{"id":926,"date":"2011-01-20T17:43:57","date_gmt":"2011-01-20T15:43:57","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/inutilmanual\/?p=926"},"modified":"2011-01-20T17:48:23","modified_gmt":"2011-01-20T15:48:23","slug":"de-la-retribucion-del-cargo-publico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/inutilmanual\/2011\/01\/20\/de-la-retribucion-del-cargo-publico\/","title":{"rendered":"De la retribuci\u00f3n del cargo p\u00fablico"},"content":{"rendered":"<a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=oFfDm5pWrCk\">http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=oFfDm5pWrCk<\/a>\n<p>Me ha llegado al correo un texto con el sugerente t\u00edtulo \u201cRecogida de firmas para bajar el sueldo a los pol\u00edticos\u201d que anima a su lectura. De principio a fin no tiene desperdicio, pero me lo he pensado bien antes de colgarlo tal cual en mi \u201cIn\u00fatil Manual\u201d pues en ocasiones, tras las buenas intenciones aparecen remedios peores que la enfermedad, no siendo pocas las veces que la demagogia cuela entre col y col lechuga\u2026Mas como quiera que lo rubricar\u00eda sin a penas modificaci\u00f3n alguna, me he sumado a la propuesta, no sin antes plantearme racionalmente la cuesti\u00f3n de, la correcta retribuci\u00f3n de un cargo p\u00fablico, que no es cosa que pueda dirimirse por simples impulsos viscerales a ras de la coyuntura.<\/p>\n<p>En la Democracia ateniense, obviados extranjeros y mujeres, s\u00f3lo participaban quienes dispon\u00edan de riqueza suficiente como para disfrutar ocio que les posibilitaba dedicarse a los asuntos de la polis y hacer as\u00ed pol\u00edtica. Quienes no ten\u00edan ocio, enti\u00e9ndase esclavos, negociantes, ciudadanos pobres o campesinado, no pod\u00edan participar de la pol\u00edtica y menos de la Democracia, m\u00e1s que nada, porque dif\u00edcilmente atender\u00edan los problemas de la ciudad, si al mismo tiempo estaban obligados a cuidar de sus tratos particulares. Se mirase por donde se mirase, resultaba contraproducente, bien porque al no tener nada que perder medir\u00edan con menor cautela sus decisiones, bien porque carentes de posesiones, era muy dif\u00edcil que desde el poder se abstuvieran de adquirirlas en detrimento de la comunidad. Y no les faltaba raz\u00f3n. Como tampoco falt\u00f3 ocasi\u00f3n a quienes pod\u00edan hacer pol\u00edtica de legislar a su medida para sancionar el statu quo, aunque de esto ya se hablaba menos pese a las reformas de Sol\u00f3n encaminadas precisamente a mitigar dicha tendencia.<\/p>\n<p>Para corregir los peligros derivados de la participaci\u00f3n en la toma de decisiones por quienes tienen poco que arriesgar con ellas, no han faltado f\u00f3rmulas: desde reservar el acceso a la Asamblea o Senado a una determinada clase como la Patricia en Roma o los Lores en Inglaterra, hasta restringir el sufragio s\u00f3lo para quienes ten\u00edan t\u00edtulos nobiliarios, pose\u00edan tierras o pagaban impuestos. En cambio, para afrontar el mal de la corrupci\u00f3n, desde Plat\u00f3n a penas se ha ensayado otra estratagema que la de retribuir magn\u00edficamente bien al cargo p\u00fablico, colm\u00e1ndolo de prebendas y honores, con el \u00e1nimo de que no necesite nada mientras est\u00e9 trabajando para sus vecinos, ganando tanto en su puesto, como el que m\u00e1s se beneficie de su labor comunal, de modo que, la natural tentaci\u00f3n de hacerse con la propiedad ajena quede espantada ante la mera posibilidad de perder el poder que ostenta, la admiraci\u00f3n de sus conciudadanos, los privilegios de su posici\u00f3n y tan alta retribuci\u00f3n que le procura su cargo.