{"id":879,"date":"2011-01-05T01:37:32","date_gmt":"2011-01-04T23:37:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=879"},"modified":"2011-01-05T01:53:21","modified_gmt":"2011-01-04T23:53:21","slug":"los-reyes-malos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/01\/05\/los-reyes-malos\/","title":{"rendered":"Los Reyes Malos"},"content":{"rendered":"<a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=73bpl4ijzKg\">http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=73bpl4ijzKg<\/a>\n<p>Hay muchas clases de Reyes: est\u00e1n los Reyes Magos, los Reyes del Mambo, los Reyes de la baraja, los de la hamburguesa, del pollo frito, de la coca etc. Y tambi\u00e9n, entre los Reyes entendidos como tales, los hay de muy distinta condici\u00f3n, basta echar un vistazo a los apodos poco fiables con los que han pasado a la historia, para convencernos que los Reyes, por el mero hecho de ser tales, es posible que nazcan como Altezas, pero como cualquiera de los mortales tienen sus bajezas y son pocos de entre ellos, los reconocidos fuera de los cuentos infantiles como sabios o buenos y muchos en cambio, si lo han sido abiertamente como malos, crueles y sanguinarios. La cuesti\u00f3n es, \u00bfqu\u00e9 clase de reyes han sido los Borbones?<\/p>\n<p>De atender \u00fanicamente a la propaganda, enti\u00e9ndase historia, telediario o discursos c\u00f3mplices de la pol\u00edtica, su llegada ha sido una bendici\u00f3n venida del cielo. Pero a nada que se atienda m\u00e1s a los hechos y menos a las palabras, all\u00e1 donde dirijamos la mirada, veremos como estos no acompa\u00f1an. \u00a1Al contrario! Su irrupci\u00f3n en la Historia de Espa\u00f1a, supuso la ruina para este pa\u00eds, como demostrar\u00e9.<\/p>\n<p>Felipe V (1700-1746), quien fuera iniciador de la rama espa\u00f1ola de los Borbones, para hacerse con el Trono de Espa\u00f1a, que dejara vacante por est\u00e9ril Carlos II, de la Casa de Austria, desencaden\u00f3 una aut\u00e9ntico conflicto internacional y dio inicio a las continuas guerras civiles que desde entonces han asolado a Espa\u00f1a. Felipe V, era Felipe de Anjou, hijo de Luis, Gran Delf\u00edn de Francia, hijo del Rey Sol, Luis XIV, quien urdir\u00eda toda la operaci\u00f3n para anexionarse el goloso bot\u00edn a trav\u00e9s de su nieto. Huelga decir que, desde su ascenso al trono, Espa\u00f1a fue mera comparsa de los caprichos franceses, que lo de Zapatero con Sarkozy, viene de lejos\u2026<\/p>\n<p>Los Austria, acostumbrados a gobernar pueblos diversos all\u00ed donde reinaran, no tuvieron mayores problemas en llevar sobre su testa distintas coronas y hacer cuantos juramentos fueran necesarios para mantener unidos a sus s\u00fabditos bajo su dinast\u00eda. No as\u00ed los Borbones, que proven\u00edan de una Francia Franca y centralista. Nada de ello pas\u00f3 desapercibido por estos lares, de modo que desde el inicio, su presencia tuvo el abrigo de Castilla que albergaba la esperanza de imponerse todav\u00eda m\u00e1s al resto de reinos peninsulares, pero igualmente, a caso m\u00e1s decidido, el rechazo de Arag\u00f3n, cosa que tuvo nefastas consecuencias, una vez la guerra zanjara la cuesti\u00f3n sucesoria a favor de los Borbones, pues estos vengativos, abolieron sus fueros e impusieron los Decretos de Nueva Planta, regando con ello de resentimiento las peque\u00f1as disputas habidas hasta el momento.