{"id":4725,"date":"2017-02-24T14:45:46","date_gmt":"2017-02-24T12:45:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=4725"},"modified":"2017-02-24T14:45:46","modified_gmt":"2017-02-24T12:45:46","slug":"carta-a-una-infanta-inocente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2017\/02\/24\/carta-a-una-infanta-inocente\/","title":{"rendered":"Carta a una Infanta inocente"},"content":{"rendered":"<p>Reino de Orbajosa, a Viernes 24 de Febrero de 2017<\/p>\n<p>Excelent\u00edsima Se\u00f1ora Alteza Do\u00f1a Infanta:<\/p>\n<p>Que la entrada no suene a chufla, pues como dir\u00eda el ilustre Gobernador de Barataria, Sancho Panza, todo t\u00edtulo es poco para quien como vos ha sufrido inmisericorde la Pena de banquillo sometida dia tras d\u00eda a la no menos cruel tortura del Telediario, en esta Espa\u00f1a de Dios donde por el mero hecho de ser acusado uno ya es culpable aun cuando los tribunales le declaren absuelto e inocente, al extremo de verse perseguido de por vida por la sospecha que no perdona a las personas de su estatus y linaje.<\/p>\n<p>Se nos antoja harto deficiente entonces, que tras a\u00f1os de vituperios, dimes y diretes, se despache todo el asunto con una escueta absoluci\u00f3n, que para nada enjuga sus l\u00e1grimas ni el calvario atravesado por sus hijos, si bien, haya servido para certificar p\u00fablicamente que usted, es tan inocente como su hermana y acaso tambi\u00e9n, para evidenciar el machismo social que acompa\u00f1a a la citada envidia que se ha cebado en su figura por cuanto su caso presentaba la terrible paradoja de salir mal parada declarase lo que declarase, toda vez, ha sido examinada por el m\u00e1s implacable juez que quepa imaginar, cu\u00e1l es, el Pueblo, o como gustan decir en Palacio, la Plebe.<\/p>\n<p>Efectivamente, usted en el juicio ha declarado no saber nada, afirmaci\u00f3n que los periodistas han puesto en entredicho sugiriendo que su persona lo sab\u00eda todo. Pues bien, fuera porque no sab\u00eda nada, fuera porque lo supiera todo, para usted no ha habido gracia alguna. Me explico: en el primer caso porque se la hace pasar por tonta, mujer florero, marioneta de la cabeza de turco que es su marido\u2026y en el caso contrario, porque aparecer\u00eda como c\u00f3mplice consorte de una trama para cometer fraude contra la Hacienda P\u00fablica, cuando lo suyo, en un pa\u00eds que no maltratara a las mujeres desde la cuna como sucede con su hermana, hubiera sido tomarla \u00a1cuando menos! por Disc\u00edpula de S\u00f3crates o la misma encarnaci\u00f3n del Fil\u00f3sofo, porque, qu\u00e9 otra cosa dijo aquel tan aplaudido en sus labios sobre \u201cYo s\u00f3lo s\u00e9 que no se nada\u201d y de haberlo sabido todo, como algunos mal pensados pretenden, lo apropiado hubiera sido otorgarle el rango de \u201cSabia\u201d t\u00edtulo que por lo dem\u00e1s siempre le es negado a toda mujer demasiado versada atrayendo sobre si la mirada inquisitorial y el dedo acusador que anima a las gargantas a llamarlas \u00a1Brujas!<\/p>\n<p>Su suerte, es la de toda mujer de \u00e9xito por haber nacido en una familia noble y acomodada, por ser guapa y elegante, por tener una ocupaci\u00f3n bien retribuida, por verse agraciada en el amor con un deportista, sano, delgado, alto, bien parecido, bien posicionado y vasco, que le ha correspondido, por tener cinco hijos bien educados en los mejores colegios de Europa\u2026Por consiguiente, no se extra\u00f1e de padecer maltrato medi\u00e1tico e institucional, sin que en su defensa hayan movido un dedo las Asociaciones Feministas. Es natural.