{"id":525,"date":"2010-10-20T14:06:59","date_gmt":"2010-10-20T12:06:59","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=525"},"modified":"2010-10-20T14:32:49","modified_gmt":"2010-10-20T12:32:49","slug":"el-ajedrez-como-asignatura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2010\/10\/20\/el-ajedrez-como-asignatura\/","title":{"rendered":"El ajedrez como asignatura"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_532\" aria-describedby=\"caption-attachment-532\" style=\"width: 213px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/files\/2010\/10\/ajedrez-2.jpg\"><\/p>\n<div class=\"mceTemp mceIEcenter\">\n<dl>\n<dt><\/dt>\n<\/dl>\n<\/div>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/files\/2010\/10\/ajedrez-21.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-532\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/files\/2010\/10\/ajedrez-21.jpg\" alt=\"\" width=\"213\" height=\"160\" \/><\/a><\/p>\n<div class=\"mceTemp mceIEcenter\">\n<dl>\n<dt><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/files\/2010\/10\/ajedrez-2.jpg\"><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-532\" class=\"wp-caption-text\">\u00bfNos estamos portando bien? Es que nos han dicho que para la foto.... En teor\u00eda todo eso est\u00e1 muy bien. De momento todo es guay y chachi piruli, pero luego, vendr\u00e1n los deberes, los ex\u00e1menes, los libros de texto, la depresi\u00f3n del profesorado porque no sabemos mover el caballo, y entonces \u00a1Jaque Mate al ajedrez!<\/figcaption><\/figure>\n<p><\/a><\/p>\n<\/dt>\n<\/dl>\n<\/div>\n<p>El trabajo que tengo el gusto de presentar, fue redactado hace algunos a\u00f1os con motivo de un requerimiento profesional que se me solicit\u00f3 por parte de la instituci\u00f3n docente, a fin de ponderar el potencial acomodo transversal curricular de nuestro juego-deporte-ciencia en el marco educativo. La intenci\u00f3n con la que escrib\u00ed el texto, huelga decir, fue la de presentar a los educadores e instituciones implicadas, las enormes ventajas y virtudes que la docencia del ajedrez puede suponer para los centros y los educandos, motivo por el que animo, a cuantas personas est\u00e9n interesadas en introducir el ajedrez en el aula, que tomen nota de este texto del que pueden servirse libremente (Haciendo referencia al autor y procedencia) para facilitar su labor de fomentar el ajedrez.<\/p>\n<p>1. AJEDREZ: ECONOM\u00cdA Y RENTABILIDAD<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica del ajedrez, tiene f\u00e1cil acomodo f\u00edsico y program\u00e1tico, dado que su realizaci\u00f3n puede llevarse a cabo en recintos cerrados y espacios abiertos, tanto en verano como en invierno. Su transporte, cuidado y almacenamiento, tampoco revisten dificultad alguna, como ninguno es el riesgo que comprota su ejercicio. M\u00ednimo es el equipamiento necesario para su disfrute, como m\u00ednimo es tambi\u00e9n el gasto en infraestructuras e instalaciones que requiere el desarrollo de su actividad. Todas estas cualidades, propias de cualquier juego de mesa, unidas al bajo coste econ\u00f3mico que supone su mantenimiento, en relaci\u00f3n con su alto aprovechamiento y rentabilidad social, arroja como resultado, un hecho que no ha pasado desapercibido para las empresas patrocinadoras ni para nuestras instituciones: El ajedrez es rentable<\/p>\n<p>2. AJEDREZ: IMAGEN<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica del ajedrez, transfiere al sujeto que lo practica, sea \u00e9ste personal, empresarial o institucional, ese halo de nobleza, correcci\u00f3n, seriedad e inteligencia en el que le ha envuelto el inconsciente colectivo, motivo que lo hace a\u00fan m\u00e1s atractivo de cara a incorporarlo como elemento relevante y significativo con el que distinguirse a la hora de proyectar una determinada imagen externa.