<\/p>\n<p>Los primeros Borbones, Fernando V, Lu\u00eds I, Fernando VI ( 1746-1759) y Carlos III ( 1759-1788), a parte de seguir el dictado de Francia, sin mala intenci\u00f3n pero con mucha torpeza, quisieron aplicar la receta centralizadora que tan buenos resultados hab\u00eda ofrecido a sus familiares en el dulce hogar franc\u00e9s, sin atender la peculiaridad de los pueblos peninsulares recientemente obtenidos. Al tiempo, m\u00e1s preocupados por sus intereses familiares, implicaron al pueblo espa\u00f1ol en cuantas guerras tuvieron oportunidad, no para bien y provecho de sus gentes, si quiera por poderos\u00edsimas razones de Estado que la historia pudiera justificar, sino para dejar a su nutrida descendencia suficientes recodos donde encubar la supervivencia futura de su virus gen\u00e9tico. Por algo, a dichos tejemenejes se les conoce acad\u00e9micamente como \u201cPactos de Familia\u201d.<\/p>\n<p>Del seguid\u00edsimo franc\u00e9s y del belicismo en busca de tronos y t\u00edtulos que legar a sus descendientes, lleg\u00f3 la dolorosa derrota de Trafalgar y la consiguiente p\u00e9rdida de territorios propios como Gibraltar, mientras los miembros de la familia Borb\u00f3n, saldaban la operaci\u00f3n con ping\u00fces beneficios por toda Europa y el Mediterr\u00e1neo. Su negocio no era otro que la ruina de Espa\u00f1a. Cierto es que, lo acontecido bajo los auspicios de Carlos IV ( 1788-1808), no fue m\u00e1s que el punto culminante del esperpento que Espa\u00f1a representaba en la escena internacional y que casualmente, coincidi\u00f3 con Napole\u00f3n en Francia. De modo que, una vez la Revoluci\u00f3n Francesa les expulsase de su hasta entonces aut\u00e9ntica Patria chica y el \u00ednclito General les arrebatase cuantos tronos pudo a favor de sus hermanos, no les qued\u00f3 otra, que empezar a sentirse como en casa, dado que no ten\u00edan otra. \u00a1A mala hora! Qu\u00e9 cazurros fueron al expulsar a Jos\u00e9 Bonaparte que s\u00f3lo pudo mantenerse en el trono de 1808 a 1813.<\/p>\n<p>Si durante el Siglo XVIII los Borbones se contentaron con introducir a Espa\u00f1a en la Guerra exterior al servicio de los intereses de Francia y de su propia familia, ahora, durante el XIX, estos malos Reyes demostraron una iniquidad sin par al instaurar la guerra civil permanente en Espa\u00f1a. As\u00ed, la llegada de Fernando VII ( 1813-1833) al Trono, supuso un tremendo jarro de agua fr\u00eda para la apertura liberal que necesitaba Espa\u00f1a y la sangre empez\u00f3 a correr, no ya contra ingleses y franceses, tradicionales enemigos, sino entre las tristemente c\u00e9lebres \u201cDos Espa\u00f1as\u201d cuya escena supo magistralmente representar Goya de cuya realidad, los Borbones se supieron aprovechar, al objeto de no perder su \u00faltimo basti\u00f3n.<\/p>\n<p>Lejos de su yugo, los liberales americanos, aprovecharon la debilidad politico-militar de los Borbones preocupados por su supervivencia, para desprenderse del lastre borb\u00f3nico; Seguramente la Espa\u00f1a Americana hubiera seguido unida a la pen\u00ednsula m\u00e1s tiempo de haber triunfado el esp\u00edritu liberal, pues sus \u00e9lites libertadoras m\u00e1s que contra Espa\u00f1a, se rebelaron contra el despotismo borb\u00f3nico y su atraso. Sin embargo, aqu\u00ed, el pueblo no goz\u00f3 de tan excelente ventaja y debi\u00f3 soportar su nefasta presencia. As\u00ed, se sucedieron una tras otras distintas escaramuzas entre liberales y tradicionalistas que parec\u00eda iba a transformarse en una batalla entre los partidarios del Triunfal modelo Republicano americano y los defensores del trasnochado modelo mon\u00e1rquico europeo. Pero la habilidad de esta gente, que nunca se muestra en beneficio del Bien Com\u00fan, no s\u00f3lo supo aprovechar la divisi\u00f3n cr\u00f3nica de los espa\u00f1oles antedicha, exacerbarla como nunca antes se hab\u00eda visto, que tambi\u00e9n lograron colocar al frente de cada uno de ellos a un Borb\u00f3n que garantizase la supervivencia en el Poder, fuera cual fuera el resultado del combate.