<\/p>\n<p>Ciertamente, no es consuelo en su situaci\u00f3n los versos gongorinos de \u201c\u00c1ndeme yo caliente y r\u00edase la gente\u201d, al comprobarse desde la misma sentencia que su absoluci\u00f3n suena a condena vitalicia quien sabe si eterna, m\u00e1s todav\u00eda cuando quienes la condenaron desde sus respectivas tribunas lejos de afrontar su cobard\u00eda pasada haciendo le\u00f1a de un \u00e1rbol ca\u00eddo, abundan en su mezquindad al negarse reconocer haberse equivocado, para emendar en p\u00fablico lo que en p\u00fablico han difamado y para reparar en privado lo que en privado hayan da\u00f1ado, que a la envidia y el machismo que caracteriza a Espa\u00f1a no le anda a la zaga el cotilleo, el chismorreo, la alcahueter\u00eda y el correveidile, ahora en versi\u00f3n multimedia con t\u00edtulo de tertuliano, por lo que mucho me temo, que en su podredumbre acostumbrada emprender\u00e1n una huida hacia adelante para que la literatura y el cine den la imagen apropiada a cuanto hab\u00edan falseado sus cabezas, as\u00ed se las gastan los intelectuales.<\/p>\n<p>Yo de usted, no albergar\u00eda esperanza en que todo esto se olvide, en que el tiempo cicatrizar\u00e1 sus heridas, en que el pueblo la perdonar\u00e1, en que alg\u00fan d\u00eda brillar\u00e1 con luz propia su inocencia\u2026antes veo m\u00e1s factible que siga los pasos del Conde de Montecristo para restaurar su honor empezando por reclamar para si y sus hijos el estatus de Refugiado en Suiza, resultado de la persecuci\u00f3n y acoso sistem\u00e1tico del que son objeto en Espa\u00f1a por motivo de sangre, es decir, por ser quienes son. El estatus de refugiado, sea en Suiza, M\u00f3naco, Andorra o las Islas Caim\u00e1n, les permitir\u00e1 acudir a Tribunales Internacionales donde defender con garant\u00edas su \u00a0actual derecho a que se le restituya el t\u00edtulo de Duquesa de Palma, que se reponga la placa en la plaza de Mallorca con su nombre, que pueda regresar al Palacio de Mariven en Verano sin ser molestada, que se la recupere en el protocolo para actos oficiales, hasta dar la vuelta a todos y cada uno de los agravios institucionales que la han puesto en la picota. Igualmente, estar\u00e1 en disposici\u00f3n de denunciar al Estado Espa\u00f1ol por da\u00f1os y perjuicios, materiales y psicol\u00f3gicos a su persona e hijos, y a exigir una compensaci\u00f3n econ\u00f3mica que reconozca la terrible injusticia a la que se han visto sometidos, porque, como se dice en estos casos, el dinero es lo de menos.<\/p>\n<p>Esperando que estas reflexiones le sean de alguna ayuda durante su forzado exilio en Portugal, aprovecho para desearle una vida llena de dicha y felicidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reino de Orbajosa, a Viernes 24 de Febrero de 2017 Excelent\u00edsima Se\u00f1ora Alteza Do\u00f1a Infanta: Que la entrada no suene a chufla, pues como dir\u00eda el ilustre Gobernador de Barataria, Sancho Panza, todo t\u00edtulo es poco para quien como vos ha sufrido inmisericorde la Pena de banquillo sometida dia tras d\u00eda a la no menos &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2017\/02\/24\/carta-a-una-infanta-inocente\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Carta a una Infanta inocente<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[474,155],"tags":[23494,390],"class_list":["post-4725","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-corrupcion","category-general","tag-inocencia","tag-monarquia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4725","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4725"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4725\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4728,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4725\/revisions\/4728"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4725"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4725"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4725"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}