{"id":4573,"date":"2015-10-17T13:35:55","date_gmt":"2015-10-17T11:35:55","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=4573"},"modified":"2015-10-17T13:35:55","modified_gmt":"2015-10-17T11:35:55","slug":"de-como-el-evento-engullo-al-tema","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2015\/10\/17\/de-como-el-evento-engullo-al-tema\/","title":{"rendered":"De c\u00f3mo el Evento engull\u00f3 al tema"},"content":{"rendered":"<p>La primera ocasi\u00f3n que tuve noticia de tan extra\u00f1o fen\u00f3meno ling\u00fc\u00edstico fue de la magistral mano de Alex Grijelmo cuya obra entera recomiendo a cuantos guste disfrutar de los entresijos del castellano, quien hace al menos una d\u00e9cada ya advert\u00eda sobre la voracidad del \u201cevento\u201d cuyo calco del uso ingl\u00e9s mal empleado por la comunidad castellanoparlante, amenaza cual especie invasora, con extinguir todo el vocabulario aut\u00f3ctono incluidas voces como \u201ctema\u201d la cual ya hab\u00eda fagocitado por su cuenta al \u201casunto\u201d, la \u201ccuesti\u00f3n\u201d, el \u201cproblema\u201d y la \u201ccosa\u201d que a su vez se hab\u00eda encargado de merendarse a toda palabra susceptible de caer bajo su indeterminaci\u00f3n, extremo al que no escapar\u00edan ni los demostrativos \u201cesto\u201d, \u201ceso\u201d o \u201caquello\u201d socorridos remedios hogare\u00f1os de las madres para referirse a casi cualquier particular, que por aqu\u00ed empezar\u00eda tan demencial secuencia lexicof\u00e1gica.<\/p>\n<p>Mal que bien, hasta hace nada, hab\u00eda cierto acomodo en dicho podio de t\u00e9rminos glotones que depauperaban el lenguaje coloquial, por cuanto era propio de los pobres expresarse con pobredad. Sin embargo, con la crisis econ\u00f3mica galopante que no parece tener fin pues al final del t\u00fanel nos aguarda la tormenta, disminuyendo como ha disminuido la clase media, una voz como Evento est\u00e1 causando estragos en la expresi\u00f3n oral y escrita, alcanzando cotas preocupantes.<\/p>\n<p>Durante mucho tiempo, refugiada mi mente como est\u00e1 en los s\u00f3tanos de la Rep\u00fablica de las Letras, es decir, en los cl\u00e1sicos grecolatinos, a\u00fan siendo como soy un falt\u00f3grafo impenitente, la advertencia certera de tan genial autor se me antoj\u00f3 toda una exageraci\u00f3n propia del erudito especialista celoso custodio de su terru\u00f1o. M\u00e1s el otro d\u00eda, atendiendo un debate de la Sexta, pude escuchar de labios de un habitual de la cadena a quien aprecio lo suficiente como para no citarle, que el evento de Siria era muy preocupante. Entonces despert\u00e9 de mi letargo. \u00a1Evento como sin\u00f3nimo de guerra! A d\u00f3nde hab\u00edamos llegado\u2026<\/p>\n<p>En estos a\u00f1os, casi sin darnos cuenta, el \u201cevento\u201d ha multiplicado su presencia entre nosotros, hasta el punto de que hoy todo son eventos: vemos a la gente haciendo cola para asistir a un evento teatral en vez de una representaci\u00f3n; las madres acuden al colegio a contemplar un evento deportivo antes que una competici\u00f3n; salimos de etiqueta a un evento musical que podr\u00eda ser hasta un concierto; los ciudadanos ya no participan de las elecciones democr\u00e1ticas, sino de un evento pol\u00edtico; en Navidad se prodigan los eventos familiares anta\u00f1o dichas reuniones, los eventos empresariales en sustituci\u00f3n de comidas y cuando alguien se muere vamos a despedirle a un evento funerario cuando tocaba un sepelio. Manifestaciones laborales, actuaciones policiales, m\u00edtines pol\u00edticos, acontecimientos clim\u00e1ticos, exposiciones de pintura, fiestas populares, pasarelas de moda, concursos infantiles, ceremonias religiosas, cumplea\u00f1os, Jura de bandera, recepci\u00f3n de Autoridades, presentaci\u00f3n de libros, noticias del telediario, entrada en la c\u00e1rcel de Pantoja\u2026todos son eventos.<\/p>\n<p>Y bien est\u00e1 que una sociedad empobrecida se exprese con un lenguaje empobrecido para que el vestuario acumulado en el ropero no despiste al interlocutor deseoso de saber el estatus social al que en la actualidad pertenece la persona con la que se mantiene conversaci\u00f3n. Pero \u201cevento\u201d no s\u00f3lo est\u00e1 afectando a esos trece millones de espa\u00f1oles que est\u00e1n sumidos en la pobreza con o sin trabajo; que tambi\u00e9n ha alcanzado de lleno a la flor y nata de las \u00e9lites extractoras, particular del que me he percatado al revisar las intervenciones de los representantes de la Patronal y de la Banca cuyos actos, tambi\u00e9n son eventos.<\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente, el \u201cevento\u201d no parece eventual entendido el adjetivo como algo que no es seguro, fijo o regular, en nuestra lengua, antes sospechamos que ha venido para quedarse por mucho tiempo hasta que la mism\u00edsima RAE, anuncie a bombo y platillo la salida al mercado de su nuevo Evento, entendiendo esta vez por evento su famoso Diccionario, cuyo contenido, ciertamente cada poco es m\u00e1s y m\u00e1s eventual.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primera ocasi\u00f3n que tuve noticia de tan extra\u00f1o fen\u00f3meno ling\u00fc\u00edstico fue de la magistral mano de Alex Grijelmo cuya obra entera recomiendo a cuantos guste disfrutar de los entresijos del castellano, quien hace al menos una d\u00e9cada ya advert\u00eda sobre la voracidad del \u201cevento\u201d cuyo calco del uso ingl\u00e9s mal empleado por la comunidad &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2015\/10\/17\/de-como-el-evento-engullo-al-tema\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">De c\u00f3mo el Evento engull\u00f3 al tema<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155,4259],"tags":[66868,12777],"class_list":["post-4573","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-letras","tag-lebguaje","tag-palabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4573","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4573"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4573\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4576,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4573\/revisions\/4576"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4573"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4573"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4573"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}