<\/p>\n<p>No estaba mal pensado. La idea era atraer al cargo p\u00fablico no s\u00f3lo a los poderosos del momento, sino tambi\u00e9n a los m\u00e1s capaces, para que la ciudad contase al frente de sus instituciones con los mejores, que no otra cosa significa etimol\u00f3gicamente la Aristocracia. Por supuesto, Plat\u00f3n en su \u201cRep\u00fablica\u201d, ya previno que, previamente era preciso formar al ciudadano en la virtud a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n, no vaya a ser que los m\u00e1s capaces y los mejores, tambi\u00e9n fueran los m\u00e1s granujas, corruptos y depravados, como tantas veces ha sucedido en la historia.<\/p>\n<p>Durante la Antig\u00fcedad, los riesgos derivados del ejercicio del poder, se moderaban con un equilibrio t\u00e1cito entre la riqueza econ\u00f3mica, el poder pol\u00edtico, la fuerza militar y la influencia espiritual que sin embargo, no imped\u00eda se repartiese siempre entre los m\u00e1s pudientes de la sociedad, como sucedi\u00f3 todav\u00eda en la Modernidad, donde para corregir los desmanes institucionales, los ilustrados idearon la famosa divisi\u00f3n entre el Ejecutivo, Legislativo y Judicial, que como dijera Fernando VII son los mismos perros con distintos collares.<\/p>\n<p>Mal que bien, la actividad pol\u00edtica discurri\u00f3 por estos retorcidos surcos hasta conseguirse el sufragio universal en la Era Contempor\u00e1nea, en la que se nos permite a todos elegir y ser elegidos. Evidentemente, ello no se ha logrado sin sangre, sudor y l\u00e1grimas y mucho menos sin antes establecer un sistema de retribuci\u00f3n suficiente del cargo p\u00fablico que permita a cualquier ciudadano, indistintamente de su grado de riqueza o pobreza, la posibilidad de desatender su hacienda y emplear su tiempo al cuidado del bien com\u00fan, salario proveniente del excedente generado por la ciudadan\u00eda que a cambio de verse liberada de las tareas comunitarias que le permite dedicarse por entero a sus negocios, consiente en pagar cuantos impuestos sean necesarios para mantenerles.<\/p>\n<p>Pero, todav\u00eda quedaba por sortear el otro riesgo de la Democracia, cu\u00e1l es, la de que, quienes se hacen con los cargos p\u00fablicos, trabajen para mantener el statu quo que les ha permitido acceder a dichos cargos, comportamiento igualmente nocivo para la sociedad a la que dicen servir. Ello explicar\u00eda, como desde sus inicios, la Democracia pol\u00edtica, nada ha hecho, por elevar la riqueza de los ciudadanos -que si ha aumentado, ha sido m\u00e1s por el propio esfuerzo popular que debido a la diligencia gubernamental- al extremo de que, todos podamos dedicarnos a la pol\u00edtica sin mayor retribuci\u00f3n, que la de satisfacer a los dem\u00e1s y recibir su admiraci\u00f3n como sucede con los jefes de las islas del Pac\u00edfico en donde es elegido Jefe aquel candidato que ha procurado m\u00e1s alimentos a su comunidad durante los banquetes electorales, haciendo de la pol\u00edtica todo un arte y de las elecciones un aplauso. Antes, al contrario, siempre se ha procurado asfixiar econ\u00f3micamente al Pueblo, en beneficio de la clase dirigente, dificult\u00e1ndoles con ello su deber y derecho c\u00edvico de prestar mayor atenci\u00f3n a los asuntos sociales, para dejarles hacer y deshacer a su antojo, por estar demasiado ocupados en conseguir pagar los impuestos y grav\u00e1menes continuos que nos imponen desde sus cargos.