{"id":4074,"date":"2014-09-24T08:28:40","date_gmt":"2014-09-24T06:28:40","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=4074"},"modified":"2014-09-24T22:07:35","modified_gmt":"2014-09-24T20:07:35","slug":"politicos-en-programas-de-entretenimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2014\/09\/24\/politicos-en-programas-de-entretenimiento\/","title":{"rendered":"Pol\u00edticos en programas de entretenimiento"},"content":{"rendered":"<p>Como un elefante en una cacharrer\u00eda, puede describirse la s\u00fabita aparici\u00f3n de Pedro S\u00e1nchez en los plat\u00f3s de televisi\u00f3n, pues a nadie ha dejado indiferente la novedad, cu\u00e1l es, no su presencia a trav\u00e9s de la peque\u00f1a pantalla en los espacios habituales dedicados al debate o a la informaci\u00f3n, como pueden ser, tertulias con periodistas o telediarios donde los espectadores conocen de antemano su exposici\u00f3n al discurso partidista, facciosos, sesgado, arribista y manipulador de sus participantes que buscan su convencimiento y persuasi\u00f3n antes que la verdad, sino que lo haga en programas hasta ahora reservados para el entretenimiento como son \u00a1S\u00e1lvame! o El hormiguero, donde el p\u00fablico se relaja confiado en disfrutar unos momentos de diversi\u00f3n y esparcimiento por medio de chismes, chistes, gracias, ocurrencias, variedades y espect\u00e1culos con los que poder inhibirse de los problemas de la vida diaria, a modo de f\u00fatil desahogo de tensiones y frustraciones, que nuestra menguante inconsciencia so\u00f1adora contempor\u00e1nea ya no es capaz de procesar.<br \/>\nLa p\u00fablica discusi\u00f3n, parece haberse polarizado entre quienes defienden que la gravedad de la materia pol\u00edtica requiere dirimirse en escenarios adecuados para ello, como son, el Parlamento, el Senado, los Consistorios, los Congresos del Partido, los m\u00edtines\u2026que traducido a medios de comunicaci\u00f3n, serian programas cuyo formato reprodujesen en lo posible las mismas condiciones de seriedad de aquellos, siendo su ideal la retransmisi\u00f3n del Debate de la Naci\u00f3n o la propaganda gratuita en \u00e9poca de elecciones\u2026y aquellos, que recuerdan que \u201cPol\u00edtica es todo\u201d y por consiguiente, nada escapa a su noble ejercicio en el mercado, a pie de acera o en la plaza del pueblo meg\u00e1fono en mano, que llevado al terreno de la comunicaci\u00f3n les confiere total libertad de acci\u00f3n sin respetar horarios, naturaleza de los espacios, oportunidad del momento\u2026encontrando en las f\u00f3rmulas que ofrecen las nuevas tecnolog\u00edas su panacea en redes sociales, blogs, foros, chats, que les permiten intervenir en todos lados, en todo momento.<\/p>\n<p>Pero, lo que diferencia una sociedad compleja de otra complicada, es su orden interno. Ciertamente, antes de la civilizaci\u00f3n sumeria, todos pod\u00edan hacer de todo en todos lados, sin mayor concierto que un impuesto Carpe Diem natural de aprovechar el momento y la oportunidad. As\u00ed, las primeras chamanes del Paleol\u00edtico Superior, ejerc\u00edan de curanderas, astr\u00f3nomas, gu\u00edas, matronas, meteor\u00f3logas, artistas\u2026como m\u00e1s adelante, entrado el neol\u00edtico, los templos hac\u00edan las veces de recintos sagrados, lugares de asamblea comunal, centro artesanal, granero, observatorio\u2026funciones, en uno y otro caso, que se fueron diferenciando tanto en personas especializadas como en recintos espec\u00edficos para cada una de dichas competencias, si bien, humanos y espacios, nunca hemos perdido del todo nuestra polivalencia.