<\/p>\n<p>3. AJEDREZ: INTEGRACI\u00d3N<\/p>\n<p>El ajedrez, por sus propias peculiaridades, halla para s\u00ed y para quien lo ejercita, f\u00e1cil acomodo e integraci\u00f3n en los distintos medios y circunstancias que le rodean. Analicemos el caso de una escuela, colegio o instituto, en una perspectiva amplia y abierta:<\/p>\n<p>3.1 Integraci\u00f3n en el programa educativo<\/p>\n<p>La materia de ajedrez, proporciona suficientes motivos que permiten el juego interdisciplinar, reforzando con ello los pilares sobre los que se asientan los procesos cognitivos: Todas las materias pueden encontrar en el ajedrez, un auxiliar, una excusa para sus explicaciones y ejercicios: Las matem\u00e1ticas pueden poner sus problemas de sumas y restas, usando diagramas de ajedrez con el valor de sus piezas; el lenguaje puede ejemplificar la estructura de las frases de Sujeto + Verbo + Predicado en el c\u00f3digo ajedrec\u00edstico (C x A, Caballo come Alfil), en clase de idioma, se puede hacer dictados y redacciones con el ajedrez como tema, etc.<\/p>\n<p>3.2. Integraci\u00f3n en el centro<\/p>\n<p>Aparte de impartirse como materia, el ajedrez tiene cabida como opci\u00f3n extraescolar u ocio en los recreos. A ello le deberemos a\u00f1adir que, por su versatilidad, el ajedrez ofrece insospechadas formas de participaci\u00f3n en las distintas actividades que el centro tenga a bien organizar a lo largo del curso escolar. As\u00ed, en Navidad, carnaval, Semana Santa, fiestas del colegio, excursi\u00f3n o Fin de curso, se pueden materializar variopintas actividades l\u00fadico-formativas, verbigracia, un simult\u00e1nea, un ajedrez viviente, un concurso de dibujos y cuentos de ajedrez, una tarta de ajedrez, Gui\u00f1ol y Marionetas, etc.<\/p>\n<p>3.3 Integraci\u00f3n del alumnado<\/p>\n<p>Pero el ajedrez, como se ha dicho, no solo propicia su propia integraci\u00f3n, sino tambi\u00e9n la de quien lo practica. En este caso, el alumnado independientemente de su edad o sexo, al participar en su conjunto del conocimiento de un juego com\u00fan, posibilitar\u00e1 a los sujetos m\u00e1s t\u00edmidos y retra\u00eddos, encontrar el cauce perfecto para su integraci\u00f3n individual en el grupo, al contar de entrada, con un elemento m\u00e1s de conjunci\u00f3n.<\/p>\n<p>3.4 Integraci\u00f3n de la discapacidad<\/p>\n<p>Por ser un juego predominantemente mental, su pr\u00e1ctica no le est\u00e1 vetada a nadie, sea cual sea su disfunci\u00f3n o discapacidad, pues el juego del ajedrez, puede ejercitarse por ciegos, sordomudos, paral\u00edticos, e incluso, deficientes mentales. Ello abre una salida l\u00fadico-deportiva a cuantas personas, por desgracia, les afecte alguna de \u00e9stos problemas, cosa m\u00e1s dif\u00edcil de lograr, en el acceso a otras actividades. A este respecto, debe destacarse la fuerte inversi\u00f3n que en ajedrez, est\u00e1 haciendo la ONCE, en todas y cada una de sus sedes nacionales.<\/p>\n<p>3.5 Integraci\u00f3n generacional y familiar<\/p>\n<p>El ajedrez permite disfrutar en rango de igualdad a distintos segmentos de edad, sin necesidad de tratar al ni\u00f1o como ni\u00f1o, ni al mayor como mayor \u2013dentro del tablero, se entiende-. Ello permite su f\u00e1cil integraci\u00f3n familiar, donde no es raro ver a tres generaciones, en torno a un tablero o acudiendo en familia a los torneos.<\/p>\n<p>3.6 Integraci\u00f3n social<\/p>\n<p>Al final, el ajedrez, como cualquier otra actividad humana, permite al individuo integrarse en el mundo que le circunda, pues en definitiva, el ajedrez es un medio, nunca un fin, para compartir momentos entretenidos y felices con los dem\u00e1s o una mera excusa para encontrarse con los amigos.<\/p>\n<p>4. AJEDREZ: DISCIPLINA, NORMA Y LEY<\/p>\n<p>4.1 Aceptaci\u00f3n de la norma<\/p>\n<p>Al estar regulado, como cualquier otra disciplina deportiva, cuantos beneficios psico-mentales se siguen de practicar deporte, pueden computarse entre los que se siguen de jugar al ajedrez; El sujeto que juega al ajedrez, asume un conjunto de normas que no est\u00e1 en su mano variar que son iguales para todos. El ajedrez le viene dado al alumnado como una realidad perfecta y acabada que no se presta a los cambios t\u00edpicos de los juegos de patio a los que est\u00e1 acostumbrado el educando. Aceptar la complejidad de la normativa b\u00e1sica del juego de ajedrez para un ni\u00f1o, viene a ser algo parecido al asentimiento t\u00e1cito-consentido que el ciudadano reci\u00e9n incorporado a la sociedad hace de la realidad jur\u00eddica-constitucional vigente. El ni\u00f1o aprende que sin aceptar, ni respetar un m\u00ednimo de normas, no se logra el objetivo, cu\u00e1l es, el de jugar con cierto sentido.