{"id":4028,"date":"2014-07-24T14:00:44","date_gmt":"2014-07-24T12:00:44","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=4028"},"modified":"2014-07-24T14:00:44","modified_gmt":"2014-07-24T12:00:44","slug":"bueno-para-comer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2014\/07\/24\/bueno-para-comer\/","title":{"rendered":"Bueno para comer"},"content":{"rendered":"<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=MJCAJGXlQXU\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=MJCAJGXlQXU<\/a>\n<p>Puede repugnar a la \u00e9tica, pero no a la l\u00f3gica, que ni\u00f1os de padres pobres, vivan en lugares pobres, vistan con ropas pobres, reciban una educaci\u00f3n pobre, una sanidad pobre y por supuesto \u00a1s\u00f3lo faltar\u00eda! tambi\u00e9n una alimentaci\u00f3n pobre que garantice su felicidad, rica en congelados, embutido, embasados, laterio, fritos, refrescos, dulces farin\u00e1ceos, con abundantes grasas saturadas, edulcorantes, aglutinantes, saborizantes, colorantes, conservantes y cuanto sea menester para que la escoria humana satisfaga antes, no tanto su hambre, cuanto ganas de comer, con mierda apetecible a sus pobres paladares a base de hamburguesas embadurnadas de Ketchup, mayonesa y mostaza acorde a la condici\u00f3n social que les corresponde en la loter\u00eda de la existencia al salir del bombo de su madre con una deuda bajo el brazo, cual pecado original, condena econ\u00f3mica a purgar de por vida, si no queremos entrar en contradicci\u00f3n con los t\u00e9rminos anunciados o contrariar al sujeto mismo entre lo que desea y lo que se puede permitir.<\/p>\n<p>A esta conclusi\u00f3n llegu\u00e9 el otro d\u00eda en un excelente restaurante de Amnsterdam junto a antiguos colegas despu\u00e9s de meternos entre pecho y espalda una colecci\u00f3n de delica-tessinas, mientras debat\u00edamos ese controvertido fen\u00f3meno que afecta a pa\u00edses tercermundistas cuyas gentes no han sabido ponerse al d\u00eda en las virtudes gastron\u00f3micas en las que nos hemos cultivado las potencias civilizadas amantes de la buena cocina y de los buenos modales a la mesa, provistos \u00fanicamente de cuchillo y tenedor, para mostrar las habilidades adquiridas en pelar gambas, cuando el resto s\u00f3lo saben escupir c\u00e1scaras de pipas.<\/p>\n<p>Antes de proseguir, debo serles sincero: estando como estaba entre alemanes, belgas y holandeses, me vi obligado para salvaguardarla dignidad, a esconder la nacionalidad espa\u00f1ola haci\u00e9ndome pasar s\u00f3lo por italiano, por motivos comprensibles de verg\u00fcenza, al ser vox populi en Europa que, aqu\u00ed, los ni\u00f1os pasan hambre, los ancianos buscan entre los contenedores y un 10% de la poblaci\u00f3n adulta, s\u00f3lo realiza dos comidas al d\u00eda como si estuviera a dieta\u2026Y, qu\u00e9 quieren que les diga, no deseaba verme cohibido por pertenecer a un pa\u00eds en v\u00edas de subdesarrollo, ni que mi vergonzante procedencia coartara los comentarios de los comensales en mi presencia.<\/p>\n<p>La conversaci\u00f3n se inici\u00f3 al llegar una sopa verdosa cuyo aspecto vomitivo me sirvi\u00f3 de excusa para alabar la obra del antrop\u00f3logo Marvin Harris Bueno para comer, donde establece que las apetencias mostradas por los alimentos, poco tienen que ver con su valor nutricional y s\u00ed mucho con prejuicios, vicios y poses culturales, siendo el manjar de unos, repugnancia de otros. Fue en este marco que todos estuvimos conformes en que los pobres del cuarto mundo, es decir, aquellos que viven entre la gente bien como si fueran del tercer mundo, no tienen excusa para estar mal nutridos, pues simplemente con desperdicios de establecimientos como en el que nos encontr\u00e1bamos, o productos de supermercado cuya caducidad no puede catalogarse de estar en mal estado comparada con su calidad habitual, se pod\u00eda llevar una dieta saludable que ser\u00eda la envidia en tres cuartas partes del globo.