{"id":3973,"date":"2014-05-28T12:20:23","date_gmt":"2014-05-28T10:20:23","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=3973"},"modified":"2014-05-28T12:20:23","modified_gmt":"2014-05-28T10:20:23","slug":"ofuscacion-de-un-lector-en-crisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2014\/05\/28\/ofuscacion-de-un-lector-en-crisis\/","title":{"rendered":"Ofuscaci\u00f3n de un lector en crisis"},"content":{"rendered":"<iframe loading=\"lazy\" title=\"Pastora Soler - D\u00e1melo Ya [Official Music Video]\" width=\"660\" height=\"371\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/ixJAC7GFrEU?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<p>La crisis ha variado considerablemente mis h\u00e1bitos de lectura. Si anta\u00f1o adquir\u00eda vol\u00famenes a ritmo muy superior al que me era posible leerlos sin importarme en absoluto el avance geom\u00e9trico de estanter\u00edas que los primeros ocupaban mientras los segundos mal que bien progresaban de forma aritm\u00e9tica en la misma balda, ahora paseo por las librer\u00edas como alma en pena, si bien, ello me ha servido para liquidar el excedente acumulado de obras no le\u00eddas que aguardaban sin esperanza su turno, algunas de tem\u00e1tica ya caducada como las que hablaban del \u201cEfecto 2000\u201d o \u201cla profec\u00eda de los Mayas\u201d.<br \/>\nConforme estos ejemplares pasaban de una condici\u00f3n a otra, crec\u00eda mi desasosiego por encontrar remedio al colapso que se avecinaba. Una soluci\u00f3n era acudir a Cl\u00e1sicos. Pero no me estoy refiriendo a Homero, Herodoto o S\u00f3focles, autores sumamente entretenidos, sino a Cl\u00e1sicos de verdad del estilo de Suetonio, Juvenal o Publio el viejo, que qu\u00e9 quieren que les diga: lo suyo no era el esparcimiento.<br \/>\nAs\u00ed, destilando licor de mondas de patata, fortalec\u00ed el esp\u00edritu hasta conseguir leer de un tir\u00f3n la Biblia, \u00a1genealog\u00edas incluidas!, el Quijote y cuando me dispon\u00eda a hacer lo propio con el diccionario, me pregunt\u00e9 aterrado \u00bfDe verdad que no hay otra manera?<br \/>\nMe gustar\u00eda ver bien para poder ir a robar al Corte Ingl\u00e9s; en su defecto habr\u00eda de conformarme con degustar de gorra las novedades a ratos perdidos poniendo cuidado de no coincidir en los turnos con los mismos dependientes, claro que, de poco me servir\u00eda dada mi afici\u00f3n de subrayarlos tomando notas en los m\u00e1rgenes. Los militares ten\u00edan raz\u00f3n \u00a1Soy un in\u00fatil!<br \/>\nY, si no soy capaz de robar en los grandes almacenes \u00bfC\u00f3mo hacerlo a la Biblioteca P\u00fablica Municipal? Al principio reconozco que el sentido de la cuesti\u00f3n era moral. Pero, seg\u00fan lo sopesaba, su tono fue adquiriendo una perspectiva m\u00e1s t\u00e9cnica\u2026 Cierto es que, para la media poblacional, leer de prestado puede ser suficiente y hasta otorgue ese plus de erudici\u00f3n que pasear por el barrio. Pero \u00a1todav\u00eda hay clases! Adem\u00e1s, soy demasiado sensible y llevarme a casa un libro para luego devolverlo, es como si inici\u00e1semos el proceso de adopci\u00f3n con un ni\u00f1o y pasadas las Navidades lo regres\u00e1semos al orfanato.<br \/>\nMeditando el modo de responder al interrogante del \u00bfc\u00f3mo?, durante un lustro visit\u00e9 casi un centenar de Bibliotecas P\u00fablicas cuyas instalaciones cada vez se asemejan m\u00e1s a la de los bancos: prohibici\u00f3n de entrar con bolsos, maletines, mochilas; arcos magn\u00e9ticos, dispositivos de alarma, carnets parecidos a las tarjetas de cr\u00e9dito dificil\u00edsimas de falsificar, personal de seguridad a la entrada, c\u00e1maras de vigilancia\u2026casi prefiero replantearme lo del Corte Ingl\u00e9s. \u00bfC\u00f3mo es posible?