<\/p>\n<p>4.2 Aceptaci\u00f3n del rival<\/p>\n<p>Aunque en estadios avanzados, el ajedrez permite el disfrute individual, lo propio del juego es la presencia de un oponente. El ni\u00f1o aprende del ajedrez como juego, la necesidad de la existencia de un rival para poder jugar, de un rival que ofrezca resistencia para que el juego sea divertido, y que la rivalidad empiece y termine con la partida sobre el tablero, pero no fuera de ella en la vida, porque al ajedrez s\u00f3lo se invita a jugar a los amigos. Como disciplina deportiva, aprende que en el juego est\u00e1n de sobra las trampas, que por encima del resultado, est\u00e1 el juego limpio, aprende pues lo que se conoce como deportividad. Este aprendizaje abre a la conciencia del yo, la perspectiva de otros yo iguales, de cuya realidad ajena, hemos de aprender a convivir racional y pac\u00edficamente los distintos intereses cuando entren en conflicto. En ajedrez, la aceptaci\u00f3n del rival comienza y acaba en un apret\u00f3n de manos antes y despu\u00e9s de la partida con el respeto mutuo durante el turno de juego, etc.<\/p>\n<p>4.3 Aceptaci\u00f3n del mediador<\/p>\n<p>La complejidad del ajedrez, precisa a menudo la mediaci\u00f3n de un tercero, cuya autoridad emana de un mayor conocimiento del juego. En este sentido, la figura del \u00e1rbitro o monitor, hace las veces de juez que vela por la buena marcha del sistema y la correcta aplicaci\u00f3n de las normas.<\/p>\n<p>4.4 Aceptaci\u00f3n del resultado<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, tenemos la aceptaci\u00f3n del resultado, cosa que en ajedrez, por ser una disciplina mental e individual, resulta en verdad, algo m\u00e1s dif\u00edcil de asumir. A este respecto, se debe destacar, que la intensidad de la victoria o de la derrota de una partida de ajedrez, sin exagerar, va mucho m\u00e1s all\u00e1 del placer de una caricia o el dolor de una bofetada, pues afecta de lleno a la psique de la persona, a su autoestima, a su capacidad&#8230; El Yo, no tiene excusa tras la cual esconder su fracaso, pues ni el azar ni el equipo, ni el \u00e1rbitro, ni la climatolog\u00eda, o la elecci\u00f3n del material, inciden lo suficiente como para explicar los aciertos y errores. La aceptaci\u00f3n del resultado en ajedrez, supone pues, aceptar la propia responsabilidad de tu juego, de tus movimientos, de tus c\u00e1lculos. En este sentido, tambi\u00e9n es rese\u00f1able que como resultado de lo anterior, el miedo a la derrota y la euforia por la victoria, pueden y de hecho ocurre, malograr a los jugadores.<\/p>\n<p>5. AJEDREZ: PERSONALIDAD Y CONDUCTA<\/p>\n<p>Estrechamente relacionado con lo anterior, la pr\u00e1ctica habitual del ajedrez, indiscutiblemente ayuda a moldear positivamente el comportamiento del ajedrecista, dentro y fuera del tablero, sin que ello tenga por qu\u00e9 coincidir en la personalidad con la que el sujeto se acerca al juego, pues todos los posibles modos, tienen cabida y reflejo en el juego de ajedrez: Las personas t\u00edmidas, introvertidas o prudentes optar\u00e1n por un juego cerrado, defensivo, expectante, pasivo, a la espera de una oportunidad para el contraataque, e decidir\u00e1n por aperturas de dama, rehusar\u00e1n gambitos, y se inclinar\u00e1n por juego estrat\u00e9gico, posicional, r\u00e1pidas simplificaciones que precipitan las partidas hacia la t\u00e9cnica del final. En cambio, jugadores extrovertidos, de acci\u00f3n, gustar\u00e1n de partidas abiertas, iniciar la apertura con Pe\u00f3n de Rey, tomar la