{"id":889,"date":"2011-01-06T14:41:53","date_gmt":"2011-01-06T12:41:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=889"},"modified":"2011-01-06T14:53:28","modified_gmt":"2011-01-06T12:53:28","slug":"capital-cochino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/01\/06\/capital-cochino\/","title":{"rendered":"Capital cochino"},"content":{"rendered":"<iframe loading=\"lazy\" title=\"Chinita de amor- Cantar y Reir.mpg\" width=\"660\" height=\"495\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/6rBEPwGiJ6E?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<p>Si alg\u00fan d\u00eda el Socialismo se quej\u00f3 del \u00a1cochino capitalismo! estamos a tiempo de rectificar la expresi\u00f3n, ahora que el buenismo zapateril no le hace ascos a un r\u00e9gimen desp\u00f3tico, dictatorial, con pena de muerte a pleno rendimiento, cuya poblaci\u00f3n es sometida a explotaci\u00f3n laboral en \u00ednfimas condiciones de trabajo esclavo, que contamina como el que m\u00e1s, a imagen y semejanza de vuestra Majestad el Rey que hace migas con las tiran\u00edas de Arabia y los Golfos P\u00e9rsicos\u2026cuyas caracter\u00edsticas recuerdan bastante a las primeras fases del Capitalismo salvaje sufridas por el proletariado, las cuales, San Karl Marx denunciara acertadamente en su d\u00eda. Ah\u2026Es cierto. El PSOE renunci\u00f3 a toda ideolog\u00eda en Suresnes, y la econom\u00eda nada tiene que ver con la moral. Tal como van las cosas, no me extra\u00f1ar\u00eda que, en breve, se ense\u00f1e en nuestras escuelas que, la plaza de Tiananmen, simboliza su etimolog\u00eda coloquial, a saber: \u201cPuerta hacia la paz divina\u201d \u00a1Un momento! Pero si no hace falta, que el programa infame de la Cuatro, ya se ha ocupado de ello, con el \u201cPek\u00edn Express\u201d.<\/p>\n<p>Ahora que media Espa\u00f1a se las va a ver como la chinita del chiste, o sea, chin-l\u00fa, chin-agua, chi-electrichid\u00e1\u2026muchos se acordar\u00e1n de como no hace tanto, por nuestras calles y plazas, los ni\u00f1os, hucha en mano, sal\u00edan de los colegios y parroquias a pedir por los chinitos\u2026\u00a1Menudo cuento chino! Nos enga\u00f1aron como a chinos; pues los chinos que se beneficiaron de toda aquella bonanza y generosidad, como dir\u00eda el infatigable Cid Campeador de Aznar, no andaban muy lejos, ni viv\u00edan en remotas monta\u00f1as. De todos modos, el caso es que hoy, es China la que ha venido en rescate de Espa\u00f1a, y no al rev\u00e9s. Mas estos chinos, son otros muy distintos, de cuya realidad ya no nos podremos librar con pol\u00edtica alguna de inmigraci\u00f3n. Una vez que han entrado por derecho propio, vienen a quedarse y su influencia dif\u00edcilmente podr\u00e1 sacudirse como vulgar china en el zapato, antes bien, ellos fagocitar\u00e1n cualquier resquicio de nuestra pl\u00e1cida existencia, no sin antes hacernos padecer los refinados suplicios de la casa, d\u00e1ndose vuelta las tornas y acabando nosotros haciendo el trabajo de chinos para sus \u00e9lites.<\/p>\n<p>Por que, la afabilidad y honorabilidad fumanchesca de la milenaria cultura china que tantos beneficios ha dado a la humanidad como la pasta, la salsa de tomate, la br\u00fajula, el papel, el papel moneda\u2026, no debe hacernos caer en la tentaci\u00f3n de quererlo abrazar como si de un osito panda de peluche se tratara por hacerse cargo de la deuda, antes bien, deber\u00edamos ser conscientes en todo instante que, pese a su aspecto entra\u00f1able, el abrazo de un oso panda del alma de tal tama\u00f1o y envergadura, por su propio peso puede matarnos de de amol, pues sea panda o no, se trata del abrazo de un oso, al que no servir\u00e1 de nada atacarle con tirachinas, ni se le podr\u00e1 enga\u00f1ar con chinitas y opio como en el Siglo XIX hicieron los Ingleses\u2026Adem\u00e1s, es probable, que su entrada en el mercado financiero espa\u00f1ol, introduzca el t\u00edpico aroma agridulce tan caracter\u00edstico de su gastronom\u00eda y nuestra econom\u00eda salga m\u00e1s achinada de lo que ya est\u00e1. Para rematar estas l\u00edneas, solo queda que usted las lea tom\u00e1ndose un capuccino.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si alg\u00fan d\u00eda el Socialismo se quej\u00f3 del \u00a1cochino capitalismo! estamos a tiempo de rectificar la expresi\u00f3n, ahora que el buenismo zapateril no le hace ascos a un r\u00e9gimen desp\u00f3tico, dictatorial, con pena de muerte a pleno rendimiento, cuya poblaci\u00f3n es sometida a explotaci\u00f3n laboral en \u00ednfimas condiciones de trabajo esclavo, que contamina como el &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/01\/06\/capital-cochino\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Capital cochino<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4262,155],"tags":[4343,99677],"class_list":["post-889","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","category-general","tag-china","tag-economia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/889","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=889"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/889\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":894,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/889\/revisions\/894"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=889"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=889"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=889"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}