{"id":571,"date":"2010-10-27T12:36:10","date_gmt":"2010-10-27T10:36:10","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=571"},"modified":"2010-10-27T12:51:46","modified_gmt":"2010-10-27T10:51:46","slug":"epc-educar-para-la-resistencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2010\/10\/27\/epc-educar-para-la-resistencia\/","title":{"rendered":"EpC: Educar para la resistencia"},"content":{"rendered":"<iframe loading=\"lazy\" title=\"Resistencia (Ska-p)\" width=\"660\" height=\"495\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/axsHy0HJMAU?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<p>Poco antes de cumplir los veinte, tuve la fortuna de leer \u201cContra la Paz y contra la Democracia\u201d de Agust\u00edn Garc\u00eda Calvo, texto que me situ\u00f3 decididamente en la \u00f3rbita anarco-liberal en la que desde entonces me encuentro, si bien, a cada vuelta de ciclo legislativo, m\u00e1s escorado a la derecha\u2026Leyendo sus agudas reflexiones, comprend\u00ed lo pernicioso que resulta hoy educar a nuestra juventud en valores tan enga\u00f1osos y f\u00fatiles como son, Democracia, Libertad, y sobre todo Paz, sin haber hecho antes una labor adecuada en la formaci\u00f3n de lo que los pedagogos designan como \u201cPensamiento Cr\u00edtico\u201d que adiestre al sujeto en discernir los discursos de quienes los pronuncian, el contexto en el que se enmarca el mensaje, el desarrollo hist\u00f3rico material de la configuraci\u00f3n del concepto en la praxis humana fuera de los manipulados diccionarios reaccionarios, que le permitiera estar en facultad de apreciar su genuino significado y las implicaciones radicales que comporta, no limit\u00e1ndose el juicio a consolarse con las acostumbradas org\u00edas etimol\u00f3gicas que emanan de los ideales mundos Plat\u00f3nicos que jam\u00e1s se dieron fuera de la fantas\u00eda humana, y a los que tanto aprecio dice tener y tender la Izquierda en forma de Utop\u00eda.<br \/>\nAs\u00ed como, en el pr\u00f3logo de su \u201cContribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la filosof\u00eda del derecho de Hegel\u201d K. Marx advirti\u00f3 del peligro que para el Pueblo oprimido supon\u00eda el placentero y reconfortante discurso dominical de la Iglesia Cat\u00f3lica, no tanto por cuanto contribu\u00eda a consolidar el status quo, como por su capacidad de enjugar tristezas, penas, agravios, y sufrimientos de los m\u00e1s desfavorecidos, a quienes ayudaba a sobrellevar su carga en este valle de l\u00e1grimas con la esperanza de verse recompensados en el Cielo, a cambio de que se mostraran sumisos con la realidad que les hab\u00eda tocado vivir a modo de prueba divina, que para entonces, hasta los muy P\u00edos, ten\u00edan claro que no la quer\u00eda ni Dios, actuando as\u00ed, como el mejor opio del Pueblo, en el sentido de que al aliviarles los sufrimientos f\u00edsicos a trav\u00e9s de la caridad, y espirituales por medio de sermones, aletargaba su capacidad de acci\u00f3n para rebelarse contra la tiran\u00eda que les manten\u00eda en tan indigna situaci\u00f3n alienante.<br \/>\nLos tiempos han cambiado, pero los comportamientos sociales, algo menos, como ya se sab\u00eda en la Ilustraci\u00f3n \u201cSe puede cambiar las leyes de un pueblo, pero no sus costumbres\u201d dado que se transmiten de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n a trav\u00e9s de los \u201cMemes\u201d especie de genes culturales descubiertos por Dawkins, de modo que, hoy aquella labor apaciguadora que se le confi\u00f3 durante siglos a la casta sacerdotal de nuestro entorno, hoy se ha visto transferida a la casta docente, por ineficacia de su antecesora, cuyos servicios y oficios apenas alcanzan a llegar superficialmente a los m\u00e1s beatos del reino y por lo dem\u00e1s, ni se demandan entre una ciudadan\u00eda m\u00e1s preocupada por los asuntos mundanos que los espirituales, de ah\u00ed que hoy el peligro denunciado por San Karl Marx \u2013 dicho de un tir\u00f3n se entiende por qu\u00e9 los chinos veneran a Mao- no hemos de buscarlo en los p\u00falpitos, sino en las c\u00e1tedras medi\u00e1ticas, y sobre todo entre los desamparados pupitres donde las personitas m\u00e1s inocentes se encuentras del todo desarmadas para ofrecer ning\u00fan tipo de oposici\u00f3n al lavado de cerebro que se les hace durante toda el periodo escolar.