iniciativa, escoger\u00e1n l\u00edneas de ataque, realizar\u00e1n un juego t\u00e1ctico donde abunden posiciones asim\u00e9tricas, con posibilidades de sacrificios, etc. Pues bien, los h\u00e1bitos y habilidades que modifican la conducta del jugador, sin variar ni incidir en demas\u00eda sobre su propia personalidad son:<\/p>\n<p>5.1 Autocontrol f\u00edsico<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica del ajedrez requiere un m\u00ednimo de quietud y silencio para la concentraci\u00f3n, en consecuencia obliga al jugador a controlar su movimiento corporal. Tanto su juego como el del rival, se ver\u00edan seriamente afectados si uno de los dos hiciera ruido o continuos tics nerviosos que impidieran la concentraci\u00f3n. Es parad\u00f3jico que, no son pocos los sujetos hiperactivos que incapaces de estar quietos y en silencio en otras actividades, parecen angelitos frente a un tablero, y a la inversa, ni\u00f1os la mar de tranquilos, se muestren muy excitados en cuanto juegan una partida. Ser\u00e1 tarea del profesor, favorecer lo uno y evitar lo otro, en la medida de lo posible.<\/p>\n<p>5.2 Autocontrol emocional<\/p>\n<p>El conjunto de emociones que se dan cita antes, durante y despu\u00e9s de la partida, son un factor tan sumamente decisivo en la vida personal y deportiva del ajedrecista, que cualquier monitor de ajedrez, con una m\u00ednima preparaci\u00f3n y dos dedos de frente, sabe que es de lo primero a atender en sus disc\u00edpulos. La ansiedad, las preocupaciones, los nervios y los cuadros psicosom\u00e1ticos que les acompa\u00f1a, aumento de la micci\u00f3n, sequedad bucal, sudoraci\u00f3n, aceleraci\u00f3n del ritmo card\u00edaco, distorsi\u00f3n de la percepci\u00f3n temporal, etc, son s\u00edntomas propios del jugador que le ayuda activar todas su capacidades f\u00edsico-mentales en el juego. Pero en el Ajedrez, es imprescindible asumir dicha realidad, para someterla a fin de canalizar toda esa presi\u00f3n hacia un resultado positivo, como lo es, estar en \u00f3ptimas condiciones para afrontar la partida. En ajedrez, el exceso de euforia o abatimiento, puede comportar la derrota, por una desmesurada confianza o por indecisi\u00f3n. La alegr\u00eda y la pena, no deben exteriorizarse delante del rival, ni cuando se gana, ni cuando se pierde, pues se supone que en la partida, ambos contendientes han disfrutado del juego, y quien ha ganado, ha ense\u00f1ado, y el que ha perdido, ha aprendido; de ah\u00ed la ley no escrita de la mutua obligaci\u00f3n que tienen los jugadores de quedarse tras la partida para analizar comentando las jugadas. Si el tutor de ajedrez no aborda el control emocional del jugador con la suficiente profundidad, puede dar pie a la idolatr\u00eda egoc\u00e9ntrica de un alumno aventajado, el desinter\u00e9s de quien no ha aprendido a perder, y a crear obsesiones que dan como resultado al ajedrez\u00f3mano. Pero tampoco durante la partida es bueno que tu rostro sea el reflejo del alma, no es bueno para tus intereses, que el contrario adivine por tus gestos como t\u00fa percibes la posici\u00f3n, si est\u00e1s contento o preocupado, serio o confiado, etc.<br \/>\nTodo este conjunto de hechos a tener en cuenta, hacen desaconsejable la competici\u00f3n, hasta que el alumnado no tenga el bagaje como para entender por qu\u00e9 gana y por qu\u00e9 pierde, o dicho de otro modo: No se le debe echar a la piscina, sin saber nadar.<\/p>\n<p>5.3 Autocontrol mental<\/p>\n<p>El juego del ajedrez exige del jugador: atenci\u00f3n, concentraci\u00f3n y reflexi\u00f3n, seg\u00fan sea su nivel de juego, conocimientos e intereses sobre el mismo. Evidentemente, la reflexi\u00f3n del jugador en el transcurso de una partida, correr\u00e1 parejo, de una parte a la resistencia que ofrezca el rival, pero en mayor dependencia, de su c\u00famulo de conocimientos. Ante una determinada posici\u00f3n, la reflexi\u00f3n del principiante ser\u00e1 m\u00e1s pobre, breve y superficial que la de un jugador experimentado, mas con todo ello, requiere de ambos