<\/p>\n<p>La oportunidad vino a la muerte de Fernando VII. Mientras los americanos se independizaban, hubo un cortacircuito natural que separ\u00f3 las distintas corrientes en dos polos mon\u00e1rquicos: los Borbones de la rama de Isabel I ( 1833-1868) hija de Frenando VII, se hicieron liberales, mientras la rama de Carlos el hermano de aquel, abrazaron las reclamaciones de los foralistas. Al tiempo, los liberales, partidarios del estado centralizado, aparcaron su proyecto republicano en aras de no perder lo conseguido, y precisamente por recuperarlo, los foralistas se alienaron con Carlos. Esta divisi\u00f3n artificial, trajo a Espa\u00f1a tres guerras civiles, que en lugar de llevar el nombre de Borb\u00f3nicas, han sido bautizadas con el del bando perdedor \u201cGuerras Carlistas\u201d que duraron desde 1833, hasta 1876, medio siglo que se dice pronto, la mayor parte de la cual, tuvo lugar bajo el mandato disputado de Isabel II y Don Carlos, ambos Borbones.<\/p>\n<p>Hubo un intento por librarse de esta gente tan da\u00f1ina, trayendo una monarqu\u00eda importada de la Casa de los Saboya, tras la Revoluci\u00f3n de 1868, cuando se logr\u00f3 que Isabel II continuase la bella tradici\u00f3n, de escapar al menor peligro. Amadeo I lo reun\u00eda todo para el \u00e9xito entre los espa\u00f1oles de entonces: pertenec\u00eda a una dinast\u00eda longeva y emparentada con anteriores casas reales, era ferviente cat\u00f3lico en lo moral al tiempo que progresista en lo pol\u00edtico, cuya distancia de la realidad nacional deber\u00eda haberlo convertido en un excelente \u00e1rbitro de la escena. Pero, pese a ser el primer Rey elegido por un Parlamento, aquella magistral jugada sobre el papel, que en principio deb\u00eda aglutinar sobre su cabeza a Mon\u00e1rquicos, Cat\u00f3licos, liberales\u2026en vez de ello, uni\u00f3 a toda la oposici\u00f3n por razones variopintas y peregrinas de modo que cosech\u00f3 el rechazo de Carlistas, Republicanos, Tradicionalistas, y por supuesto de los Borbones. Ante el panorama, Amadeo renunci\u00f3 al trono en 1873 y se proclam\u00f3 la Primera Rep\u00fablica espa\u00f1ola. Por desgracia, dur\u00f3 menos de un a\u00f1o.<\/p>\n<p>El caso fue que un levantamiento militar, restaur\u00f3 en el trono al hijo de Isabel II que reinar\u00eda con el nombre de Alfonso XII ( 1874-1885), pero entre su juventud al acceder al trono y la temprana edad a la que muri\u00f3 de tuberculosis con tan solo 27 a\u00f1os, poco m\u00e1s que dar un hijo p\u00f3stumo al trono pudo hacer por si mismo. Mientras crec\u00eda su v\u00e1stago, la Regencia del reino cay\u00f3 en manos de M\u00aa Cristina, bajo cuyo mandato se urdi\u00f3 aquella pantomima del Pacto del Pardo, por el que los pol\u00edticos Canovas y Sagasta, con el consentimiento de los Borbones, chulearon la democracia con la alternancia. \u00bfA qu\u00e9 nos suena?<\/p>\n<p>Bajo el reinado de Alfonso XIII (1886-1931), Espa\u00f1a se llen\u00f3 de ignominia: se perdieron los restos del imperio en el 98, se acometieron guerras est\u00e9riles en el Norte de \u00c1frica, tuvimos el privilegio de ser la primera potencia en usar armamento qu\u00edmico sobre poblaci\u00f3n civil en la Guerra del Rif, sucedieron los paradigm\u00e1ticos casos de la Semana Tr\u00e1gica catalana\u2026por si ello fuera poco, este individuo acept\u00f3 de buen grado la Dictadura de Primo de Rivera desde 1923 hasta 1930. Tras las elecciones al a\u00f1o siguiente, hizo las maletas y muri\u00f3 en el exilio.<\/p>\n<p>El resultado l\u00f3gico de todos los g\u00e9rmenes pat\u00f3genos que esta gente aliment\u00f3, exacerb\u00f3, cuando no trajo consigo e incub\u00f3 durante m\u00e1s de dos siglos, fue la mal llamada Guerra civil, como si fuera la primera, cuando en verdad, ha sido la \u00faltima\u2026de momento.