{"id":4739,"date":"2017-04-13T17:02:23","date_gmt":"2017-04-13T15:02:23","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=4739"},"modified":"2017-04-13T17:02:23","modified_gmt":"2017-04-13T15:02:23","slug":"beso-con-nariz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2017\/04\/13\/beso-con-nariz\/","title":{"rendered":"Beso con nariz"},"content":{"rendered":"<p>Hoy, 13 de Abril, D\u00eda Internacional del Beso, pese a mi contraria opini\u00f3n sobre costumbre tan cochina de saludarse entre personas civilizadas, aprovecho la ocasi\u00f3n, no para disuadirles de su pr\u00e1ctica, cuanto para reivindicar el olvidado noble papel que juega la nariz en un asunto donde todo el protagonismo es acaparado por los labios, precisamente el veh\u00edculo de g\u00e9rmenes, restos salivares origen del molesto ruido que su ejercicio provoca, hasta convertirse en un icono mismo del concepto, cuando lo suyo ser\u00eda que sobre los labios rojos, hubiera \u00a1que menos! un punto representante gr\u00e1fico de la presi\u00f3n que el beso dado con amor, pasi\u00f3n, cari\u00f1o, simpat\u00eda y autenticidad recibe de la nariz.<\/p>\n<p>Ciertamente, la parte intencional del beso es dado con los labios, mientras la nariz, de polizona, parece acompa\u00f1ar involuntariamente la acci\u00f3n de besar. Sin embargo &#8211; puede hacerse la prueba &#8211; los besos con nariz, son m\u00e1s genuinos que los dados sin nariz, por cuanto su presencia denota una cercan\u00eda espiritual mayor del besante al besado, de modo que, puede afamarse taxativamente que, su ausencia en el beso, convierte a este en un beso falso e hip\u00f3crita, cuando no traidor y hasta dado con mayor asco del que una persona dispuesta a besar debiera experimentar toda vez se muestra dispuesta a ello.<\/p>\n<p>Los besos dados con nariz, como todo lo aut\u00e9ntico, no precisan de demasiadas estrategias mentales para ser propinados ni requieren de m\u00e1s t\u00e9cnica que la aprendida desde la infancia donde todos los besos recibidos por parte de familiares y amigos son con nariz. Muy al contrario, los besos sin nariz, nacen de una muy sentida distancia psicol\u00f3gica del sujeto agente que besa respecto al objeto paciente que lo recibe, siendo as\u00ed necesarias distintas artima\u00f1as para evitar que la nariz toque con su punta lo besado entre las que cabe destacar el arrimar la cara por la mejilla buscando besar s\u00f3lo con un lado de los labios; echar para atr\u00e1s la cabeza en el momento de la aproximaci\u00f3n elevando con ello el extremo del ap\u00e9ndice nasal; o dando el beso en lugares planos como mano o frente donde el besante tiene pleno control sobre el besado.<\/p>\n<p>Que la autenticidad del beso se mide no por su duraci\u00f3n, ni por su intensidad, sino por la implicaci\u00f3n de la nariz en dicha acci\u00f3n, es algo que ciertas culturas como la esquimal han sabido preservar siendo entre ellos el saludo m\u00e1s cordial aquel en el que nariz se toca con nariz sin llegar a juntar los labios.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy, 13 de Abril, D\u00eda Internacional del Beso, pese a mi contraria opini\u00f3n sobre costumbre tan cochina de saludarse entre personas civilizadas, aprovecho la ocasi\u00f3n, no para disuadirles de su pr\u00e1ctica, cuanto para reivindicar el olvidado noble papel que juega la nariz en un asunto donde todo el protagonismo es acaparado por los labios, precisamente &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2017\/04\/13\/beso-con-nariz\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Beso con nariz<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[493,155],"tags":[99663],"class_list":["post-4739","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-antropologia","category-general","tag-beso"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4739","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4739"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4739\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4742,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4739\/revisions\/4742"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4739"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4739"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4739"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}