{"id":4582,"date":"2015-10-29T13:24:21","date_gmt":"2015-10-29T11:24:21","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=4582"},"modified":"2015-10-29T13:24:21","modified_gmt":"2015-10-29T11:24:21","slug":"envenenamiento-global-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2015\/10\/29\/envenenamiento-global-2\/","title":{"rendered":"Envenenamiento Global"},"content":{"rendered":"<p>Llevo a\u00f1os alertando en el desierto medi\u00e1tico sobre el envenenamiento global al que los ciudadanos estamos expuestos a manos de la Criminal Industria Alimentaria, desde que a finales de los Setenta los m\u00e1ximos directivos de las grandes corporaciones como las nestlotianas o nutrexpociales atisbaron que les sal\u00eda m\u00e1s a cuenta envenenar a su clientela antes que conformarse como hasta entonces con hacerles comer mierda, pues lo que ganaban por un sitio se les iba por el otro, siendo \u201cel otro\u201d, el potencial beneficio escurrido de no velar a medio plazo por los intereses de la Criminal Industria Farmac\u00e9utica, cuyos r\u00e9ditos podr\u00edan ser muy superiores de convertir a toda la poblaci\u00f3n en pacientes cr\u00f3nicos necesitados de medicinas vendidas a precio de oro gracias a los Gobiernos criminales que garantizan el escrupuloso respeto a las patentes de corso, cosechando entre propios y extra\u00f1os burlas e improperios por mi est\u00e9ril pr\u00e9dica, habi\u00e9ndose hoy de comer con patatas, el aviso que a nivel internacional ha publicado la Organizaci\u00f3n Mundial de la salud (OMS) dependiente de la nada conspiranoica ONU, donde advierte a la poblaci\u00f3n del planeta que ingerir carne procesada como salchichas, hamburguesas o embutidos aumenta el riesgo de sufrir c\u00e1ncer, dictamen oficial que incluye a estos productos en el mismo grupo de sustancias m\u00e1s peligrosas para la salud junto con el humo del tabaco, el alcohol, el aire contaminado o el plutonio radiactivo. Sin embargo, no voy a tomarme debida revancha sobre quienes me criticaron, esgrimiendo el argumento de autoridad, pues, todos sabemos que entre la opini\u00f3n p\u00fablica suficientemente desinformada, no hay raz\u00f3n que valga en el complej\u00edsimo debate entre la Industria que defiende sus intereses inmediatos y la OMS que se preocupa por nuestro bien a largo plazo, decant\u00e1ndose en masa, por motivos estomacales o de paladar, siendo as\u00ed, que ya supera con creces la tonter\u00eda supina de confundir calor\u00edas con prote\u00ednas, con la palmaria estupidez del peor epicure\u00edsmo esteta de que, si algo tiene buena pinta y excelente sabor es que es bueno y no veneno, simplona impresi\u00f3n que se ve reforzada por la autoridad gubernamental que permite su producci\u00f3n, comercializaci\u00f3n venta, compra y consumo a gran escala, en c\u00f3modo olvido de que los gobernantes son nuestros enemigos naturales.<\/p>\n<p>Ante la advertencia de la OMS, en principio s\u00f3lo caben dos actitudes: o nos la creemos y variamos radicalmente nuestra dieta, o por el contrario, la juzgamos exagerada y hacemos caso omiso de su informaci\u00f3n. Pero, s\u00f3lo en principio, porque existe una tercera v\u00eda consistente en dar por cierto el dictamen avalado por cient\u00edficos y a\u00fan as\u00ed, seguir como hasta ahora, porque de algo hay que morir que no solo la carne procesada es cancer\u00edgena, tambi\u00e9n lo son los platos preconcinados, envasados o enlatados que llevan conservantes, colorantes, saborizantes, aromatizantes, edulcorantes, los dulces elaborados con grasas saturadas y az\u00facar refinado; a\u00fan los productos frescos como las hortalizas, frutas, verduras tratadas con fertilizantes, los cereales transg\u00e9nicos, la carne procedente de animales criados con hormonas y piensos qu\u00edmicos o el pescado cuyos \u00edndices de mercurio podr\u00edan competir con los alquimistas medievales y el largo etc\u00e9tera con el que se atiborra a los esclavos asalariados y su prole.