{"id":4215,"date":"2015-01-15T13:10:08","date_gmt":"2015-01-15T11:10:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=4215"},"modified":"2015-01-15T13:10:08","modified_gmt":"2015-01-15T11:10:08","slug":"el-bandismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2015\/01\/15\/el-bandismo\/","title":{"rendered":"El Bandismo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/files\/2015\/01\/9788415511090.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-4219\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/files\/2015\/01\/9788415511090.jpg\" alt=\"9788415511090\" width=\"143\" height=\"210\" \/><\/a><\/p>\n<p>Llevaba meses ultimando un pr\u00f3ximo art\u00edculo versado en banderas, bandos, bandas y bandidos, con intenci\u00f3n de referirme a la realidad sociopl\u00edtica sin mencionarla, cuando, por una de estas serendipias que salpican mi destino, quiso el azar que en un trueque con un colega, a cambio de mi reciente publicaci\u00f3n del segundo volumen sobre la \u201cHistoria oculta de la Masoner\u00eda\u201d, recibiera, sin yo buscarlo, un volumen de ensayo cuya portada con dibujos y t\u00edtulo jocoso \u201cSi te gustan las rubias \u00a1Eres un machista!\u201d publicado por \u201cEditorial Inciciativa Mercurio\u201d a primera vista, despista sobre su intr\u00ednseca relevancia, pues a mi entender, alerta sobre un extendido fen\u00f3meno que el librepensamiento padece a diario entre nosotros, a saber, \u201cel Bandismo\u201d voz acu\u00f1ada por el autor y que deber\u00eda haber aparecido como t\u00edtulo del trabajo.<\/p>\n<p>Juan Antonio Espeso, alias \u201cRandy\u201d para los amigos, ha rellenado una laguna de la reflexi\u00f3n colectiva, al ocuparse como nadie de analizar esa extendida tendencia que tenemos de ubicar a la gente en bandos, tanto en la esfera pol\u00edtica (Partidos, ideolog\u00edas), como econ\u00f3mica (Corrientes), religiosa (Jud\u00edos, Cristianos, Musulmanes), deportiva (locales y visitantes) y a\u00fan art\u00edstica (realistas, abstractos), denunciando sus peligros y vicios, a la vez que ofreciendo recetas para evitarlos en la medida de lo posible por medio de ingeniosas formulaciones acad\u00e9micas del estilo Teorema de, Hip\u00f3tesis de, Axioma de, etc, apoyadas en fuentes imaginariamente eruditas, en caustico retru\u00e9cano a la casta intelectual que envuelve sus elucubraciones pretendidamente elitistas cual renovados medievalescos Argumentos de Autoridad, acentuando as\u00ed, m\u00e1s si cabe, su decidida apuesta por favorecer el denominado \u201cEsp\u00edritu cr\u00edtico\u201d que a estas alturas ya ha adquirido el rango de fantasma, por lo que, en mi sana opini\u00f3n, la mera lectura en bachillerato de esta genial obra de filosof\u00eda pr\u00e1ctica, recuperar\u00eda para la sociedad y los ciudadanos en menos de dos generaciones, la facultad de pensar por uno mismo sin miedo a ser encasillado por el resto, ni a autocensurarse la persona por celo de falsa coherencia interna, pues como he advertido muchas veces, \u201cyo jam\u00e1s me contradigo: me complemento\u201d. Claro que, como subraya el art\u00edfice de esta joyita literaria, podemos caer entonces en la denominada \u201cParadoja Randyana\u201d cu\u00e1l es, la de dividir al mundo en Bandistas y no-Bandistas, como si no tuvi\u00e9ramos bastante con las banderas, los bandos, las bandas y los bandidos, asunto del que me ocupar\u00e9 en otra breve cita con los lectores.