{"id":826,"date":"2010-12-30T13:02:07","date_gmt":"2010-12-30T11:02:07","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=826"},"modified":"2010-12-30T13:16:37","modified_gmt":"2010-12-30T11:16:37","slug":"tar-jetas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2010\/12\/30\/tar-jetas\/","title":{"rendered":"Tar-jetas"},"content":{"rendered":"<a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=0y6DskdC2Bw\">http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=0y6DskdC2Bw<\/a>\n<p>La paradoja de la famosa tarjeta de Jourdain consistente en que, en uno de sus dorsos advierte que lo que aparece en el reverso es cierto, mientras en el otro dice que, lo que aparece en su reverso es falso, fundamenta su naturaleza en la contradicci\u00f3n frontal de los significados \u201ccierto\u201d y \u201cfalso\u201d No ocurre as\u00ed con la paradoja de la tarjeta de cr\u00e9dito cuya realidad nociva para con los trabajadores y clases medias, se basa en la absoluta y tautol\u00f3gica certeza de que, sea al adquirirla, sea al usarla, a caso sin solicitarla, sin utilizarla, incluso sin poseerla, el ciudadano acaba pagando en relaci\u00f3n inversamente proporcional a su relaci\u00f3n consumo-renta; para entendernos: que cuanto menos uno tiene para consumir, m\u00e1s caro le sale que exista el dinero pl\u00e1stico tal y como hoy imponen su funcionamiento, pues, m\u00e1s que funcionar como tarjetas de cr\u00e9dito, act\u00faan bajo la consigna de \u00a1Todos A Robar! \u00a1Jetas! TAR-Jetas.<\/p>\n<p>Sin meternos en camisas de once varas con la incitaci\u00f3n al consumo compulsivo que supone conceder a tutipl\u00e9n estos pasaportes a la ruina a personas inmaduras para controlar el gasto abstracto fuera de sus carteras y bolsillos, son varios los clamorosos aspectos indignantes del Sistema que requieren una urgente regulaci\u00f3n democr\u00e1tica, si es que se desea trabajar a favor del ciudadano y no en su contra. Para empezar, pasar de los metales al papel moneda fue todo un avance chino, y de este a la Carta de cr\u00e9dito un salto cualitativo de los Templarios; y as\u00ed deber\u00eda haber sucedido con la llegada del dinero pl\u00e1stico o las tarjetas bancarias, pero, si con sus antecesores se gan\u00f3 en comodidad, seguridad, y eficacia, sin por ello padecer una merma sustancial de la riqueza propia de los individuos, pues de lo que se trataba cuando entonces era de favorecer el comercio, el libre intercambio y la circulaci\u00f3n de capitales, con estas, las tar-jetas, solo los m\u00e1s pudientes y las elites parecen gozar de nuevas ventajas, mientras el resto se suma un nuevo yugo al cuello propio y al de sus semejantes, pues lo que se persigue es el lucro bancario y no el bien social, asunto que deber\u00eda preocupar a nuestros Gobernantes, aunque me temo que es de dicho man\u00e1 de d\u00f3nde todos ellos comen y beben, que para tanto lujo y fasto no da el ejercicio de la aut\u00e9ntica Pol\u00edtica.<br \/>\nHoy tenemos que las clases con alto poder adquisitivo perciben f\u00e1cilmente las ventajas de tirar de tarjeta, pues para ellas es m\u00e1s c\u00f3modo y seguro, gastar con pl\u00e1stico que llevar grandes sumas de dinero por las tiendas de nuestras calles dado que, siendo mucho su consumo, obligadas estar\u00edan a contratar los servicios de un furg\u00f3n blindado, escoltas cuando menos, cada vez que les apeteciera salir de compras; Huelga decir que, igual de felices las pintan para los Grandes de Espa\u00f1a, gran empresa, grandes superficies, grandes marcas comerciales, y para la gran banca, que hacen grandes negocios sin preocuparse de invertir en la protecci\u00f3n de su recaudaci\u00f3n, obligando con ello a los cacos a dedicarse al menudeo cambiando atracos a bancos, butrones en joyer\u00edas, y raptos financieros, por tirones de bolsos a ancianitas, alunizajes en tiendas de ropa, y secuestros express, consiguiendo de paso que los trabajadores y clases medias acaben tambi\u00e9n necesitando usar tarjetas, pero con muy baja rentabilidad, ya que, entre los impuestos, los bajos salarios y el alza de los precios, poco queda para proteger&#8230;<br \/>\nPero no queda ah\u00ed la cosa; a las ventajas de su uso, las clases pudientes ven sumados privilegios concedidos por bancos y comercios, dado que por su fortuna, son buenos clientes, no como la chusma que va con lo justo para sobrevivir&#8230;as\u00ed, mientras los bancos y cajas les conceden gratuitamente la tarjeta oro, platino, y kriptonita, los comercios no les cargan en el precio la comisi\u00f3n que la banca le cobra por usar la tarjeta. No es preciso leer \u201cEl Capital\u201d para adivinar que ni unos ni otros acaban soportando dichas cargas, para eso ya est\u00e1n los burros que a falta de alforjas abren libretas de ahorro \u2013jajajaja- pues a estos pobres peatones s\u00ed que se les carga y recarga en todos y cada uno de sus pasos financieros desde que adquieren la tar-jeta, hasta que la utilizan, cuando lo l\u00f3gico ser\u00eda que el banco cobrase m\u00e1s a quienes m\u00e1s hacen uso de sus servicios, y los comercios trasladaran el montante de las tasas a cuantos pagan con tarjeta y no al resto de infelices que sin comerlo ni beberlo soportan lo que en argot financiero se denomina \u201cExteriorizaci\u00f3n del gasto\u201d y que en t\u00e9rminos coloquiales equivale a colgarle el mochuelo a otro, que curiosamente, siempre es el mismo.<br \/>\nPero ati\u00e9ndase que he dicho l\u00f3gico y no justo\u2026porque lo justo, a d\u00eda de hoy parecer\u00eda ut\u00f3pico plantearlo, es que, la banca me pague a mi por tener y usar yo tarjeta que por un lado le ahorra gastos de transporte, burocracia y seguridad, y de otro le garantiza que mi capital y el de toda la ciudadan\u00eda, remanga en el circuito financiero para lo que debiera ser su \u00fanica actividad legal, cu\u00e1l es, la de manjar nuestro dinero con inteligencia y habilidad suficiente como para ofrecerme un inter\u00e9s y si lo saben hacer bien, obtener su merecido beneficio. En consecuencia, deber\u00edamos todos empezar a dejar de usar tarjetas, y de mientras proponer a los comercios que nos descuenten del PvP, el porcentaje correspondiente a la comisi\u00f3n que le arrebatar\u00eda la UUU o Triple U (Uni\u00f3n Universal de la Usura) cuando pagamos en met\u00e1lico, si es que desea que contin\u00fae en su lista de clientes. De este modo, nos aseguramos al menos, no pagar justos por pecadores<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La paradoja de la famosa tarjeta de Jourdain consistente en que, en uno de sus dorsos advierte que lo que aparece en el reverso es cierto, mientras en el otro dice que, lo que aparece en su reverso es falso, fundamenta su naturaleza en la contradicci\u00f3n frontal de los significados \u201ccierto\u201d y \u201cfalso\u201d No ocurre &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2010\/12\/30\/tar-jetas\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Tar-jetas<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4262,155],"tags":[4332,99677],"class_list":["post-826","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","category-general","tag-dinero","tag-economia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/826","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=826"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/826\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":831,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/826\/revisions\/831"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=826"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=826"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=826"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}