<\/p>\n<p>Degustadas suculentas coloristas viandas y una formidable tabla de quesos regadas con varias jarras de cerveza, entre risas, bromeamos con la posibilidad hipot\u00e9tica de erradicar el hambre en el mundo, empero, sin reducir la pobreza. De nuevo, todos est\u00e1bamos de acuerdo en que ello ser\u00eda posible, si y s\u00f3lo si, el desarrollo tecnol\u00f3gico, m\u00e9dico-quir\u00fargico alcanzaba a todo el planeta para poderles implantar balones g\u00e1stricos, medida que en breve plazo erradicar\u00eda no s\u00f3lo el hambre, que tambi\u00e9n al hambriento por inanici\u00f3n.<\/p>\n<p>Para cuando llegaron los licores detr\u00e1s de los postres, las risas eran ya carcajadas: tras descartar un cercano avance cient\u00edfico en gen\u00e9tica para desarrollar alimentos redigeribles susceptibles de ser ingeridos despu\u00e9s de ser defecados por el sujeto, y despu\u00e9s de vaticinar el pr\u00f3ximo pinchazo de la burbuja de los bancos de alimentos\u2026regres\u00e9 al origen de la conversaci\u00f3n, es decir, a Marvin Harris, en esta ocasi\u00f3n a su celeb\u00e9rrima obra Reyes y can\u00edbales, donde leyendo entre l\u00edneas muy de memoria hall\u00e9 la soluci\u00f3n definitiva al hambre en el mundo: Seg\u00fan este autor, los pueblos que han practicado canibalismo, lo han hecho ante la carencia de prote\u00ednas de origen animal, las m\u00e1s sencillas de sintetizar por el est\u00f3mago humano. Normalmente, las v\u00edctimas sol\u00edan ser prisioneros de guerra, condenados a muerte o pobres desgraciados. Lo que ten\u00eda en mente proponer era, que los pobres espa\u00f1oles mataran a sus gobernantes y se los comieran con ajo y patas. \u00a1Menos mal! que antes de hablar, me percat\u00e9 que eso era pan para hoy y hambre para ma\u00f1ana; as\u00ed corrigi\u00e9ndome sobre la marcha sostuve que el \u00fanico modo de erradicar el hambre en el mundo era que los pobres se comieran unos a otros; de superarse tab\u00faes sibaritas y hacerse con mesura, siempre habr\u00eda comida para todos. Y ante la dificultad presentada de si los pobres antes de comerse unos a otros, no se ver\u00edan tentados de comer a los ricos y poderosos, sencillamente me remito a la historia, donde siempre los pobres han estado m\u00e1s dispuestos a matarse entre si, antes que levantar la mano contra sus opresores.<\/p>\n<p>Pero ha sido aterrizar en Espa\u00f1a y enterarme que el Gobierno va a destinar enteritos 16 millones de euros para erradicar la pobreza infantil, al mismo tiempo que adjudicar\u00e1 varios miles de millones a un nuevo rescate bancario, para caer en la cuenta de que, todo esfuerzo es est\u00e9ril mientras no aceptemos la realidad expresada al inicio de la reflexi\u00f3n: puede repugnar a la \u00e9tica, pero no a la l\u00f3gica que a los pobres se les ofrezca soluciones pobres, mientras a los ricos se les brinde soluciones millonarias.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Puede repugnar a la \u00e9tica, pero no a la l\u00f3gica, que ni\u00f1os de padres pobres, vivan en lugares pobres, vistan con ropas pobres, reciban una educaci\u00f3n pobre, una sanidad pobre y por supuesto \u00a1s\u00f3lo faltar\u00eda! tambi\u00e9n una alimentaci\u00f3n pobre que garantice su felicidad, rica en congelados, embutido, embasados, laterio, fritos, refrescos, dulces farin\u00e1ceos, con abundantes &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2014\/07\/24\/bueno-para-comer\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Bueno para comer<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155,16149],"tags":[],"class_list":["post-4028","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-nutricion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4028","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4028"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4028\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4032,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4028\/revisions\/4032"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4028"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4028"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4028"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}