3 de marzo, 45 años

Sin desdeñar ninguno, de los aniversarios que se nos han venido y se nos vienen encima estos días, me quedo con el de hoy. 45 años de la matanza de Gasteiz. Por fortuna, a diferencia de muchísimos otros casos, esta vez sí se ha conseguido mantener vivo el recuerdo de lo que el propio patrullero que hablaba por radio con sus jefes calificó como masacre. Desde el primer minuto, prácticamente desde el conmovedor e indescriptible funeral por los cinco asesinados, los supervivientes, las familias, el movimiento obrero, la mayoría de los partidos políticos y una parte no pequeña de los vecinos de la capital alavesa se conjuraron contra el olvido. Y con los años entrarían también las instituciones, aunque no todas: las gobernadas por el PP siempre evitaron no ya la condena, sino una mínima reprobación.

Esa cerrilidad con aroma culpable no ha impedido, como digo, que en Gasteiz —y diría que en cualquier lugar del Estado— se tenga una conciencia muy nítida de la injusticia todavía sin reparar que cometieron hace tres decenios y medio personas cuya responsabilidad tampoco ha sido señalada por los órganos supuestamente competentes. Ese debería ser el siguiente paso. Sin ánimo de venganza, y aunque ni siquiera acarree consecuencias penales, es necesario que quede claro quiénes fueron los culpables.

6 comentarios en «3 de marzo, 45 años»

  1. Arias Navarro, Fraga, Martín Villa y las compañías de la Policía Nacional que allí estuvieron y asesinaron.
    Verdad, justicia y reparación. Ja!

  2. Juan Carlos de Borbón, Arias Navarro, Fraga Iribarne, Fernando de Santiago, Rafael Landin, Adolfo Suárez…
    El jefe de Estado ,el presidente de Gobierno, el Ministro de Interior el del Ejército, el Gobernador civil de Vitoria , el jefe de la Falange y posterior «presidente democrático» etc.
    Estos fueron los principales culpables de la matanza, algunos muertos plácidamente en su lecho, y otros viviendo la gran vida octogenarios y nonagenarios que morirán de la misma manera.
    Antes de este aniversario ha habido otros 44 y los partidos políticos (más bravos) se han limitado tímidamente a recordar estos asesinatos, unas veces diciendo que no era el momento porque la democracia no estaba consolidada, y otras porque la situación no estaba para bollos con ETA por medio.
    Que no va ha haber consecuencias penales eso está más que claro, pero a muchos obreros que vivimos ese día, si nos ronda el deseo de venganza.
    Otra más, del paso de una dictadura a otra con lo que llamaron transición, cuando en realidad fue una transacción, No hay que mirar nada más, quienes eran los actores del antes y después.

  3. siendo un crío más preocupado de jugar a Fútbol que otra cosa, fue mi primera experiencia vital con este país llamado España, con sus instituciones, poderes fácticos y mediáticos. A día de hoy
    sigo pensando que sería mucho mejor que Euskadi camine sólo. Nada ha cambiado. Así lo pienso

  4. Es posible que las responsabilidades personales de lo que ocurrió nunca sean reconocidas y mucho menos condenadas.
    Por lo tanto tampoco será reparado ni reconocido el dolor que causaron.
    Pero lo que ya es el colmo, es que las Instituciones con responsabilidad en los hechos probados, tampoco quieran hacer un reconocimiento explícito y de condena por lo ocurrido. Lo cual da una idea de lo que nos falta para poder decir que vivimos en democracia y en un Estado de Derecho.
    Mientras, el deseo de que los cinco trabajadores asesinados descansen en Paz, y sus familiares tengan, al menos, la satisfacción de saber que aquello no se olvida, y de que una inmensa mayoría de la ciudadanía de este País está con ellos.

  5. Si tienes más de sesenta y tres años, antes de opinar sobre lo ocurrido en Vitoria/Gasteiz el tres de marzo de 1976, sintiendo un escalofrío de indignacion, me gustaría que te preguntases sobre dónde estabas tú en esas a fechas y la actitud que tomaste ante aquellos hechos. Hubo mucha gente, como Vicente Anton Ferrero en Basauri o Juan Gabriel Rodrigo Knafo en Tarragona que se lanzaron a la calle a protestar y alguno, como los citados, dejaron la piel a manos de la policía franquista, que en aquel entonces no tenía interiorizada la polémica entre utilizar balas de goma o flamenco, con las de plomo les sobraba. Cuando he visto hoy en ETB el desfile de autoridades y representantes de partidos y sindicatos rindiendo homenaje a los caídos en esa fecha, algo se me ha revuelto. No voy a dar siglas, pero el tres de marzo no se les vio a ninguno de ellos en las calles ni en las barricadas; bueno, salvo a los de EHBILDU, cuyos ancestros por lo menos sí dieron la cara, no solamente ellos. El resto ya estaban en otro juego, tal vez con razón, pero en otro juego. Y las algaradas “violentas” les molestaban, no había que “provocar” a la reacción, je, je. Menos lobos democráticos y antifranquistas, p.f.

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