{"id":602,"date":"2010-11-04T19:21:54","date_gmt":"2010-11-04T17:21:54","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=602"},"modified":"2010-11-04T19:35:19","modified_gmt":"2010-11-04T17:35:19","slug":"fuerza-violencia-y-terrorismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2010\/11\/04\/fuerza-violencia-y-terrorismo\/","title":{"rendered":"Fuerza, Violencia y Terrorismo"},"content":{"rendered":"<a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=Y8hqDbRzhuY\">http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=Y8hqDbRzhuY<\/a>\n<p>Gracias a Ares, Dios de la Guerra que tuvo como hijos a Fobos (miedo) y Deimos (terror) y no a Marte al que G.Holst dedic\u00f3 una en\u00e9rgica composici\u00f3n,\u00a0mucho se ha escrito del correcto empleo de la Fuerza, el fen\u00f3meno de la Violencia y la detestable aparici\u00f3n del Terrorismo, como para que yo me ponga ahora a redefinir sus t\u00e9rminos m\u00e1s de lo que ya se ha hecho por autores mucho m\u00e1s autorizados en la materia y organismos con conocimiento de causa sobre los mismos de la que carezco. Y sin embargo, me veo obligado a ello para situar al lector en las coordenadas precisas que posibiliten interpretar adecuadamente mi particular pensamiento, pues ni durante los estudios de \u00e9tica, ni en cotidianas lecturas de hemeroteca, siquiera investigando con profusi\u00f3n las distintas fuentes que hist\u00f3ricamente han versado sobre el asunto, he tropezado con una descripci\u00f3n limpia y sencilla que se acomode a mi perspectiva. A falta de un consenso internacional de las Naciones Unidas para determinar el sentido denotativo de la voz Terrorismo y ante la clamorosa insuficiencia mostrada en nuestra propia casa idiom\u00e1tica por la RAE, al decir en su primera acepci\u00f3n de la expresi\u00f3n que Terrorismo \u201ces dominar por el terror\u201d y en su segunda acepci\u00f3n \u201csucesi\u00f3n de actos de violencia para infundir terror\u201d parcas en contenido, torpes en su aplicaci\u00f3n y nada elegantes al introducir la ra\u00edz del propio t\u00e9rmino a definir en su definici\u00f3n, como digo, no me queda otra que, dar a conocer mi propia formulaci\u00f3n de qu\u00e9 entiendo por Fuerza, Violencia y Terrorismo.<\/p>\n<p>Recomendable es en ocasiones, para conocer una cosa indeterminada, comenzar a mostrar su significado en contraste con lo que no es, dif\u00edcilmente la blancura podr\u00eda predicarse de lo blanco si no conoci\u00e9ramos m\u00e1s color que este. Comenzar\u00e9 entonces esclareciendo que Fuerza y Violencia se relacionan entre si como el boxeo con una pelea callejera, el empleo de la Fuerza requiere inteligencia, adiestramiento, control, reflexi\u00f3n, estar supeditada a fines ajenos a su propio desarrollo, de modo que su ejecuci\u00f3n nunca es espont\u00e1nea, ni acto reflejo, pese a poderse disponer de ella en todo momento por estar en permanente estado de alerta para salvaguardar un estado ordenado, sea este de la conciencia individual o de la estructura social, pudi\u00e9ndose guiar por la justicia o la injusticia no siendo la moral requisito necesario de su distinci\u00f3n. En cambio, la Violencia no demanda el concurso de inteligencia, adiestramiento, control, reflexi\u00f3n, ni estar supeditada a fines ajenos para su propio desarrollo, aunque pueda valerse de todo lo anterior como base de su proyecci\u00f3n, dado que, si bien puede haber Fuerza sin Violencia en sentido t\u00e9cnico, no puede haber Violencia sin Fuerza en sentido f\u00edsico. Y aunque a la mirada superficial de los hechos pudiera confundirse el plano superpuesto de ambas realidades, lo cierto es que, la Violencia cuando genuinamente es tal separada de su concomitancia dependiente de la Fuerza, aparece de forma abrupta, s\u00fabita, incontrolada sin seguir otro trazo que el previamente dispuesto por la circunstancia que le obliga a discurrir como buenamente puede toda vez se ha visto emergida cual efecto tan veloz en su recorrido como breve en el tiempo en el que discurre. Por decirlo de alg\u00fan modo, la Fuerza es acci\u00f3n Violenta sistem\u00e1tica ejercida con poder\u00edo duradera en el tiempo y en el espacio, mientras la Violencia es efecto de una Fuerza espont\u00e1nea sin otra finalidad que su propio desahogo en un espacio y tiempo concreto. Como consecuencia de todo ello, preferimos ser fuertes a violentos, id\u00e9ntico motivo por el cual, nuestros ej\u00e9rcitos son Fuerzas Armadas, la Polic\u00eda Fuerza de Seguridad, la OTAN en el peor de los casos Fuerza de ocupaci\u00f3n o Fuerzas Especiales, mientras a los enemigos se prefiere identificarlos como violentos para negarles todos los matices relativamente positivos comentados a la vez que se les endosa las cualidades relativamente peyorativas de su adjudicada