<br \/>\nCon pasmosa elocuencia, el genial Spinoza dec\u00eda en su \u201c\u00c9tica\u201d que \u00e9l hab\u00eda aprendido a desconfiar de aquellos bienes, riquezas y conocimientos espirituales ofrecidos a bombo y platillo a todo el Pueblo por quienes a su vez no escatimaban medios en acumular, esconder y custodiar a capa y espada cualquier menudencia que pudiera tener alg\u00fan valor material, en directa referencia a los Pr\u00edncipes de la Iglesia y Curia Vaticana. Desde entonces, yo tambi\u00e9n apur\u00e9 tan certera observaci\u00f3n para aplicarla a los discursos pol\u00edticos dirigidos a las masas, y tras escudri\u00f1arlos como se merecen, \u00a1con desconfianza! entresaco abductivamente los elementos perniciosos para mi y la ciudadan\u00eda. Pues bien, hete aqu\u00ed, que entre la casta docente, directamente dependiente de la casta pol\u00edtica que a su vez est\u00e1 supeditada al Poder financiero que es el que emprende y mantiene Guerras, invierte en armamento, financia las c\u00e1rceles, subvenciona la compra-venta de material antidisturbios y de tortura para los Gobiernos que de \u00e9l dependen, concede cr\u00e9ditos millonarios a las empresas mercenarias de seguridad para equipar a sus efectivos con lo m\u00e1s sofisticado del mercado\u2026.no se tiene escr\u00fapulos en dejar pasar las consignas de educar a los j\u00f3venes en un valor tan peligroso como lo es la Paz, sin sospechar m\u00ednimamente que, de lo que se trata, es de despojar a las futuras generaciones oprimidas, del \u00faltimo de los recursos que les quedan que no es otra, que el derecho a la Resistencia y el ejercicio de la autodefensa.<br \/>\nTal y como est\u00e1n las cosas, con la III Guerra Mundial camuflada fuera, y una solapada Guerra Civil encubierta dentro de Occidente, decir \u00a1Adi\u00f3s a las armas! como propuso Hemingway es dar la bienvenida a la muerte, para luego preguntarse \u201c\u00bfPor qui\u00e9n doblan las campanas?\u201d como le sucedi\u00f3 a la II Rep\u00fablica espa\u00f1ola a la que las democracias negaron el armamento que precisaba para defenderse del fascismo apoyado, \u00e9ste s\u00ed, por soldados, tanques y aviones desde la Alemania Nazi y la Italia de Mussolini, por lo que me parece todo un desprop\u00f3sito, cuando no una perversa maquinaci\u00f3n, educar a nuestra juventud en un valor falso como lo es la Paz abstracta. Aunque nuestra instintiva maldad nos facilita mucho la realizaci\u00f3n de la violencia, nuestra conveniencia vela por nuestra tambi\u00e9n naturaleza social, de modo que, de su equilibrio salimos pac\u00edficos por la cuenta que nos trae, de no ser que, nos convenga puntualmente un comportamiento contrario a la sociedad, pero de alto provecho particular o de los nuestros, en cuyo caso nos ampara el derecho natural a ejercer violencia para preservar nuestros intereses. Estoy al tanto de los avances realizados a favor de la recolecci\u00f3n de pruebas que soporten la solidaridad dentro de nuestra constituci\u00f3n animal, y ciertamente haberlas, haylas, pero no me convencen pues, mientras la solidaridad y el comportamiento altruista aparecen de forma excepcional, no as\u00ed el violento, al cual debemos el ser como somos, sino en su totalidad, al menos en su mayor parte.