{"id":439,"date":"2010-10-09T19:07:43","date_gmt":"2010-10-09T17:07:43","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=439"},"modified":"2010-10-14T21:52:04","modified_gmt":"2010-10-14T19:52:04","slug":"epc-donde-tomar-buen-cafe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2010\/10\/09\/epc-donde-tomar-buen-cafe\/","title":{"rendered":"EpC: D\u00f3nde tomar buen caf\u00e9"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_446\" aria-describedby=\"caption-attachment-446\" style=\"width: 560px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/files\/2010\/10\/Cafe_Nicola-Lisbon.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-446\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/files\/2010\/10\/Cafe_Nicola-Lisbon.jpg\" alt=\"\" width=\"560\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/files\/2010\/10\/Cafe_Nicola-Lisbon.jpg 560w, https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/files\/2010\/10\/Cafe_Nicola-Lisbon-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-446\" class=\"wp-caption-text\">Supongo que aqu\u00ed pondr\u00e1n el caf\u00e9 como a mi me gusta, que es como debe ser: en tacita blanca, con poca leche, sin crema, sin m\u00e1s espuma de la necesaria, caliente pero no hirviendo, sin caramelitos junto a la cucharilla...<\/figcaption><\/figure>\n<p>Mis papilas no aprecian lo que mis pupilas: ni los tomates saben al tono rojo por el que pago a precio de oro su kilo, ni el caf\u00e9 demuestra en el paladar lo que luce en la cl\u00e1sica taza blanca estilo costumbrista de la t\u00edpica estampa galdosiana, de la que -es todo un aviso- tampoco se desprende aroma alguno que despierte en mi, como lo hiciera la magdalena de Proust, entra\u00f1ables recuerdos de infancia junto a mi abuela esperando a que la cafetera italiana filtrara toda su sustancia, pues aunque no me permitieran tomar ni un sorbo de aquel negruzco mejunje, su embriagadora fragancia permit\u00eda disfrutar su intenso sabor sin necesidad de probarlo.<br \/>\nEste asunto es m\u00e1s misterioso que la desaparici\u00f3n de los huevos blancos de los supermercados, pues creo no ser el \u00fanico en darme cuenta que el olor a caf\u00e9 ha desaparecido por entero de nuestros bares, restaurantes y hasta de las cafeter\u00edas, tanto, cuanto el insomnio que provocaba cuando era de calidad. \u00bf Qu\u00e9 est\u00e1 sucediendo? Tengo la impresi\u00f3n de que nos escamotean el buen caf\u00e9 para mantenernos d\u00f3ciles y sumisos, que por algo lo prohibieron cl\u00e9rigos isl\u00e1micos y Gobernantes cristianos, al comprobar como el populacho se envalentonaba tras ingerir unas pocas dosis, pues a diferencia del alcohol y el tabaco, \u00e9ste no solo no perturbaba los sentidos y las capacidades mentales, que por lo visto, las agudizaba excit\u00e1ndolas todav\u00eda m\u00e1s, asunto que no interesaba antes, ni ahora, menos con la que est\u00e1 cayendo.<br \/>\nEl buen caf\u00e9 se ha de tomar solo, la leche lo \u00fanico que hace es estropearlo; claro que si el caf\u00e9 es de mala calidad, cuanta m\u00e1s leche se le eche, menos se notara. A caso sea por eso que, pese a toda l\u00f3gica comercial, \u00faltimamente los cortados podr\u00edan pasar por aut\u00e9nticos caf\u00e9s con leche peque\u00f1os&#8230;El asunto se complica cuando, en nuestra sociedad capitalista donde todos buscamos el m\u00e1ximo beneficio al menor coste propio y mayor mal ajeno, la leche que se a\u00f1ade, sea de peor calidad que aquella del caf\u00e9 que se desea disfrazar con su presencia. As\u00ed empez\u00f3 hace dos d\u00e9cadas la moda de a\u00f1adirle crema a la mala leche, que se sirve al mal caf\u00e9, para darle m\u00e1s cuerpo, dicen los entendidos, y algo de raz\u00f3n llevan, porque si ustedes supieran c\u00f3mo se confecciona la cremita&#8230;igual la vomitar\u00edan ahorita mismo. Para entendernos: la crema que le echan a mala leche, siendo esta una especie de mortaja del difunto caf\u00e9, vendr\u00eda a ser el maquillaje de un cad\u00e1ver pasadito de d\u00edas.