condici\u00f3n. Mas, hemos aqu\u00ed que, entre la confusi\u00f3n de Fuerza con Violencia y la inflaci\u00f3n sem\u00e1ntica de las palabras, se ha requerido medi\u00e1ticamente del empleo de un t\u00e9rmino m\u00e1s grandilocuente para que todos tengamos claro qui\u00e9nes son violentos de modo sistem\u00e1tico, premeditado, racional, con conocidas finalidades y el largo etc de caracter\u00edsticas enunciadas para la Fuerza pero esta vez bajo un retorcimiento perverso de su instrumentalizaci\u00f3n; esta nueva voz h\u00edbrida que habita el nicho l\u00e9xico entre Fuerza y Violencia fruto de la ingenier\u00eda pol\u00edtica y de la manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica, es lo que se conoce como Terrorismo.<\/p>\n<p>As\u00ed entendido, el Terrorismo goza de todas y cada una de las propiedades que conforman de una parte a la Fuerza y de otra a la Violencia, lo que permite al Terrorismo y a los terroristas ser juzgados con un plus de maleficencia distinta de la benevolencia con la que la inocente frescura natural de los sujetos y pueblos que act\u00faan con Violencia y Energ\u00eda, encandil\u00f3 a las distintas sensibilidades fascistas del primer tercio del siglo XX. Quiz\u00e1, a\u00fan con todo, de esta amalgama ambivalente habr\u00edamos de introducir una plomada que desequilibre la balanza sem\u00e1ntica, m\u00e1s en un sentido que en otro, para garantizar que las conciencias no dejen de reconocer el fen\u00f3meno donde se quiere que se reconozca, empero, sin posibilitar a su vez su deslizamiento l\u00f3gico en aquellos casos que no conviene que lo haga. Este elemento regulador no ha de estar relacionado ni con aspectos \u00e9tico-morales, ni con la perspectiva desde la que se contemple, sino con el tama\u00f1o aparente de los mismos, pues generalmente se habla de Terrorismo ci\u00f1\u00e9ndose a grupos peque\u00f1os, reducidos en n\u00famero, f\u00e1ciles de circunscribir a una minor\u00eda \u00e9tnica, a un grupo pol\u00edtico, a un sector religioso, a una regi\u00f3n, etc. El mejor ejemplo, lo encontramos en que nunca o\u00edmos hablar de una Alemania, Italia, Rusia\u2026terrorista, siempre se prefiere acompa\u00f1arles de t\u00edtulos varios como Nazi, Fascista, Estalinista, pese a que en dichos casos confluyeron sin paliativos todos los componentes b\u00e1sicos, los cuales pese a ser contradictorios en su expresi\u00f3n intelectual, no fueron obst\u00e1culo para su puesta en pr\u00e1ctica con absoluta precisi\u00f3n y coherencia interna. Es entonces, la etiqueta Terrorismo, un nombre con el que una entidad superior bautiza a una entidad inferior cuando esta le disputa, generalmente parte de su poder. Mas como quiera que estas disposiciones por acci\u00f3n de la propaganda pasen del todo inadvertidas, habr\u00e9 de convenir en definir coloquialmente el Terrorismo como aquella acci\u00f3n o conjunto de acciones encaminadas a obtener un fin distinto a la emoci\u00f3n a la que remite, la cual es medio de su consecuci\u00f3n. Con tan sucinta referencia, puedo prescindir del componente del tama\u00f1o para discernir de entre los distintos elementos del Universo del Discurso social, cu\u00e1les de ellos son susceptibles de albergar caracter\u00edsticas constitutivas suficientes para denominarlos Terrorismos, mal que les pese a pol\u00edticos, periodistas, empresarios y resto de aludidos pues, si el miedo es libre, m\u00e1s libre es qui\u00e9n no tiene miedo a llamar a las cosas por su nombre, en una \u00e9poca en la que quienes tienen el Poder se aplican como nunca para validar la ense\u00f1anza maquiav\u00e9lica de preferir ser temidos a ser amados, salvo el pobre de Benedicto XVI a quien ha tocado predicar lo contrario desde la desaparici\u00f3n del Infierno y la Santa Inquisici\u00f3n y\u2026\u00a1as\u00ed le va!<\/p>\n<p>Para los verborricos tertulianos que a diario rebuznan d\u00f3nde se les llama, parece no haber m\u00e1s Terrorismo en el mundo que el de Al Qaeda y en Espa\u00f1a que el de ETA, con permiso del IRA, Corsos, Tamiles, las FARC, palestinos malos, Sendero luminoso y entre much\u00edsimos otros olvidados, los GRAPO\u2026 cuando no es as\u00ed. Nuestra historia y nuestra sociedad est\u00e1n rebosantes de pr\u00e1cticas Terroristas. Hay Terrorismo para dar y tomar. Por supuesto, hay Terrorismo de derechas y de izquierdas, si se me apura, hasta de centro; No falta Terrorismo de los muchos y de los pocos, de los de arriba y de los de abajo, del este y del oeste, del norte y del sur\u2026 La gente est\u00e1 aterrada por los cuatro costados. Estamos envueltos en el Terrorismo de Estado que se desarrolla a diario desde las c\u00e1rceles hasta m\u00e1s all\u00e1 de nuestras fronteras, por tierra, mar y a\u00edre, como bien saben los FIES o los inmigrantes; Abunda el Terrorismo econ\u00f3mico, con