<\/p>\n<p>El Bandismo aparece magistralmente definido como aquella falacia mediante la cual se nos persuade de que los pueblos y los individuos pertenecemos irremediablemente a un bando, palabro que ilustra mejor la manipulaci\u00f3n del hasta ahora denominado \u201cFrentismo\u201d por cuanto el primero abarca un mayor n\u00famero de casos, siendo el segundo s\u00f3lo una consecuencia del anterior. El mejor exponente de ello lo tenemos en que por el hecho de nacer, ya somos sicilianos, italianos y Europeos, sin necesidad alguna de estudiar o pasar un examen, mientras otros, por capricho de las coordenadas geogr\u00e1ficas que no espaciales, se les atribuye ser Cameruneses y Africanos. Y adem\u00e1s, nadie puede escapar a ello, pues si es dif\u00edcil la apostas\u00eda en el seno de la Santa Madre Iglesia, prueben ustedes a intentar dejar de pertenecer al Estado franc\u00e9s o espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>El Bandismo se reconoce por entender que todos hemos de pertenecer a un bando; siendo preferible el Bandismo simple, es decir, la separaci\u00f3n del Universo del Discurso en dos bandos como Israelitas y gentiles, payos y Gitanos, fieles e infieles, izquierdas y derechas; preferiblemente enfrentados como indios y vaqueros, taurinos y animalistas, madridistas y barcelonistas; por supuesto del todo excluyentes al modo de blancos y negros, esclavistas y abolicionistas, abortistas y provida, muertos y resucitados, buenos y malos, etc.<\/p>\n<p>El planteamiento Bandista procura hacernos creer que por mantener una premisa A por ejemplo \u201cLos homosexuales merecen todo nuestro respeto\u201d ya pertenecemos al Bando A Bando homosexual; y lo contrario, si criticamos A es que no somos A seguramente se nos adscriba al bando B. Dividida de esta guisa la poblaci\u00f3n, resulta sencillo convencerla que por que piensen A quienes piensan lo mismo son de los suyos e incluso amigos y quienes no lo hacen son de los otros, que es como el existencialismo de Sartre definir\u00eda el Infierno. Porque es propio del Bandismo pretender que por afirmar algo sobre A como \u201cEstoy a favor de la unidad de Espa\u00f1a\u201d y pertenecer incluso al bando A es decir, ser espa\u00f1ol, ya tienes que estar en contra de B, o sea, en contra de que vascos y catalanes tengan derecho a decidir su futuro por vias democr\u00e1ticas en refer\u00e9ndum.<\/p>\n<p>El Bandismo tambi\u00e9n se caracteriza por asociar paquetes de ideas arbitrariamente en bandos de modo que si afirmas X como \u201cSoy cat\u00f3lico\u201d de inmediato tienes que ser Z de derechas y un meapilas o por ser P como vegetariano necesariamente debes ser Q ecologista, pacifista, y bricomani\u00e1tico.<\/p>\n<p>La obra desgrana una a una las distintas formas y sutilezas con que se presenta el Bandismo en los medios de comunicaci\u00f3n y en las relaciones personales sean estas laborales, vecinales o de pareja, trufado su contenido de casos destornillantes y de an\u00e9cdotas como la referida en la introducci\u00f3n donde se nos relata que tras dejar el borrador del texto a un conocido para que le diera su impresi\u00f3n, aquel muy serio le dijo: \u201cSer\u00eda necesario que aclararas un poco m\u00e1s al p\u00fablico de parte de qui\u00e9n est\u00e1s\u201d.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llevaba meses ultimando un pr\u00f3ximo art\u00edculo versado en banderas, bandos, bandas y bandidos, con intenci\u00f3n de referirme a la realidad sociopl\u00edtica sin mencionarla, cuando, por una de estas serendipias que salpican mi destino, quiso el azar que en un trueque con un colega, a cambio de mi reciente publicaci\u00f3n del segundo volumen sobre la \u201cHistoria &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2015\/01\/15\/el-bandismo\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">El Bandismo<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155,1149],"tags":[20336,4398],"class_list":["post-4215","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-psicologia","tag-frentismo","tag-partidos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4215","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4215"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4215\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4220,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4215\/revisions\/4220"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4215"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4215"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4215"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}