<br \/>\nSea como fuere, querido lector, asentir\u00e1s conmigo que bien por amor a Dios, o miedo al demonio, la mayor\u00eda de nosotros por lo com\u00fan tenemos un comportamiento pac\u00edfico. Yo por ejemplo, pese a conocer nuestra tendencia al Mal, concedo a mis iguales la ventaja de no ser peores que yo, y aunque ya nadie est\u00e1 en condiciones de sorprenderme moralmente pues espero de todos lo peor, acepto que f\u00edsicamente si lo puedan hacer para poder interactuar en este cochino mundo de impostura general; as\u00ed, sin miedo, salgo a la calle dispuesto a concederos el derecho a hablar conmigo aunque no me conozc\u00e1is, ayudaros en lo que pueda me lo pid\u00e1is o no, ser amable con vosotros sin nada a cambio salvo reciprocidad, ejerciendo toda la educaci\u00f3n recibida, los principios c\u00edvicos inculcados, sin necesidad de mirar de reojo a la ley positiva que nos hemos dado para evitarnos tal como verdaderamente somos&#8230; Y es que, una cosa es procurar que vuestros hijos sean pac\u00edficos, y otra muy distinta, convertirles en pacifistas, condici\u00f3n muy perjudicial para ellos personalmente, y para nuestra futura sociedad.<br \/>\nLa diferencia entre la gente pac\u00edfica y los pacifistas, es que los primeros no se meten con nadie si nadie se mete con ellos, mientras los segundos son unos aut\u00e9nticos tocapelotas que convierten la virtud en vicio, pervirtiendo la esencia de la Paz, cu\u00e1l es, la de garantizar la pervivencia del individuo y de la especie, poniendo en riesgo a los elementos que practican semejante idiotez y a su vez al colectivo en el que se integran. No voy a negar la autenticidad de los ingredientes sentimentales que mueven esta enferma ideolog\u00eda, por cuanto podr\u00eda ser cierto que, de todos ser pacifistas, seguramente todo ser\u00eda mejor que ahora, pero la estad\u00edstica dice que la posibilidad de que todos los seres humanos seamos pacifistas a un mismo tiempo, no es que sea remota, es que es imposible, para todo aquel que sepa como funciona el mecanismo darwiniano que avala el proceso evolutivo, dado que, mientras haya un individuo ajeno al esp\u00edritu pacifista, el pacifismo no podr\u00e1 avanzar, dado que a nada que superase la mitad de la poblaci\u00f3n de la especie, los elementos agresivos acabar\u00edan con sus indefensos miembros y solo se propagar\u00edan los violentos, involucionando con ello a etapas muy anteriores a la aparici\u00f3n de los hom\u00ednidos; pongamos un ejemplo: imag\u00ednense ustedes que en Madrid triunfaran los pacifistas, supongamos que por lo que sea, hubieran convencido al 90% de sus ciudadanos, \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda el resultado? Tenemos dos opciones, que el 10% de los agresivos o violentos se acoquinaran y se aviniesen a un entendimiento con los pacifistas, o por el contrario, que aprovecharan la ocasi\u00f3n y se hicieran con el control de la situaci\u00f3n y exterminaran a la poblaci\u00f3n pacifista. Si su opci\u00f3n es la segunda, la consecuencia es clara: la especie, al menos en Madrid se habr\u00eda perfilado m\u00e1s violenta y agresiva que antes y se propagar\u00edan m\u00e1s los genes violentos, consigui\u00e9ndose lo contrario de lo que se dec\u00eda perseguir, de modo que, no conviene se extienda esta nefasta doctrina. De no ser que\u2026la misma sea una herramienta de manipulaci\u00f3n masiva, utilizada por los elementos agresivos actuales para que les facilitemos las cosas, como los Reptiloides de los que habla David Icke, por poner un caso que, aunque discutido, tiene su enjundia.<br \/>\nEl esp\u00edritu pacifista viene apareciendo a lo largo de la historia tras los horrores de la guerra: pueden rastrearse desde \u201cHistoria de la guerra del Peloponeso\u201d de Tuc\u00eddides, hasta \u201cGuerra y paz\u201d de Tolstoi, pasando por \u201cLa paz perpetua\u201d de Kant. Y \u00a1c\u00f3mo no! tras las dos Guerras mundiales, su presencia entre la gente arraig\u00f3 con mayor fuerza, tanto como espanto hab\u00edan causado las anteriores. La victoria de Gandhi frente al Imperio brit\u00e1nico le dio alas, el movimiento hippie y Cia, lo auparon a lo m\u00e1s alto, en un frenes\u00ed de aut\u00e9ntico amor ciego por el riesgo, pues pocos entendieron el oculto mensaje ya emitido por Jes\u00fas desde la cruz, ahora reencarnado en los nuevos ap\u00f3stoles de la paz como Gandhi, Luther King, Lennon\u2026<br \/>\nHaciendo m\u00eda la letra de Alaska \u201cretorciendo palabras de amor\u201d intentando que quieran decir lo que yo no me atrevo\u2026 si no participamos de \u201csi