p\u00e1nico en los mercados y familias muertas de miedo ante un inminente desahucio bancario criminal, por no poder pagar la hipoteca; El Terrorismo patronal campa a sus anchas disfrazado de accidente laboral, empleo precario, contrato basura, jornadas draconianas, sueldos \u00ednfimos, flexibilidad, locales de trabajo insalubres que padecen miles de personas en nuestro territorio y millones en la dichosa globalizaci\u00f3n; El Terrorismo medi\u00e1tico que amedrenta a diario a la ciudadan\u00eda con los males que afectan a la humanidad con el \u00fanico prop\u00f3sito de que el ciudadano atemorizado acepte de buena gana el entorno hostil en el que vive oprimido, reprimido, frustrado y castrado, cuenta con todo a su favor para dejarse o\u00edr pagado por la publicidad empresarial; El Terrorismo ecol\u00f3gico de las empresas contaminantes que sufren pueblos enteros como el Ogoni a causa de las petroleras, los habitantes de comarcas enteras afectados de c\u00e1ncer por la presencia de centrales nucleares, localidades y vecindarios afectados por los vertidos residuales de las empresas qu\u00edmicas, etc no son moco de pavo que digamos; Como tampoco se queda corto el Terrorismo comercial que sufren las peque\u00f1as tiendas y la hosteler\u00eda ante la enormidad monopolista y oligarca de las multinacionales y grandes superficies en todos los sectores, desde el textil hasta el alimentario pasando por el editorial, farmac\u00e9utico, ocio\u2026 Como se ve, el terror rige nuestra legislaci\u00f3n, nuestra educaci\u00f3n, nuestra salud, nuestra cotidianidad, nuestra conducta como ha demostrado recientemente la \u201cDoctrina del Shock\u201d de Naomi Klein,,, en definitiva toda nuestra vida. Y ello me hace sospechar que, todav\u00eda falta algo en la voz Terrorismo, para que haya obtenido el \u00e9xito cosechado en su uso y profusi\u00f3n, pues como he dicho antes, dif\u00edcilmente podr\u00edamos hablar de la blancura si el \u00fanico color que conocemos es el blanco, o sea, que si en un mundo en el que rige el terror designamos algo como Terrorismo, es que debe haber algo m\u00e1s.<\/p>\n<p>O\u00eddo lo que precede, de suyo, la Fuerza de la propaganda y su constante bombardeo medi\u00e1tico tiene mucho que ver; Pero ni con todo el arte de Goebbels, esto hubiera bastado para que la expresi\u00f3n hiciera fortuna durante casi dos siglos en todos los \u00e1mbitos como lo ha hecho. En consecuencia, creo que el Terrorismo a diferencia de la Fuerza, le falta el ingrediente pedag\u00f3gico que facilite la parte comprensible de su bipolaridad y que camufle su fenomenolog\u00eda azarosa, indiscriminada e irracional. Se me dir\u00e1, que esto es debido precisamente a la carencia de medios para realizar esta labor. Ya digo que efectivamente, la propaganda es un elemento sustentador de la diferencia entre Terrorismo y No Terrorismo, pero es indispensable que la informaci\u00f3n disponible para el individuo no necesite de su esfuerzo comprensivo para asimilar las verdades de los sistemas en los que se desea se desenvuelva, lo que evidencia una mayor capacidad intelectual y por supuesto te\u00f3rica, para echar abajo lo que hay, que para dejarlo tal como est\u00e1. Y este es el quid de la cuesti\u00f3n que permite contemplar mayoritariamente el Sistema como bueno o No Terrorista y lo que va contra el Sistema como malo, violento y Terrorismo, incluso para quienes luchan denodadamente por presentarse a si mismos como revolucionarios, resistencia o libertadores.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gracias a Ares, Dios de la Guerra que tuvo como hijos a Fobos (miedo) y Deimos (terror) y no a Marte al que G.Holst dedic\u00f3 una en\u00e9rgica composici\u00f3n,\u00a0mucho se ha escrito del correcto empleo de la Fuerza, el fen\u00f3meno de la Violencia y la detestable aparici\u00f3n del Terrorismo, como para que yo me ponga ahora &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2010\/11\/04\/fuerza-violencia-y-terrorismo\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Fuerza, Violencia y Terrorismo<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155,4259],"tags":[414,4305],"class_list":["post-602","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-letras","tag-terrorismo","tag-violencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/602","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=602"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/602\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":613,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/602\/revisions\/613"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=602"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=602"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=602"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}