<\/p>\n<p>Evidentemente, por definici\u00f3n, la excepci\u00f3n, tiene cabida en cualquier caso que se nos presente, de modo que, aqu\u00ed no hablamos de negar a una factor\u00eda automovil\u00edstica la posibilidad de disfrutar de la Gran Filarm\u00f3nica de Viena haciendo m\u00fasica con su cadena de montaje. Ahora bien, cada cosa tiene su sitio y su momento y si deseamos mantenernos en el estadio de sociedad compleja sin por ello pasar al de sociedad complicada, no me parece adecuado que los pol\u00edticos pretendan hacer pol\u00edtica en programas de entretenimiento con intenci\u00f3n de hacernos llegar sus propuestas y que los conozcamos mejor, por el mismo motivo, que me sabe a cuerno quemado que los mismos vayan a hacer el payaso al Congreso de los Diputados, donde se parten de risa ellos solos, tom\u00e1ndonos el pelo con sus bromitas cada dos por tres a los ciudadanos.<\/p>\n<p>Posiblemente, en una sociedad donde los pol\u00edticos desempe\u00f1en bien su trabajo representando los intereses de los ciudadanos y no los de las grandes corporaciones, que cumplan con sus programas electorales en vez de obedecer el dictado de los mercados, que escuchen a la gente durante la legislatura y no s\u00f3lo cada cuatro a\u00f1os, que no fueran corruptos, etc, el electorado transformado en p\u00fablico estar\u00eda abierto mentalmente a dejarles asomar, de cuando en cuando, el hocico en programas desenfadados y divertidos, pero tal y como est\u00e1n las cosas\u2026\u00bfEs que no es suficiente la presencia institucional de estos espec\u00edmenes presidiendo las entregas de premios cient\u00edficos, inaugurando festivales de cine, encabezando competiciones deportivas o capitalizando las desgracias ajenas acudiendo a los funerales?<\/p>\n<p>La propaganda pol\u00edtica, como la publicidad, tiene sus espacio delimitado socialmente por la poblaci\u00f3n. Cuando este se transgrede, la conciencia individual y colectiva muestra un natural rechazo a la intromisi\u00f3n como puede apreciarse a las claras con la actitud de los consumidores que env\u00edan directamente a la papelera tanto cibern\u00e9tica como en 3D los mensajes que le llegan no deseados al buz\u00f3n de casa o la parrilla de entrada en Internet. Resistencia que se ve acrecentada cuando la misma es ejercida por sorpresa, con nocturnidad y alevos\u00eda, a traici\u00f3n, sin aviso previo, como ocurre con las llamadas telef\u00f3nicas que te interrumpen el trabajo o el tiempo libre con tu familia para colarte una ventaj\u00edsima oferta de cuchillas de afeitar, qu\u00e9 no habremos de sospechar rondar\u00e1 por la cabeza del espectador, cuando un indeseable se cuela en la intimidad de nuestros hogares, con voz e imagen en un programa presuntamente de ocio que pueden estar viendo peque\u00f1os ni\u00f1os indefensos, peligro este ya subrayado por el mism\u00edsimo Jefe de Estado, el General Franco, cada vez que por intervenir en el Mensaje de Navidad, ped\u00eda disculpas por inmiscuirse en nuestras vidas, lo que no deja de tener cierta iron\u00eda.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como un elefante en una cacharrer\u00eda, puede describirse la s\u00fabita aparici\u00f3n de Pedro S\u00e1nchez en los plat\u00f3s de televisi\u00f3n, pues a nadie ha dejado indiferente la novedad, cu\u00e1l es, no su presencia a trav\u00e9s de la peque\u00f1a pantalla en los espacios habituales dedicados al debate o a la informaci\u00f3n, como pueden ser, tertulias con periodistas &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2014\/09\/24\/politicos-en-programas-de-entretenimiento\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Pol\u00edticos en programas de entretenimiento<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4359,155],"tags":[99683,4474,99676],"class_list":["post-4074","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comunicacion","category-general","tag-comunicacion","tag-ocio","tag-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4074","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4074"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4074\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4079,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4074\/revisions\/4079"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4074"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4074"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4074"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}