deseas la paz prepara la guerra\u201d, ni de que \u201cla mejor defensa es un buen ataque\u201d, que menos, ser prudentes y comulgar con que \u201cel mejor ataque es una buena defensa\u201d, que por supuesto en boca m\u00eda, no se trata de preparar a la juventud en la resistencia pasiva, sino en la Resistencia Activa, ense\u00f1arles a organizarse por grupos de afinidad, crear secciones de Acci\u00f3n Directa, Brigadas de Autodefensa, aprendizaje en el manejo de armas y explosivos, conocimiento del medio cercano, y sobre todo prepararles mental y psicol\u00f3gicamente para el combate tanto material como ideol\u00f3gico que est\u00e1 a punto de estallarnos delante de nuestras narices, porque como dice Seguridad Social \u201cno quiero hablar de la lucha si no estamos preparados\u201d. Por eso urge un cambio legal que permita a la ciudadan\u00eda portar armas para su autodefensa, y conviene que la vanguardia consciente de la situaci\u00f3n o cuantos hayan tomado nota del Manifiesto publicado y prohibido en Francia por el Comit\u00e9 Invisible, aproveche los vigentes resquicios jur\u00eddico-empresariales para constituirse en empresas privadas de seguridad para hacer acopio del instrumental, log\u00edstica e infraestructura adecuada: campos de entrenamiento, armamento, parque m\u00f3vil blindado, reclutamiento de bi\u00f3logos y qu\u00edmicos, y el largo etc\u00e9tera del que ya disponen Prosegur, Securitas\u2026. para hacer frente a las castas agresivas reptiloides que desean confundir a las futuras generaciones a trav\u00e9s de las escuelas y la educaci\u00f3n para la Paz.<br \/>\nCon todo debo reconocer que es bueno educar en y para la paz a personas agresivas y violentas, si es que eso es posible en una sola generaci\u00f3n, pero bajo ning\u00fan concepto a personas que ya gozan de una personalidad pac\u00edfica, pues se supone que para algo hemos legado al Estado nuestra capacidad natural de actuar por cuenta propia, otorg\u00e1ndole la potestad de emplear la fuerza para nuestra defensa con quienes rompan abiertamente nuestro acuerdo de no beligerancia. No nos equivoquemos entonces en lo que se propone en estas l\u00edneas; educar para la Resistencia, no supone negar ni la potestad del Estado para ejercer la fuerza en monopolio, ni suplantar competencia alguna suya, sino poner en pr\u00e1ctica el sentido com\u00fan que apela a la prudencia cuando el horizonte de actuaci\u00f3n se presenta confuso. Si malo es atender a profetas agoreros que vaticinan cat\u00e1strofes y el Fin del Mundo por paranoia profesional, no lo es menos desatender las evidencias en la creencia de que por no verlas, estas desaparecer\u00e1n.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Poco antes de cumplir los veinte, tuve la fortuna de leer \u201cContra la Paz y contra la Democracia\u201d de Agust\u00edn Garc\u00eda Calvo, texto que me situ\u00f3 decididamente en la \u00f3rbita anarco-liberal en la que desde entonces me encuentro, si bien, a cada vuelta de ciclo legislativo, m\u00e1s escorado a la derecha\u2026Leyendo sus agudas reflexiones, comprend\u00ed &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2010\/10\/27\/epc-educar-para-la-resistencia\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">EpC: Educar para la resistencia<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4284,155,442],"tags":[4295,99670,99680],"class_list":["post-571","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-epc-2","category-general","category-pedagogia","tag-paz","tag-pedagogia","tag-resistencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/571","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=571"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/571\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":578,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/571\/revisions\/578"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=571"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=571"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=571"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}