{"id":1123,"date":"2012-02-26T10:48:38","date_gmt":"2012-02-26T09:48:38","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=1123"},"modified":"2012-02-26T15:56:49","modified_gmt":"2012-02-26T14:56:49","slug":"la-reconciliacion-obligatoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2012\/02\/26\/la-reconciliacion-obligatoria\/","title":{"rendered":"La reconciliaci\u00f3n obligatoria"},"content":{"rendered":"<p>Una de las cosas que m\u00e1s me jorobaba de cr\u00edo era que, despu\u00e9s de haberme hostiado en el patio con alg\u00fan compa\u00f1ero, viniera el profe enrollado de turno con la consabida cantinela: \u201cY ahora os dais un abrazo y volv\u00e9is a ser amigos\u201d. A uno, que ya entonces cre\u00eda tener algo parecido a principios, aquella pacificaci\u00f3n por decreto le parec\u00eda, adem\u00e1s de una intromisi\u00f3n intolerable, una memez. De hecho, al abrazo forzado sol\u00eda acompa\u00f1arle un susurro rec\u00edproco: \u201cA la salida te espero\u201d. Y, efectivamente, despu\u00e9s del timbre y fuera de los l\u00edmites escolares, a salvo de la autoridad competente, retom\u00e1bamos la pelea.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, se abr\u00eda un mundo de posibilidades. Igual pod\u00edas pasarte dos meses a tortazo limpio que te convert\u00edas en u\u00f1a y carne del que te hab\u00eda desguazado las gafas. Lo m\u00e1s habitual, sin embargo, era mantener con \u00e9l una convivencia tensa que tend\u00eda a la indiferencia. La vida segu\u00eda, eso era todo, y hab\u00eda nuevos enemigos, juegos, parciales de mates o amor\u00edos tempranos que atender. Aunque no pens\u00e1ramos en ello, sab\u00edamos que la infancia era muy corta.<\/p>\n<p>Hoy, certificado eso \u00faltimo con una barba canosa y algunos achaques, sigo teniendo la misma desconfianza en la reconciliaci\u00f3n obligatoria. No discuto las encomiables intenciones de los que la portan todo el d\u00eda en la boca, pero dudo sinceramente que se pueda llevar a la pr\u00e1ctica. Claro que me emociono como el que m\u00e1s leyendo o viendo uno de esos reportajes en que un terrorista y un familiar de una de sus v\u00edctimas comparten un caf\u00e9 y tres reflexiones. Pero, aparte de que a\u00fan estoy por ver lo mismo entre un torturador y un torturado, no se me escapa que es una excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo normal, lo humanamente normal, es que quien ha sufrido no quiera tener mucho que ver con quien juzga responsable de su padecimiento. Deber\u00edamos conformarnos con la certidumbre de que esas situaciones no se van a volver a repetir. Y quien desee reconciliarse, que lo haga.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las cosas que m\u00e1s me jorobaba de cr\u00edo era que, despu\u00e9s de haberme hostiado en el patio con alg\u00fan compa\u00f1ero, viniera el profe enrollado de turno con la consabida cantinela: \u201cY ahora os dais un abrazo y volv\u00e9is a ser amigos\u201d. 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