{"id":4240,"date":"2015-01-23T11:41:47","date_gmt":"2015-01-23T09:41:47","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=4240"},"modified":"2015-01-23T11:41:47","modified_gmt":"2015-01-23T09:41:47","slug":"temamosles-matemosles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2015\/01\/23\/temamosles-matemosles\/","title":{"rendered":"\u00bfTem\u00e1mosles? \u00a1Mat\u00e9mosles!"},"content":{"rendered":"<p>El miedo es a la psique, lo que el dolor al cuerpo, un mecanismo evolutivo de alerta que permite a la conciencia evitar un futuro peligro o perjuicio para la supervivencia. Pero, mientras el dolor f\u00edsico desaparece o se aten\u00faa desde el momento en que la causa que lo provoca se aleja en el tiempo y retira en el espacio, no as\u00ed acontece en el caso del miedo, cuya causa material, a\u00fan desaparecida de la realidad circundante, puede permanecer actuando por medio del recuerdo durante periodo indefinido con igual o mayor intensidad si cabe, condicionando igualmente el comportamiento y la respuesta de las personas que lo padecen.<\/p>\n<p>Esta caracter\u00edstica del miedo, la de continuar activo separado el sujeto de la causa que se lo provoca, lo convierte a ojos del Gobernante Criminal y de las \u00c9lites Extractoras para las que trabaja, en un eficaz instrumento de control infinitamente preferible a cualquier otro dispositivo de represi\u00f3n habitual que requiere de mucha mayor inversi\u00f3n econ\u00f3mica en c\u00e1maras de videovigilancia, material antidisturbios, contrataci\u00f3n y entrenamiento de personal de confianza\u2026cuyo acci\u00f3n en provocar dolor, dura lo que dura, y aunque ciertamente ese puntual displacer en algunos elementos de la masa social contestataria pueda ser suficiente para disuadirles en la participaci\u00f3n de ulteriores protestas c\u00edvicas o pac\u00edficas reclamaciones vecinales, lo cierto es que, m\u00e1s ello, no anuncia otra cosa que pan para hoy y hambre para ma\u00f1ana, porque el grueso de los individuos afectados por la represi\u00f3n f\u00edsica, dejar\u00e1 de dolerse de los porrazos y a\u00fan de las torturas, y, m\u00e1s pronto que tarde volver\u00e1 a las andadas mejor preparado para el combate cuerpo a cuerpo, salvo si, a su lamento inicial, se le sabe asociar una buena dosis de temor que aun naciendo de un motivo racional, pueda fomentarse su acrecentamiento mental de modo irracional.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es verdad, todo hay que decirlo, que de igual forma que la mayor\u00eda variamos de comportamiento m\u00e1s por imperiosa necesidad que por \u00edntimo razonamiento, nuestro respeto al a la ley justa es debido en mayor medida al castigo de su incumplimiento por medio del empleo de la fuerza, que a la interna adhesi\u00f3n de la conciencia a su benigna realidad y en consecuencia, no ser\u00e9 yo quien critique esta forma ancestral de proceder, trat\u00e1ndose nuestra sociedad de hombres y no de \u00e1ngeles, pues si la gente no obra bien por amor a Dios, que entonces sea por miedo al demonio.<\/p>\n<p>Por supuesto, los Gobernantes, como enemigos naturales que son de la sociedad, dan continuos motivos para ser temidos antes que respetados por parte de sus ciudadanos, quienes, fomentados en su afici\u00f3n, anta\u00f1o desde los p\u00falpitos en las llamas del infierno y ahora a trav\u00e9s de los Tontodiarios mediante la retransmisi\u00f3n desde cualquier punto del globo de cuantos robos, asaltos y asesinatos en directo se puedan hacer eco, sucumbimos ante cualquier suya amenaza sin ofrecer la m\u00e1s m\u00ednima resistencia haciendo buena la sentencia \u201cNo hay guerra m\u00e1s perdida que la que no ha sido librada\u201d y dando sentido a aquella extra\u00f1a formulaci\u00f3n de Shakespeare \u201cSolo tengo miedo a tu miedo\u201d.<\/p>\n<p>Ciertamente, el miedo es libre. Pero la Libertad no es miedosa y menos todav\u00eda cobarde. Las personas libres, asumimos el miedo, pero no nos consumimos en \u00e9l. Es verdad que no podemos evitar tener miedo al Gobernante Criminal; yo s\u00e9 que me la juego pensando como pienso, escribiendo como escribo y hablando como hablo en los c\u00edrculos sociales en los que me muevo. Pero las personas libres superamos el miedo del \u00fanico modo en que es posible hacerlo: enfrent\u00e1ndonos a sus causas y aceptando las consecuencias directas de la lucha consciente.<\/p>\n<p>Como afirm\u00f3 Julio Anguita en su d\u00eda \u201c Es m\u00e1s sencillo rendirse que presentar batalla\u201d y en ello colabora no poco la cobard\u00eda disfrazada de prudencia y la no menos da\u00f1ina autocensura escud\u00e1ndose en la temida responsabilidad por medio de amenazas bajo el aspecto de consejos tales como \u201c\u00a1Ten cuidado con lo que dices!\u201d O \u201cLo que escribes es peligroso!\u201d Como si nuestro silencio fuera menos da\u00f1ino para nuestros derechos civiles y supervivencia dej\u00e1ndoles hacer y deshacer a su antojo desde el omn\u00edmodo Poder, extremo que cunde entre las masas cuando el miedo irracional, se apodera de la mayor\u00eda que huye y se esconde despavorida de una minor\u00eda.<\/p>\n<p>As\u00ed, el pasado 1 de Mayo, Pablo Iglesias, lo anunci\u00f3 muy claro: \u00a1Es hora de que el miedo cambie de bando! En alusi\u00f3n al miedo que tiene la poblaci\u00f3n de perder su puesto de trabajo, la prestaci\u00f3n por desempleo, su casa, la sanidad universal, la educaci\u00f3n p\u00fablica de sus hijos, la pensi\u00f3n de jubilaci\u00f3n, etc, y que lo sientan, aunque sea por un instante cerca de sus nucas, aquellos que lo provocan. Y para ello, bueno es empezar por trocar en nuestro fuero interno, las s\u00edlabas de ese t\u00e1cito circulante \u00a1Tem\u00e1mosles! referido a los criminales que arruinan nuestras vidas, por ese astutamente acallado por los medios de comunicaci\u00f3n \u00a1Mat\u00e9mosles!<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El miedo es a la psique, lo que el dolor al cuerpo, un mecanismo evolutivo de alerta que permite a la conciencia evitar un futuro peligro o perjuicio para la supervivencia. 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