{"id":4597,"date":"2015-11-14T18:23:01","date_gmt":"2015-11-14T16:23:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=4597"},"modified":"2015-11-14T18:23:01","modified_gmt":"2015-11-14T16:23:01","slug":"hocico-dbp","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2015\/11\/14\/hocico-dbp\/","title":{"rendered":"Hocico. DBP"},"content":{"rendered":"<p>La palabra Hocico goza de varios elementos susceptibles de ser tomados en consideraci\u00f3n para entrar a formar parte del Diccionario de Bellas Palabras, empezando por apreciar esa terminaci\u00f3n en \u2013ico que casi ya no se reconoce como sufijo en cualquiera de sus acepciones, cosa habitual por otra parte sucedida con muchas ra\u00edces a las que acompa\u00f1a.<\/p>\n<p>La terminaci\u00f3n en \u2013ico y su femenino, las m\u00e1s de las veces, da sentido de (relacionado con) por ejemplo \u201cHer\u00f3ico\u201d (tiene que ver con el h\u00e9roe) o imprimiendo significado de diminutivo como en \u201cBorrico\u201d. En Hocico acontece que su aspecto diminutivo busca recordar al hablante la forma menguante angular del morro del animal que va de m\u00e1s a menos, como ocurre con la voz \u201cpico\u201d que evidentemente hace la misma funci\u00f3n de agudizar el concepto tanto en su acepci\u00f3n animal como de herramienta. Si a esta ligadura entre la forma de la parte animal referida con la construcci\u00f3n del concepto, le sumamos que la palabra Hocico al ser pronunciada requiere que el hablante por un instante imite con su boca la forma hocicoidal de su noci\u00f3n sem\u00e1ntica, la eclosi\u00f3n neuronal que ello produce en la mente dispara las endorfinas necesarias para reconocer en el t\u00e9rmino, el m\u00e9rito de despertar simpat\u00eda desde la m\u00e1s tierna infancia. Ya s\u00f3lo por esto, Hocico merece una entrada en el DBP.<\/p>\n<p>Por otra parte, Hocico cuenta con una hache cuya facultad espiritual como ya hemos precisado en otras entradas del DBP consiste en anclar los t\u00e9rminos d\u00e1ndoles mayor sujeci\u00f3n por esa doble pata de la H. Pues bien, en el caso de Hocico, la hache sujeta al -ocico que cae, como cae el hocico del animal.<\/p>\n<p>Pero entre la terminaci\u00f3n \u2013ico y la formidable H que lo inicia, hay una (ci) con sonido (zi) que arrastra imperceptiblemente la psique del hablante como lo hace el hocico del animal entre la tierra y la hojarasca cuando olisqueando rebusca algo que llevarse a la boca como una bellota o una trufa.<\/p>\n<p>Por si todo lo anterior fuera poco, sucede que la palabra Hocico, es muy agradecida en estas lides porque permite que sus derivados, lejos de menguarle simpat\u00eda, gracia y belleza, se la acrecientan. Observemos el siguiente caso:<\/p>\n<p>Un ni\u00f1o est\u00e1 buscando chocolate en la despensa y la madre le puede decir:<br \/>\na) \u00bfQu\u00e9 estas buscando?<br \/>\nb) \u00bf Qu\u00e9 andas hociconeando?<\/p>\n<p>Pese a la fealdad que todo gerundio introduce en el lexema por su forma nd, es imposible no reconocer la belleza del t\u00e9rmino que lo hace muy preferible en la expresi\u00f3n. As\u00ed sea su infinitivo Hocinonear, sea su sustantivo Hociconeador, el contexto donde aparece gana mucho en belleza y significado con su presencia.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra Hocico goza de varios elementos susceptibles de ser tomados en consideraci\u00f3n para entrar a formar parte del Diccionario de Bellas Palabras, empezando por apreciar esa terminaci\u00f3n en \u2013ico que casi ya no se reconoce como sufijo en cualquiera de sus acepciones, cosa habitual por otra parte sucedida con muchas ra\u00edces a las que &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2015\/11\/14\/hocico-dbp\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Hocico. 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