<\/p>\n<p>El pobre Don Juan, maniobr\u00f3 cuanto pudo, no a favor de Espa\u00f1a ni de los espa\u00f1oles, sino para pasar a la historia y colocar a su familia en la posici\u00f3n adecuada para perpetuarse en las nuevas estructuras franquistas. Pero Franco que no ten\u00eda un pelo de tonto, le mantuvo a raya. Pero le dio esperanzas de su regreso, nombrando a su hijo como delf\u00edn. As\u00ed Juan Carlos, convertido en Pr\u00edncipe de Asturias, medio heredero, medio reh\u00e9n, permaneci\u00f3 junto al Caudillo, mamando los Sacrosantos Principios del Nacional Catolicismo Tradicionalista Falangista Requet\u00e9, o sea del Franquismo, a los que debi\u00f3 jurar fidelidad eterna, hecho lo cual, tuvo el visto bueno del General\u00edsimo y pudo ce\u00f1irse la Corona que en principio le correspond\u00eda a su padre.<\/p>\n<p>Pero al final\u2026todo les ha salido a pedir de boca y hoy, las doce ramas legales de los Borbones, comen y beben del pesebre espa\u00f1ol, cuyas bocas legales son dif\u00edciles de cuantificar y no digamos las ileg\u00edtimas que son m\u00e1s de las que imaginamos y muchas m\u00e1s de las que podamos imaginar. Por ello, su presencia entre nosotros, aliada con la Gran Banca y con la Patronal, como ha quedado al descubierto tras el \u00faltimo discurso de felicitaci\u00f3n, bien podr\u00eda explicar la actual crisis econ\u00f3mica que padecemos y que nos llevar\u00e1 a la ruina, mientras dure su presencia entre nosotros.<\/p>\n<p>Porque estos Reyes que en principio tienen como cometido defender al Pueblo de los dem\u00e1s Poderes, no han perdido ocasi\u00f3n de aliarse siempre en contra nuestra; Porque estos Reyes que deber\u00edan arbitrar y velar por la paz social, siempre se han decantado por un bando en particular y han metido cuanta ciza\u00f1a han necesitado para mantenerse donde est\u00e1n; Porque estos Reyes que se han sentido extranjeros entre nosotros, m\u00e1s que como invitados, se han comportado como aut\u00e9nticos V\u00e1ndalos\u2026por las guerras que han creado, por lo que nos han usurpado, por el da\u00f1o que le han hecho esta tierra y a sus gentes, no merecen otro calificativo que el de Reyes Malos.<\/p>\n<p>S\u00f3lo una Monarqu\u00eda republicana, o una Rep\u00fablica mon\u00e1rquica podr\u00e1 salvarnos de la debacle futura. Por ello, deseo abanderar el partido a favor de Froil\u00e1n Marichalar, el \u00fanico en quien confiar\u00eda los designios de Espa\u00f1a, como en su d\u00eda las Legiones romanas confiaron Roma al T\u00edo de Cal\u00edgula, tam bien retratado en la serie Yo Claudio.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay muchas clases de Reyes: est\u00e1n los Reyes Magos, los Reyes del Mambo, los Reyes de la baraja, los de la hamburguesa, del pollo frito, de la coca etc. Y tambi\u00e9n, entre los Reyes entendidos como tales, los hay de muy distinta condici\u00f3n, basta echar un vistazo a los apodos poco fiables con los que &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/01\/05\/los-reyes-malos\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Los Reyes Malos<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155,4308],"tags":[392,99681,390],"class_list":["post-879","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","category-historia","tag-borbones","tag-historia","tag-monarquia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/879","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=879"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/879\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":887,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/879\/revisions\/887"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=879"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=879"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=879"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}