de la griega, poniendo en evidencia que al desarrollo de hominizaci\u00f3n, no le ha acompa\u00f1ado un avance en humanizaci\u00f3n, de suerte que, todas las personas venidas de fuera han sido tratadas y tenidas por extranjeras, cosa que como se apreciar\u00e1 a continuaci\u00f3n ya no es as\u00ed, pues el t\u00e9rmino casi ha ca\u00eddo en desuso a favor de otras nuevas expresiones cargadas de significado.<br \/>\nCuando los individuos provenientes del exterior, gozan de un estatus acomodado, una profesi\u00f3n cualificada, cierta solvencia econ\u00f3mica que se traduce en vestimenta elegante, medio de locomoci\u00f3n propio, presencia en lugares de ocio en compa\u00f1\u00eda de amigos lugare\u00f1os, etc, casi pasar\u00edan por aut\u00e9nticos ciudadanos, por lo que, en principio, no suelen tener problemas para acceder a permisos de trabajo y residencia, cosa que redunda en beneficio de lo anterior. A estas personas solemos aludir por el gentilicio de su pa\u00eds de origen, sobre todo, cuando este pertenece a un pa\u00eds de la OTAN o una gran potencia emergente; A este respecto, brasile\u00f1os, Indios y Chinos han visto mejorado su tratamiento, pues los primeros han dejado de ser Sudacas, los segundos asi\u00e1ticos y los terceros sencillamente amarillos. De este modo, no nos faltan colegas estadounidenses en la oficina, vecinos ingleses, amigos italianos\u2026<br \/>\nCuando quien viene del exterior s\u00f3lo lo hace de visita con intenci\u00f3n de disfrutar de sus vacaciones dispuesto a gastarse el dinero en nuestros comercios y hoteles, entonces lo etiquetamos de turista. Su presencia, aunque molesta para el ciudadano medio, es muy apreciada por las instituciones y cuantos hacen su agosto con su tr\u00e1nsito, que es contemplado como riqueza. Todos los turistas son bienvenidos. Empero, los que no tengan la suerte de ser de raza cauc\u00e1sica, es recomendable que luzcan en todo momento alg\u00fan elemento, mismamente una c\u00e1mara fotogr\u00e1fica, que lo distinga de otras peligrosas categor\u00edas que le podr\u00edan suponer cacheos continuos y pasar alguna que otra noche en comisar\u00eda. Al turista se le garantiza la salud, el transporte, buena alimentaci\u00f3n, buen alojamiento, buenas vistas al mar, diversi\u00f3n, juego, drogas, prostituci\u00f3n y cuanto desee mientras lo pueda pagar. Al turista se le perdona todo y es muy raro ver alguno en la c\u00e1rcel.<br \/>\nQuiz\u00e1 el \u00faltimo reducto de la palabra \u201cExtranjero\u201d est\u00e9 asociado a la condici\u00f3n del \u201cEstudiante\u201d que ha elegido nuestro pa\u00eds para ampliar conocimientos. As\u00ed tenemos la figura del Estudiante extranjero, cuya simpat\u00eda econ\u00f3mica es inferior a la del turista pero mejor soportable para la ciudadan\u00eda, m\u00e1s, cuando se le contempla como a alguien con quien se puede pasar un buen rato, pero sin compromiso pues est\u00e1 previsto se vuelva a su pa\u00eds. Esta negligente alegr\u00eda con que se recibe a todo estudiante extranjero, explicar\u00eda lo bien que se le trata entre sus vecinos, compa\u00f1eros y sobre todo potenciales parejas sexuales, sin caer en la cuenta que a muchos se les lleva al equ\u00edvoco de pensar que est\u00e1 en el Para\u00edso y en consecuencia tome la decisi\u00f3n de quedarse aqu\u00ed \u00a1para siempre! rob\u00e1ndonos los mejores puestos de trabajo dada su alta formaci\u00f3n acad\u00e9mica.<br \/>\nPeor lo tienen quienes vienen a trabajar para cuantos hemos reservado el despectivo t\u00e9rmino de \u201cInmigrantes\u201d. Si lo hacen dejando atr\u00e1s a sus familiares y amigos, es s\u00f3lo porque son pobres. Y como son pobres, s\u00f3lo son rentables para la Patronal, pues gracias a su irrupci\u00f3n entre la fuerza de trabajo aut\u00f3ctona, la mano de obra se abarata lo suficiente para que ni unos ni otros dejen de ser pobres trabajando. En buena l\u00f3gica, dispongan o no de permisos laborales, son odiados por las capas bajas de nuestra sociedad, pues ciertamente les hacen la competencia en el trabajo y son quienes han de convivir con ellos en los extraradios urbanos, hacer cola con ellos en los supermercados de barrio, ir con ellos a la escuela\u2026haciendo a\u00f1icos el dicho \u201cEl roce hace el cari\u00f1o\u201d.<br \/>\nPor \u00faltimo, tenemos a cuantos provenientes de \u00c1frica, son de raza negra, y alcanzan nuestra tierra al modo ol\u00edmpico, es decir a nado, o saltando vallas. Estos espec\u00edmenes son designados como Subsaharianos. Son seres despreciables y despreciados por la inmensa mayor\u00eda de los ciudadanos respetables, por lo que se les deniega sistem\u00e1ticamente visados en sus pa\u00edses de origen, solicitudes de asilo, permisos de trabajo o residencia, derecho a asistencia sanitaria, alquiler de vivienda, etc. El \u00fanico modo en que nuestras instituciones democr\u00e1ticas tienen de dispensarles todo ello, es d\u00e1ndoles caza en nuestras calles y plazas e ingres\u00e1ndoles en los Campos de internamiento conocidos como CIES o en su defecto, en las prisiones donde se les puede contar por millares.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al gobernante se le llena la boca remontando el sistema democr\u00e1tico a la Grecia Cl\u00e1sica, como paradigma de derechos y libertades, que lo fue, pero pasando por alto la estructura injusta que lo sustentaba, donde esclavos, mujeres y extranjeros ten\u00edan vetada su participaci\u00f3n en asuntos p\u00fablicos, no tanto por la ignorancia del dato relevante, cuanto &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2014\/02\/17\/democracia-y-barbaridad\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Democracia y Barbaridad<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155,4259],"tags":[49999,405,4321],"class_list":["post-3866","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-letras","tag-barbarie","tag-democracia","tag-inmigracion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3866","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3866"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3866\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3869,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3866\/revisions\/3869"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3866"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3866"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3866"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}