<\/p>\n<p>Con todo, la gente m\u00e1s prudente de lo que parece, mientras tenga para malvivir y los gobernantes gobiernen, aunque lo hagan mal y en su provecho, digamos que se contenta con eso de que Dios aprieta pero no ahoga y en buena l\u00f3gica, pasa por alto las m\u00faltiples fechor\u00edas, a cambio de que las cosas funcionen aunque sea bajo m\u00ednimos, sabia actitud esta que se ha confundido con el famoso \u201cpan y circo\u201d por el mismo motivo que el bueno pasa por tonto, porque a fin de cuentas, todos sabemos responder \u00edntimamente la cuesti\u00f3n planteada por Juvenal de \u00bfQui\u00e9n vigila al vigilante? O sea, nadie. Siendo por consiguiente su poder desp\u00f3tico, malo no es que por aparentar maneras democr\u00e1ticas algo se contenga su instinto disimulando su despotismo, cosa que s\u00f3lo ocurrir\u00e1 mientras los Gobernantes crean que el populacho todav\u00eda les contempla como sus leg\u00edtimos representantes. De ah\u00ed que no se quiera destapar la liebre, ni por unos ni por otros. El problema viene para todos, cuando el grado de ineficacia y desgobierno es tal, que al pueblo le compensa pasar por el trance de una Revoluci\u00f3n, antes de continuar soportando no ya a unos malos gobernantes, sino a una aut\u00e9ntica Casta Parasitaria que no aporta nada y resta mucho a la comunidad.<\/p>\n<p>A caso rehuyendo lo inevitable, casi sin querer, se han acometido reformas encaminadas a ponerle trabas legales al abuso de poder, pero la inercia humana hace todo esfuerzo est\u00e9ril, pues como dice el estribillo, \u00a1Todos queremos m\u00e1s! No sabiendo muy bien como acertar, algunos vieron en los cargos vitalicios el mejor modo de frenar la ambici\u00f3n personal, dado que nadie tendr\u00eda motivos para robar del tesoro Estatal, al no cesar nunca en el cargo y poder disfrutar para siempre de los beneficios colosales estipulados por ley; Otros por el contrario, creyeron que la soluci\u00f3n consistir\u00eda en abreviar los mandatos para hacer m\u00e1s dif\u00edcil que se tejieran con el tiempo redes estables de corrupci\u00f3n; Pero los gobernantes vitalicios, si bien no se llevaban nada para ellos al m\u00e1s all\u00e1, si procuraban que a los suyos no les faltara de nada aqu\u00ed para varias generaciones y los representantes del Pueblo que s\u00f3lo eran elegidos para ocupar cargos durante un breve plazo de tiempo como pudiera ser un a\u00f1o, despojaban a la sociedad en tan corto periodo lo que otros tardaban cuatro a\u00f1os o seis en hacerlo poco a poco. De esta guisa, no han sido pocos los pensadores que han contemplado el Tiranicidio como \u00faltima salida para que el Pueblo soberano se libere del yugo gobernante. Es m\u00e1s, incluso el mismo poder regio ha tirado del castigo capital para mantener a raya a quienes se corromp\u00edan m\u00e1s de lo debido, por poner en riesgo la supervivencia del sistema, seg\u00fan lo anteriormente expuesto. Escarmiento que en modo alguno aleccionaba a nadie, pues qu\u00e9 era pasar potencialmente un mal trago, frente a unas ganancias presentes, contantes y sonantes.<\/p>\n<p>Tomando en consideraci\u00f3n todo lo anterior, parece obvio que, la soluci\u00f3n no reside en pagar m\u00e1s a los pol\u00edticos, pues siempre querr\u00e1n m\u00e1s y se corromper\u00e1n; Tampoco resulta viable rebajar los sueldos de nuestros representantes, porque entonces a los asuntos p\u00fablicos llegar\u00e1n s\u00f3lo los m\u00e1s in\u00fatiles de la sociedad, como actualmente ocurre en la casta docente; Castigar la corrupci\u00f3n severamente a toro pasado, es evidente que no funciona; Pero pasar de la pol\u00edtica, como hac\u00edan los idiotas griegos &#8211; ciudadanos libres que pudiendo participar de la pol\u00edtica se despreocupaban de los asuntos p\u00fablicos- permiti\u00e9ndoles hacer sin escr\u00fapulos cuanto deseen, es casi como incitarles al delito; As\u00ed las cosas, s\u00f3lo parecen quedar dos alternativas: la primera consistir\u00eda en reducir al m\u00ednimo las \u00e1reas que requieran intervenci\u00f3n gubernamental para de este modo rebajar el perfil de la casta parasitaria y por descontado del Estado. La segunda opci\u00f3n, consistir\u00eda en aumentar la Democracia y dar de una vez el paso