una gran dosis de atenci\u00f3n por parte de su conciencia: en el principiante porque no est\u00e1 acostumbrado obligado a poner sus cinco sentidos en la ejecuci\u00f3n correcta de lo poco que sabe; en el caso del jugador experimentado para poner en juego todo su saber y experiencia. El juego de ajedrez, ayuda al ni\u00f1o a concentrar toda su atenci\u00f3n dispersa, de un modo gradual casi imperceptible por tratarse de un juego. De un modo voluntario, pero inconsciente, el alumnado adquiere dicha facultad de activar su concentraci\u00f3n, concentrando su atenci\u00f3n dispersa sobre el tablero. Ser\u00e1 tarea del docente, trasladar la mencionada habilidad a ulteriores aplicaciones en el campo de los estudios, o cualquier otro \u00e1rea, La concentraci\u00f3n media del jugador de ajedrez sobre su partida, suele ser de media entre un 75% -80%. El ajedrecista precisa tanta concentraci\u00f3n porque debe prestar una doble atenci\u00f3n: Primero debe atender a la buena ejecuci\u00f3n t\u00e9cnica del c\u00famulo de normas que rigen el juego, y despu\u00e9s, debe atender a los chances del juego en s\u00ed: sus amenazas, sus defensa, las celadas, la t\u00e1ctica, la estrategia, el plan, etc. S\u00f3lo cuando se ha adquirido un alt\u00edsimo nivel, puede jugarse de modo mec\u00e1nico o rutinario, prestando s\u00f3lo atenci\u00f3n de modo puntual. Es as\u00ed como se puede ver a \u201cjugadores de caf\u00e9\u201d charlando mientras juegan un apartida, o a ajedrecistas de gran experiencia, jugando partidas \u201crel\u00e1mpago\u201d a un minuto. Pero esto no es ajedrez, es \u201cmover madera\u201d.<\/p>\n<p>6. AJEDREZ Y PREVENCI\u00d3N<\/p>\n<p>Conocido es por todos, que cuantas m\u00e1s alternativas de ocio disponga el adolescente, cuanto m\u00e1s sometido est\u00e9 su tiempo a una determinada afici\u00f3n y cuanto m\u00e1s regule su vida entorno a una disciplina deportiva, menos riesgo correr\u00e1 de caer en peligros sociales como las sectas o la drogadicci\u00f3n, ambas verdaderas amenazas para nuestra indefensa juventud.<br \/>\nEn este sentido, el ajedrez cumple sobradamente con el resto de las citadas actividades, pero adem\u00e1s, dado que los peligros de caer en las sectas y las droga, entra\u00f1an en buena medida, un alto componente psico-mental, la capacidad de usar el ajedrez como instrumento preventivo contra ambos, se ha revelado en cuantos ensayos y experimentos se han llevado a cabo, como uno de los mejores m\u00e9todos para combatir dichos males. En este aspecto, es rese\u00f1able que el ajedrez ha sido recomendado por la UNESCO para introducirse como materia de estudio en la edad escolar.<\/p>\n<p>7. AJEDREZ Y ACTIVIDAD MENTAL<\/p>\n<p>El cerebro es un \u201cm\u00fasculo\u201d y como cualquier otro m\u00fasculo, precisa de ejercicio para desarrollarse y no atrofiarse. La pr\u00e1ctica del ajedrez, ayuda a poner en ejercicio todas las capacidades mentales del cerebro de un modo integral, y es por ello que se dice que el ajedrez desarrolla la inteligencia: En verdad, el ajedrez no desarrolla la inteligencia m\u00e1s que las matem\u00e1ticas o el lenguaje, en cuyos campos, ciertamente queda muy por debajo, sino la inteligencia integral, pues cuando uno resuelve una operaci\u00f3n matem\u00e1tica o analiza una oraci\u00f3n, focaliza el ejercicio mental sobre un \u00e1rea y una facultad muy determinada, en cambio, la pr\u00e1ctica del ajedrez conjuga la activaci\u00f3n de muchas m\u00e1s facultades a la vez, como podremos expresar a continuaci\u00f3n, no sin antes, aludir a un equ\u00edvoco demasiado extendido entre los padres quienes a menudo creen que sus hijos se volver\u00e1n inteligentes por jugar al ajedrez, cuando precisamente ocurre a la inversa, que los ni\u00f1os inteligentes juegan al ajedrez, porque una cosa es desarrollar la inteligencia, y otra muy distinta es crearla:<\/p>\n<p>7.1 Percepci\u00f3n<\/p>\n<p>La percepci\u00f3n est\u00e1 precedida por la correcta interiorizaci\u00f3n del concepto. Es la experiencia la fuente del