<br \/>\nGracias a mi condici\u00f3n de Magoo, fui muy afortunado en darme cuenta inmediatamente de este proceso desde comienzos de la d\u00e9cada de los noventa. Hac\u00eda tiempo que venia detectando c\u00f3mo el caf\u00e9, tanto dentro como fuera de casa, perd\u00eda paulatinamente tanto sabor como aroma, sin pasarme inadvertida la curiosa coincidencia de que las casas comerciales comenzaron a anunciar productos con \u201cDenominaci\u00f3n de Origen\u201d, m\u00e1s caros que los que hasta aquel entonces adquir\u00edamos. No obstante, una cosa era tener la mosca sobre la nariz, y otra muy distinta la certeza de que algo raro estaba sucediendo; mientras la maldad no estaba muy extendida, necesit\u00e9 ponerme padecer del est\u00f3mago varias veces hasta que relacion\u00e9 aquellos v\u00f3mitos repentinos con la \u201cConspiraci\u00f3n del caf\u00e9\u201d, descubrimiento que hice tras darle un primer trago a un caf\u00e9 con leche en el bar que hab\u00eda al lado de mi casa; con la confianza da ser cliente fijo, me atrev\u00ed a comentarle a V\u00edctor, el due\u00f1o, que el caf\u00e9 estaba malo, cuando en otros lados o lo dejaba, o me lo tomaba por haberlo ya pagado; el buen hombre me retir\u00f3 la taza y de inmediato me sirvi\u00f3 otro, no sin antes, hacer curiosas maniobras propias de un alquimista que jam\u00e1s antes le observ\u00e9; tras probar con precauci\u00f3n este segunda p\u00f3cima, me debi\u00f3 ver la cara, entonces el hombre tuvo los reflejos de relacionar en su defensa que hab\u00eda empezado a usar crema de leche, porque las mismas se\u00f1oras que le ped\u00edan leche desnatada, ahora quer\u00edan la cremita\u2026As\u00ed descubr\u00ed el origen de mi malestar general repentino, y empec\u00e9 a investigar el asunto.<br \/>\nEn estas dos d\u00e9cadas, las cosas han ido de mal en peor; hoy podemos ver como al caf\u00e9 se le echa de todo, menos caf\u00e9: leche condensada, nata, cacao, vainilla\u2026lo peor, es que a la gente le encanta la tonter\u00eda, y a este paso, no me extra\u00f1ar\u00eda nada que me pongan sin previo aviso mayonesa. Si ustedes como yo, desean tomar buen caf\u00e9, pero no tienen la suerte de poder ver con la lengua y el olfato como es mi caso, entonces empiecen a fijarse en lo que les comento: si el caf\u00e9 es de baja calidad, los cortados los ponen como caf\u00e9s con leche peque\u00f1os; si adem\u00e1s la leche es de dudosa consistencia, le suelen a\u00f1adir crema; si adem\u00e1s la crema es mala, ah\u00ed aparecen las chocolatinas junto a la cucharilla y la taza, como el aspecto visual del brebaje ya empieza a delatar los flojos ingredientes, un truco muy com\u00fan es presentar cualquier opci\u00f3n como un capuchino, para que al cliente le sea imposible divisar el sospechoso color de la impostura; y ni les cuento que se est\u00e1n llevando a la boca, si en lugar de un bomb\u00f3n, le ponen un caramelito de caf\u00e9.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mis papilas no aprecian lo que mis pupilas: ni los tomates saben al tono rojo por el que pago a precio de oro su kilo, ni el caf\u00e9 demuestra en el paladar lo que luce en la cl\u00e1sica taza blanca estilo costumbrista de la t\u00edpica estampa galdosiana, de la que -es todo un aviso- tampoco &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2010\/10\/09\/epc-donde-tomar-buen-cafe\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">EpC: D\u00f3nde tomar buen caf\u00e9<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4284,155],"tags":[4278],"class_list":["post-439","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-epc-2","category-general","tag-cafe"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/439","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=439"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/439\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":445,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/439\/revisions\/445"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=439"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=439"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=439"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}