<\/p>\n<p>No es mala estrategia mental la de darse por enterado y obrar como si no fuera con uno especialmente la cosa, siendo como es, un asunto de n\u00fameros y estad\u00edstica, dej\u00e1ndolo todo en manos de la diosa Fortuna que reparta los males de muchos para consuelo de tantos. Porque, si a la Industria alimentaria le ha costado decenios convencernos, primero para comprar mierda y despu\u00e9s para tragar veneno, a base de comodidad, ofertas, colores llamativos, embasados atractivos e ingentes sumas en publicidad, cu\u00e1nta energ\u00eda no requerir\u00e1 la idiota ciudadan\u00eda en invertir la situaci\u00f3n. En una urgente estimaci\u00f3n de da\u00f1os, no resulta del todo descabellado asumir como bueno el mal que se nos anuncia, cu\u00e1l es, el que nosotros y nuestros hijos veamos incrementado el riesgo de padecer c\u00e1ncer en casi un 20%.<\/p>\n<p>En una lectura apresurada del aviso de la OMS cabr\u00eda sospechar que con el mismo s\u00f3lo se busca amedrentar m\u00e1s de lo que ya lo est\u00e1n por la crisis a los pobres, dado que, son estos quienes, no teniendo por motivos econ\u00f3micos elecci\u00f3n en su cesta de la compra, los que m\u00e1s veneno y mierda procesada adquieren en los centros de avituallamiento para pobres llamados supermercados y grandes superficies, interpretaci\u00f3n que los m\u00e1s afectados rechazan parafraseando la tristemente famosa reflexi\u00f3n de Auschwitz \u201cEs imposible que nos envenenen. \u00bfQu\u00e9 sentido tiene? Nos necesitan para trabajar\u201d. Porque si lo pensamos detenidamente, ya no se necesitan pobres que trabajen, al menos tantos como hay. No obstante, en la actualidad, lamentablemente una econom\u00eda saludable no es garant\u00eda de una alimentaci\u00f3n saludable por aquello que observara el historiador Pine de que, somos m\u00e1s hijos de nuestro tiempo que de nuestros padres.<\/p>\n<p>Ser\u00e1 entonces, que para inquietar igualmente a las Elites extractoras que a priori parecen quedar al margen de los distintos riesgos sociales como los accidentes de tr\u00e1fico o los accidentes laborales, la OMS ha tenido a bien igualmente prevenirnos sobre la carne roja (vacuno, cerdo, caballo, cordero, cabra\u2026) todo sea que la ingesta desmesurada de chuletones y solomillos adquiridos en las mejores carnicer\u00edas, nos hagan da\u00f1o. Y en este caso, s\u00ed parece asumible mantener sin sobresalto aquello que el Presidente de Etiop\u00eda le espetara a la CE cuando esta pon\u00eda reparos \u00e9ticos y jur\u00eddicos en enviar a su pa\u00eds la carne de las vacas locas sacrificadas: \u201cNo se preocupen ustedes de qu\u00e9 deseamos morir nosotros, si de hambre o de mala alimentaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llevo a\u00f1os alertando en el desierto medi\u00e1tico sobre el envenenamiento global al que los ciudadanos estamos expuestos a manos de la Criminal Industria Alimentaria, desde que a finales de los Setenta los m\u00e1ximos directivos de las grandes corporaciones como las nestlotianas o nutrexpociales atisbaron que les sal\u00eda m\u00e1s a cuenta envenenar a su clientela antes &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2015\/10\/29\/envenenamiento-global-2\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Envenenamiento Global<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155,16149],"tags":[4280,99688,7282],"class_list":["post-4582","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-nutricion","tag-alimentacion","tag-industria","tag-veneno"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4582","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4582"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4582\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4585,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4582\/revisions\/4585"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4582"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4582"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4582"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}