conocimiento \u00bfPero qu\u00e9 hace posible la experiencia? El concepto, la categor\u00eda y el esquema mental sensorial-intelectivo que prefigura dicha percepci\u00f3n. Ante un tablero de ajedrez, el lego percibe de modo confuso, algo blanco y negro con cuadritos; el ajedrecista ve un tablero con columnas, filas, diagonales, bandas, centros, esquinas, etc. Ante unas determinadas piezas colocadas sobre el tablero, le lego percibir\u00e1 sus formas, figuras y color en el mejor de los casos; el ajedrecista apreciar\u00e1 un valor, unos movimientos, amenazas, defensas, combinaciones, jaques, mates, enroques, etc. Por consiguiente es precisa una correctas instrucci\u00f3n para un buen discernimiento y una exacta discriminaci\u00f3n: En un apartida de ajedrez, el alumnado distingue el turno de su juego, las piezas propias de las contrarias, el valor y movimientos de las piezas; las reglas generales de las excepciones; las aperturas de los finales; la t\u00e1ctica de la estrategia; la jugada del plan; las l\u00edneas de ataque, de las de defensa&#8230; o sea, es un alt\u00edsimo grado de discriminaci\u00f3n continuo.<\/p>\n<p>7.2 C\u00e1lculo<\/p>\n<p>El juego de ajedrez, consiste en dar jaque mate al rey contrario, pero con la dificultad de advertirle previamente del peligro que corre con la voz \u201c\u00a1Jaque!\u201d. Es un juego en el que no se desea ganar \u2013a priori- por despiste del rival. Por consiguiente, la victoria de ajedrez es el resultado de una cadena de acontecimientos muy elaborados a base de reflexi\u00f3n y paciencia. El \u201cJaque-Mate\u201d no sobreviene llovido del cielo, es el fruto de una combinaci\u00f3n propiciada por el c\u00e1lculo. El c\u00e1lculo de una secuencia de jugadas descansa sobre un desarrollo l\u00f3gico que anticipa la respuesta del rival. Para obtener una ganancia r\u00e1pida de material o calidad (valor), le decimos combinaci\u00f3n; cuando se analiza una serie m\u00e1s o menos larga de movimientos, cuyo fin es obtener una peque\u00f1a ventaja posicional, a eso le decimos analizar una l\u00ednea. Y cuando de lo que se trata ese de calcular un conjunto de l\u00edneas para hacer que el rival entre en nuestro esquema de juego, a la vez de evitar nosotros entrar en el que \u00e9l pretende, a eso le decimos estudiar una variante. Por \u00faltimo, el estudio de un conjunto de variantes es conocido como preparar una apertura, etc. Es entonces, el c\u00e1lculo, la t\u00e1ctica, la base del juego ajedrecista. Ya se ha apuntado que el ajedrez exige atenci\u00f3n. Concentraci\u00f3n y reflexi\u00f3n&#8230;. \u00bfPara qu\u00e9? Precisamente para atender la necesidad del c\u00e1lculo.<br \/>\nImaginaci\u00f3n, visualizaci\u00f3n y fantas\u00eda<\/p>\n<p>El c\u00e1lculo, precisa de una fuerte capacidad de imaginaci\u00f3n, visualizaci\u00f3n y fantas\u00eda. El jugador necesita tener claridad de imagen, jugada a jugada, con la precisi\u00f3n fotogr\u00e1fica de una pel\u00edcula fotograma a fotograma, pues cualquier error en la visualizaci\u00f3n, puede suponer la derrota tanto en un ejercicio de ataque como de defensa. La visualizaci\u00f3n cuando es usada para defenderse de una amenaza, precisa de la imaginaci\u00f3n para descubrir cu\u00e1les son los peligros latentes de la posici\u00f3n que ha ideado la mente del contrario, es una tarea, pues, de investigaci\u00f3n y recreaci\u00f3n. En cambio, la visualizaci\u00f3n necesita de la fantas\u00eda cuando se trata de idear algo nuevo, generalmente crear amenazas de ataque al contrario, o sea cuando se activa la creaci\u00f3n. Es un ejercicio de fantas\u00eda e imaginaci\u00f3n, la gran cantidad de aperturas, esquemas y defensas que la posici\u00f3n de las tres primeras jugadas de ajedrez puede llegar a plantear, sin entrar en las complejidades del medio juego (Ver anexo t\u00e9cnico: La apertura)<\/p>\n<p>7.3 Intuici\u00f3n y preelecci\u00f3n<\/p>\n<p>Como se ha podido apreciar, el ingente n\u00famero de combinaciones posibles de juego que ofrece el ajedrez, todav\u00eda hoy