Colau y el poder

De entre las innumerables historias ejemplares (en el buen y en el mal sentido) que nos dejaron la constitución de los ayuntamientos, me quedo con el folletón de Barcelona. Más allá de filias y fobias, la actitud de Ada Colau atornillándose a la poltrona contiene la quintaesencia de lo que es la política. El juego va, básicamente, de conseguir y mantener el poder. Lo demás son evanescencias, postureos para la galería que se practican solo desde la oposición y, en definitiva, parole, parole, parole. La propia regidora-lapa lo ha confesado sin el menor rubor. “Nos hemos dado cuenta del valor incalculable que supone retener la institución”, iba contando ante cada alcachofa que le ponían delante. ¡Ella, que apenas anteayer vociferaba contra la casta que mandaba de vacaciones su ideario y hacía lo que fuera por permanecer en el machito!

Y ojo, que no seré yo quien le afee la conducta. Me limito tan solo a señalar la (enésima) brutal incoherencia entre los blablablás de la individua antes y después de tocar pelo gubernamental. En lo que es la sustancia de su actitud, poco tengo que decir. Que tire la primera la piedra quien no haya hecho lo que buenamente ha podido para auparse a un gobierno o, como es el caso, para no ser descabalgado. La propia ERC, que tanta indignación está manifestando, intentó por lo civil y por lo criminal exactamente lo mismo que Colau. Solo que lo que en otros municipios le fue bien, en Barcelona chocó con un PSC bien armado aritméticamente y con un señor, el tal Manuel Valls, necesitado de sacar petróleo de sus penosos resultados. “Es la política, amigo”, diría ya saben ustedes quién.

11 comentarios sobre “Colau y el poder”

  1. Cuando dejó la presidencia de la Plataforma Antidesahucios, la madame aseguró que NUNCA se dedicaría a la política.

  2. Tan legal es la conservación del poder así, como cierta la pérdida de credibilidad que sin duda pagará la ex-agitadora. La venda ya cayó, y la equidistancia también, por muchos lazos amarillos que anuncie. A destacar la mirada desde Francia a la entente con Valls…Allí tampoco ha Colau.

  3. No soy yo partidario de sumarme a la constante ( y cansina) campaña anti Podemos de Deia.
    Pero hoy debo hacerlo.

    Se acabó (el espejismo de) la equidistancia: los que venían a romper el régimen han acabado pactando con los partidos que lo sustentan. ¿Qué todos los partidos pactan con quien les interesa? Claro. Pero la Colau y compañía vendían la moto de que ellos eran diferentes y blablablá.

    Al final, lacito amarillo en la fachada pero pacto con los carceleros. Con los que la han denostado hasta el último minuto de campaña. Los poderes fácticos querían un alcalde no indepe en la capital y el «Ada» madrina se lo ha dado.

    Una de las mejores cosas del «procés» es que han caído muchas caretas tanto en Catalunya como en Eppaña. Y la de los «Comunes» era una de las últimas aunque todos sabíamos lo que había debajo.

  4. Ya… de acuerdo…Pero…¿Los partidos, sindicatos,etc que son tan puros tan legales y tan fetén que nunca tocan poder, para qué sirven? Si no mandas no cambias cosas y eso es lo importante. Mucho o poco, más o menos pero quien gobierna legisla y quien se queda en casa no.

  5. A eso me refería exactamente, Iñaki. La politica consiste en llegar al poder para cambiar las cosas.

  6. Es que en Valls hay político (en el peor sentido mefistofélico) a toneladas: Apoya a la Colau porque sabe que lo aceptará, ya que sin decirlo ella y sus «antisistemas», también tienen puesto el stop a los demonios indepes (vete tomando nota EHBildu por si has pensado alguna vez en «Elkarrekin» Podemos como compañeros de viaje); pero claro, a la vez, el francés de Barcelona consigue tener la gobernabilidad en su mano. Ha preservado la unidad de su España y su Europa, y cuando quiera le cortará la yerba debajo de los pies a la dona. Además, su ruptura con Ciudadanos le prepara para su desembarco en el socioliberalismo del PSOE, pasando quizá por el PSC, ya que ni ha pisado el cordón sanitario. No sabe nada.
    Los que no tienen ni p. idea son los C’s de Rivera que tenían que haber hecho ellos la jugada (¿o realmente la han hecho y el corte de Valls es teatrito puro?. Porque con la ruptura, tampoco le ensucia mucho el roce con los Comunes.)
    ¿Cual era, si no, la alternativa de Rivera? No se entiende que dejaran a ERC sacar la plaza teniendo esta jugada, propia de Borgen pero con Jack Underwood al mando.

  7. Una cosa. Cierto que el proces ha retratado a muchos en Catalunya y en España…Y en Euskadi!, donde muchos abertzales de pegolete (y no miro a nadie) abjuran de inmolarse ni un poquito, y, al final, de luchar por una autodeterminacion y una independencia en la que no creen…Bendita estabilidad y bendita moqueta…Baina laister dator eguna…

  8. ¿Moqueta? Será por la que pisan los procesistas actuales, tanto los «in situ» como los de salón que tenemos aquí. Casi todos la pisan. Con 5.000 0 6.000 pavos garantizados al mes, como para no ser procesista.

  9. Hombre los procesistas originales lo que pisan es trena y exilio, y los de aquí habrá de todo (a mi que me registren), y precisamente la moqueta prima, perdón «la estabilidad»… A eso iba, a que el proces quita caretas también en este terruño…

  10. En lo primero te doy la razón, David. Esos son los paganos del asunto. Pero hay muchos otros que ni han pisado ni pisarán la cárcel y que viven a esos niveles. De mi gremio hay una hueva de ellos…

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