de la Representaci\u00f3n a la Acci\u00f3n Directa, haciendo de cada ciudadano un pol\u00edtico para el que nada de lo com\u00fan le sea ajeno y los aspectos sociales le preocupen y ocupen como propios que son. Y qui\u00e9n sabe si ambos recorridos no pueden ser complementarios\u2026<\/p>\n<p>Mientras tanto, ahora que sabemos por boca de Ram\u00f3n J\u00e1uregui que \u201cnunca nada, justifica que nadie, agreda a un cargo p\u00fablico\u201d al menos, deber\u00edamos replantearnos su circunstancia en funci\u00f3n de todo lo comentado. Para ello, volviendo a Plat\u00f3n, empezar\u00edamos por escudri\u00f1ar la vida de los candidatos para asegurarnos de su virtud al margen de la compensaci\u00f3n que pudieran recibir; Hecho lo cual, bueno ser\u00eda que nadie accediera a los m\u00e1s altos cargos, sin antes haber probado su val\u00eda en anteriores responsabilidades, sean estas familiares, privadas, civiles o institucionales; Los cargos p\u00fablicos ser\u00edan retribuidos seg\u00fan un baremo que tuviera en cuenta datos como el sueldo base o la renta per c\u00e1pita para establecer un m\u00ednimo de su salario fijado en el triple o cu\u00e1druple si se quiere de los anteriores y tambi\u00e9n las n\u00f3minas m\u00e1s altas, dado que es inviable que el Presidente de un Gobierno, cobre legalmente menos que futbolistas, artistas, pilotos\u2026As\u00ed, en principio los pol\u00edticos tendr\u00edan motivos propios para procurar aumentar los ingresos m\u00e1s bajos de los ciudadanos y no se resentir\u00e1n por ver como con su esfuerzo otros se lucran a su alrededor m\u00e1s que ellos. Por supuesto, de nada servir\u00edan estas precauciones, sin antes haber adelgazado las competencias gubernamentales, haber eliminado la duplicidad y triplicidad de cargos institucionales que en la confusi\u00f3n escurren el bulto de su responsabilidad al tiempo que lastran el presupuesto de la gobernanza, de no haber el marco legal adecuado para castigar en\u00e9rgicamente al corrupto y sin \u00e1giles mecanismos democr\u00e1ticos, para cesar en el cargo ipso facto al gobernante incapaz o imprudente, para evitar que los ciudadanos deban esperar al final de su mandato para poner fin a sus desprop\u00f3sitos.<\/p>\n<p>Pero el replanteamiento que acabo de hacer, no se ajusta a nuestra realidad, dado que nuestros representantes, sean estos concejales, alcaldes, diputados provinciales, parlamentarios auton\u00f3micos, senadores, congresistas, europeos\u2026m\u00e1s que hacer pol\u00edtica, bien o mal, se dedican exclusivamente a mantenerse en el poder, import\u00e1ndoles un bledo que el Estado, sus instituciones, las autonom\u00edas, municipios, y el largo etc\u00e9tera de fuentes soberanas de las que emana su legitimidad y sueldos se deterioren por momentos, no ya por su negligencia, incompetencia, desidia o irresponsabilidad, sino casi dir\u00eda yo que a prop\u00f3sito, para que abrumada por los problemas, la ciudadan\u00eda elija como siempre por lo malo conocido. Pues bien, aceptamos la baja calidad de nuestra Casta Parasitaria como mal menor, antes de echarnos a la calle como en T\u00fanez y tantos otros lugares, pero a cambio, va siendo hora de que mejore la relaci\u00f3n precio-calidad. Es en este sentido en el que me sumo a la propuesta aqu\u00ed tra\u00edda, para recortar el sueldo a todos los chupopteros que integran actualmente la Casta Parasitaria y cuyo detalle y mecanismo de adhesi\u00f3n pod\u00e9is hallar en http:\/\/noalossueldosdelospoliticos.blogspot.com\/<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Me ha llegado al correo un texto con el sugerente t\u00edtulo \u201cRecogida de firmas para bajar el sueldo a los pol\u00edticos\u201d que anima a su lectura. 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