inabarcable por el cerebro de silicio, hace imprescindible que el jugador estreche el campo de jugadas a estudiar a la hora de mover. Este momento se denomina preelecci\u00f3n. La preelecci\u00f3n, qu\u00e9 duda cabe, va mejorando con la experiencia, con el h\u00e1bito, el conocimiento y la personalidad del jugador. Pero en ocasiones, tambi\u00e9n ocurre que entra en juego la intuici\u00f3n: La intuici\u00f3n aparece en aquellas ocasiones donde las posiciones del todo nuevas para la conciencia del sujeto; el c\u00e1lculo no distingue ni se pronuncia sobre las l\u00edneas; \u00e9stas variables son igual de buenas , igual de malas, y a\u00fan as\u00ed, el jugador elige unas y no otras, a priori, para analizar con profundidad, desechando mirar el resto. Cuantas m\u00e1s l\u00edneas decide analizar un sujeto antes de tomar una decisi\u00f3n, menos intuici\u00f3n diremos que tiene para jugar al ajedrez.<\/p>\n<p>7.4 Valor, juicio y decisi\u00f3n<\/p>\n<p>Si la intuici\u00f3n ayuda a reducir el campo sobre el que se tiene que centrar el c\u00e1lculo, \u00e9ste, el c\u00e1lculo, ayuda a discernir al juicio para elegir la jugada que finalmente efect\u00fae sobre el tablero. En cada movimiento, el jugador va formado su decisi\u00f3n. Cada jugada efectuada ha sido una toma de decisi\u00f3n apoyada en un c\u00e1lculo, precedido por la intuici\u00f3n. Pero toda decisi\u00f3n es un salto al vac\u00edo, pues la realidad no responde s\u00f3lo a tu c\u00e1lculo; existe el factor externo de la posici\u00f3n y por supuesto, la realidad del contrario. El buen c\u00e1lculo da confianza e inspira seguridad&#8230; pero en ajedrez, hasta los campeones del mundo, las computadoras e incluso los libros se equivocan. En esta toma de decisi\u00f3n personal, la que va haciendo consciente al jugador de la responsabilidad de sus actos. Cualquier despiste, cualquier distracci\u00f3n, cualquier p\u00e9rdida de concentraci\u00f3n, la falta de sacrificio, el esp\u00edritu de lucha y sufrimiento, el exceso de confianza, etc. Todo ello depende casi por entero, de su propia y personal actitud, y ello le va haciendo tomar conciencia de su responsabilidad. La decisi\u00f3n responsable ha de descansar pues, en una buena valoraci\u00f3n entre las distintas jugadas posibles tras una breve reflexi\u00f3n y c\u00e1lculo.<\/p>\n<p>7.5 Orden y esquema mental<\/p>\n<p>Como cualquier otro conocimiento, el ajedrec\u00edstico, requiere orden y esquema, para estar en condiciones de ser \u00fatil a la conciencia. Pero el ajedrez, demanda que \u00e9ste orden y esquema sea rigurosamente exacto y que se encuentre apunto en todo momento. Es preciso un orden temporal de las jugadas, un orden secuencial l\u00f3gico de la combinaci\u00f3n, un orden de aperturas, de celadas, de t\u00e1cticas, de finales, una tipolog\u00eda de temas, de mates, etc. Sirva de ejemplo el orden y esquema de variantes de ajedrez.<\/p>\n<p>7.6 Memoria<\/p>\n<p>El grado de instrucci\u00f3n y aprendizaje que requiere la t\u00e9cnica de ajedrez, es parejo al de cualquier carrera universitaria: Es necesario estudiar aperturas, medio juego, final, t\u00e1ctica, estrategia, ideas, tratamiento esquem\u00e1tico de posiciones&#8230;. de ah\u00ed la inmensa bibliograf\u00eda sobre materia de ajedrez. En consecuencia, el ajedrecista debe fortalecer su memoria para recordar todo este caudal de conocimiento. Pero la memoria tambi\u00e9n la va a ejercitar a la hora de calcular, a la hora de jugar, y tras la partida, a la hora de analizar y comentar las posiciones para aprender de ellas, y no cometer los mismos errores en lo sucesivo.