{"id":107,"date":"2010-10-07T06:59:23","date_gmt":"2010-10-07T04:59:23","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=107"},"modified":"2010-10-07T11:21:33","modified_gmt":"2010-10-07T09:21:33","slug":"cuatro-coches-y-una-ayuda-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2010\/10\/07\/cuatro-coches-y-una-ayuda-social\/","title":{"rendered":"Cuatro coches y una ayuda social"},"content":{"rendered":"<p>Han tenido que llegar las vacas flaqu\u00edsimas para que los ayuntamientos cayesen en la cuenta de que llevaban a\u00f1os regalando un aguinaldo de la partida presuntamente social a quien, por ejemplo, tiene un chal\u00e9 y una autocaravana.  O a quien se ha comprado dos furgonetas nuevas en unos meses. O al propietario de un BMW, un Volkswagen Polo Coupe, un Hyundai y una Renault Kangoo. Desgraciadamente, no son casos figurados. Ni esos, ni el resto de los que enumeraba en DEIA Olga S\u00e1ez, con datos proporcionados por el consistorio de Bilbao, donde se han detectado 1.254 posibles fraudes. En Gasteiz hay otros cuatrocientos, m\u00e1s de quinientos en Barakaldo y as\u00ed, me temo, suma y sigue. Mientras, el hombre del que les hablaba ayer, Luis Miguel Santamar\u00eda, duerme en la pu\u00f1etera calle porque en las arcas de su municipio s\u00f3lo quedan telara\u00f1as.<\/p>\n<p>Est\u00e1 muy bien -a la fuerza ahorcan- que los administradores de esos dineros se echen las manos a la cabeza ahora que las cajas est\u00e1n vac\u00edas. Lo incomprensible es que no hayan movido un dedo antes. Siempre me ha maravillado la facilidad con que los guardianes del orden ciudadano encuentran mi coche para blasonarlo con una multa cinco minutos despu\u00e9s de que me caduque la OTA y, sin embargo, no haya un cuerpo de husmeadores igual de efectivo para dar con estos trileros de las ayudas sociales. Basta pisar un poco la calle para saber que la mayor\u00eda de estos estafadores act\u00faan a plena luz del d\u00eda y que incluso los hay que, en lugar de ocultar su trampa, presumen de ella porque todav\u00eda est\u00e1 bien visto darle un bocado a la pasta p\u00fablica.<\/p>\n<p><strong>Igual que la G\u00fcrtel<\/strong><\/p>\n<p>Merece la pena que nos detengamos en esa disculpa social -cuando no aplauso- del timo a la Administraci\u00f3n. No falta quien lo tiene teorizado como una especie de redistrubici\u00f3n de la riqueza por las bravas o, sin m\u00e1s, como una muestra de inteligencia y osad\u00eda de quien lo comete. A mi me parece tan latrocinio como lo de la G\u00fcrtel o la Malaya. El tipo ese de los cuatro coches -que, por cierto, luego se compr\u00f3 un Mercedes descapotable y un Volkswagen Touareg- me despierta tanta simpat\u00eda como Cachuli o el tal Roca de los w\u00e1teres de oro.<\/p>\n<p>Con dolor, anoto tambi\u00e9n la decepci\u00f3n que me ha producido ver que algunos colectivos que luchan a pie de obra contra la exclusi\u00f3n califiquen las investigaciones como \u201ccriminalizaci\u00f3n de la pobreza\u201d. Seguro que alg\u00fan mun\u00edcipe sin entra\u00f1as ha aprovechado el viaje para cepillarse un pu\u00f1ado de ayudas justas. Den\u00fanciese cada caso as\u00ed, pero no amparemos a los que, sin necesitarlo, se lo llevan crudo.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Han tenido que llegar las vacas flaqu\u00edsimas para que los ayuntamientos cayesen en la cuenta de que llevaban a\u00f1os regalando un aguinaldo de la partida presuntamente social a quien, por ejemplo, tiene un chal\u00e9 y una autocaravana. O a quien se ha comprado dos furgonetas nuevas en unos meses. 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