<br \/>\nEn esta ocasi\u00f3n, m\u00e1s que una pregunta, es una exclamaci\u00f3n de indignaci\u00f3n. En un pa\u00eds donde no se lee ni la gu\u00eda telef\u00f3nica; donde se descuida el patrimonio art\u00edstico o el dinero de las arcas p\u00fablicas municipales \u00bfC\u00f3mo es posible que sean textos del estilo \u201cEl romancero gitano\u201d los merecedores de tanta atenci\u00f3n? \u00bfEchar\u00eda alguien en falta, no s\u00e9, alg\u00fan volumen de Filostrato? Sinceramente, me parece todo un desprop\u00f3sito y hasta un despilfarro.<br \/>\nNo digo yo que, al ciudadano amante de la cultura se le permita sin m\u00e1s adue\u00f1arse de la Enciclopedia Espasa; pero qu\u00e9 menos que hacer la vista gorda con \u201cEl Principito\u201d o \u201cEl Peque\u00f1o Nicol\u00e1s\u201d. Porque, \u00a1vamos a ver! Si fuera el caso de que todos los ejemplares de un t\u00edtulo determinado hubieran sido sustra\u00eddos il\u00edcitamente de todas las Bibliotecas y librer\u00edas \u00bfNo ser\u00eda eso motivo de orgullo para su autor? Y \u00bfNo deber\u00eda el Ministerio del Interior financiar a fondo perdido la Editorial? Robar libros, no es como subir el IVA a la entera ciudadan\u00eda o cobrar comisiones a los trabajadores. Quien roba un libro para consumo propio, cuando menos, invertir\u00e1 de media dos o tres horas del d\u00eda en llegar al desenlace de sus \u00faltimas p\u00e1ginas, tiempo que no est\u00e1 delinquiendo en otras \u00e1reas. Bien es verdad, que un pol\u00edtico o banquero, pueden hacer todo eso y m\u00e1s simult\u00e1neamente; pero son la excepci\u00f3n que confirma la regla.<br \/>\nCada vez que se inaugura una Biblioteca o Casa de Cultura, escucho entre el redundante discurso biensonante eso de \u201cEstamos facilitando el acceso a la cultura\u201d. \u00bfY de su salida qu\u00e9? Porque ustedes me dir\u00e1n, de qu\u00e9 nos sirve tener libre acceso a los libros si su salida est\u00e1 m\u00e1s controlada que la entrada a cualquier macroconcierto.<br \/>\nEn este orden de cosas, me parece indecente que durante la infancia se nos fomente el gusto por la lectura por encima de nuestras posibilidades econ\u00f3micas, y luego de adultos, el Estado se despreocupe del caro h\u00e1bito que hemos contra\u00eddo por su culpa. Yo comprendo que para quien no lee nunca un libro, pagar entre 12 y 20 euros por un poemario es barato; como dicen \u201ccualquiera se lo gasta en una sola noche en copas\u201d. Pero el asunto cambia, cuando en lugar de ser su afici\u00f3n beber, es leer \u00a1Ojala! Ojal\u00e1 los libros tuvieran el precio del Gin Tonic o del cubata.<br \/>\nMi \u00faltimo recurso ha consistido en ofrecerme a Editoriales para confeccionar rese\u00f1as gratis a cambio de que me env\u00eden sin retorno los ejemplares a rese\u00f1ar. Pero deben tener mi ficha de cliente asiduo y no est\u00e1n por la labor.<br \/>\nMenos mal que vivimos en Espa\u00f1a donde la cultura es despreciada sirviendo exclusivamente de excusa para recibir subvenciones, pues, de cuando en cuando, encuentro en los expurgos de las Bibliotecas verdaderas joyas del saber humano como el otro d\u00eda que me hice con uno de los m\u00e1ximos exponentes de la literatura cient\u00edfica \u201cPlanilandia\u201d de Edwin. A. Abbott, y bueno\u2026como los pordioseros que revuelven en los contenedores, voy tirando, con lo que otros van tirando.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La crisis ha variado considerablemente mis h\u00e1bitos de lectura. 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