<\/p>\n<p>7.7 Desarrollo l\u00f3gico-ling\u00fc\u00edstico<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica del ajedrez, ayuda al desarrollo l\u00f3gico-ling\u00fc\u00edstico por partida doble: Primero, porque se introduce al sujeto en un nuevo c\u00f3digo visual, le\u00eddo, oral y escrito, cual es el ajedrec\u00edstico. Y despu\u00e9s, porque el pensamiento ajedrec\u00edstico no es otra cosa que un continuo discurso de la mente, en continuos di\u00e1logos con movimientos (palabras), frases (combinaciones); oraciones compuestas (l\u00edneas); p\u00e1rrafos (variantes) o todo un discurso (la partida)<\/p>\n<p>8. AJEDREZ Y DIFICULTAD<\/p>\n<p>Es la dificultad del ajedrez uno de sus mayores atractivos. Mas a la vez, es tambi\u00e9n una de sus m\u00e1s altas barreras. Hallar el modo de conservar la dificultad como aliciente l\u00fadico, salvando la barrera de su dificultad t\u00e9cnica, es labor del docente. Es un hecho que al ajedrez se aprende jugando con quien sabe m\u00e1s que t\u00fa. Y es preciso empezar perdiendo como modo de superaci\u00f3n. Pero si no hay la debida preparaci\u00f3n psicol\u00f3gica del alumnado para motivarse ante la dificultad, esta dificultad, lejos de atraer, puede desanimar y obtener un fracaso. Por ello, durante los inicios de su aprendizaje, hemos de evitar en lo posible la competici\u00f3n interna del alumnado, hasta que tengan el conocimiento suficiente como para poder afrontar las partidas y salvar las dificultades. Sobre la dificultad y complejidad del juego .<\/p>\n<p>9. EL AJEDREZ. OPCI\u00d3N DE OCIO<\/p>\n<p>Se ofrece pues al alumnado una opci\u00f3n de ocio integral donde va a poder crecer interna y externamente, como jugador y como persona, solo o en grupo&#8230; La polivalencia y riqueza del ajedrez con sus perspectivas l\u00fadico-deportivas-cient\u00edfico-est\u00e9tica, permiten al sujeto hacer un uso amplio de sus aplicaciones en un continuo enriquecimiento a lo largo de toda su vida.<br \/>\n10. EL AJEDREZ, EXCELENTE HERRAMIENTA PEDAG\u00d3GICA<\/p>\n<p>En resumen, podemos considerar que por sus caracter\u00edsticas, por su proyecci\u00f3n, por su riqueza, por su polivalencia, por su originalidad, etc., el ajedrez, a todas luces, resulta una excelente herramienta pedag\u00f3gica para educar al alumnado de un modo subliminal en cuantas habilidades, capacidades y conocimiento, aqu\u00ed se han mencionado, pues al presentarse su ejercicio como un juego y no como una materia propiamente de estudio, los recelos del sujeto a aceptarlo, son muy bajos, por no decir nulos. S\u00f3lo por recordar brevemente que estimula, asienta y desarrolla el ajedrez, vamos a citar lo m\u00e1s destacable: Es econ\u00f3mico, rentable, da imagen y prestigio, es f\u00e1cil de adaptar a cualquier medio y circunstancia, ayuda a la integraci\u00f3n personal y las discapacidades; introduce los valores de la disciplina, la deportividad, el esp\u00edritu de lucha y sacrificio, el respeto a la norma, a la ley y a la autoridad, respeta la personalidad, modifica positivamente la conducta proporcionando autocontrol f\u00edsico, emocional y mental, potencia la atenci\u00f3n, activa la concentraci\u00f3n y mueve a la reflexi\u00f3n, ayuda a prevenir contra la drogadicci\u00f3n y las sectas, estimula el ejercicio mental, desarrolla la inteligencia integral, el c\u00e1lculo matem\u00e1tico, la percepci\u00f3n, la conceptualizaci\u00f3n, el esquematismo, el orden l\u00f3gico-ling\u00fc\u00edstico, potencia al visualizaci\u00f3n, la imaginaci\u00f3n y la fantas\u00eda, ejercita la intuici\u00f3n, la anticipaci\u00f3n, el valor, el juicio y la toma de decisiones, fortalece la memoria, el aprendizaje y la responsabilidad del sujeto, educa en la superaci\u00f3n, haciendo de la dificultad un est\u00edmulo y sobre todo, ofrece una opci\u00f3n m\u00e1s de ocio.<br \/>\nTodo ello, hace el ajedrez, una de las mejores herramientas pedag\u00f3gicas que se conocen, motivo primordial que nos mueve a proponerlo como materia en nuestro programa de ense\u00f1anza.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El trabajo que tengo el gusto de presentar, fue redactado hace algunos a\u00f1os con motivo de un requerimiento profesional que se me solicit\u00f3 por parte de la instituci\u00f3n docente, a fin de ponderar el potencial acomodo transversal curricular de nuestro juego-deporte-ciencia en el marco educativo. 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