{"id":1133,"date":"2012-02-29T10:32:53","date_gmt":"2012-02-29T09:32:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=1133"},"modified":"2012-02-29T10:32:53","modified_gmt":"2012-02-29T09:32:53","slug":"5-000-euros-en-la-muneca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2012\/02\/29\/5-000-euros-en-la-muneca\/","title":{"rendered":"5.000 euros en la mu\u00f1eca"},"content":{"rendered":"<p>Idoia Mendia, aventadora de las versiones oficiales de Patxinia y vertedora ocasional de marrones ciegos, lleva en su mu\u00f1eca un reloj de 5.000 euros. No, no es otra insidia putrefacta de los diarios cuyo nombre ella evita pronunciar. De hecho, se contaba, m\u00e1s como elogio al buen gusto que como nada que sugiriera cr\u00edtica, en los peri\u00f3dicos del frente amigo. Sin escatimar un detalle, adem\u00e1s. As\u00ed supimos que la exclusiva pieza que mide los segundos de Mendia es un modelo Classic de la prestigios\u00edsima marca suiza Hublot en acero-oro tama\u00f1o se\u00f1ora. El de Soraya S\u00e1enz de Santamar\u00eda \u2014chincha y rabia, vicepresidenta espa\u00f1ola\u2014 es la vulgar versi\u00f3n de acero tama\u00f1o cadete que sale por mil leureles menos. Todav\u00eda hay clases. Que se vea que en Euskadi no estamos tan mal.<\/p>\n<p>Ser\u00e1 porque soy un muerto de hambre vocacional al que le da dolor de coraz\u00f3n gastarse m\u00e1s de cuarenta napos en unos zapatos, pero no logro imaginarme lo que se puede sentir portando a diario una frusler\u00eda cuyo precio equivale a ocho mensualidades del salario m\u00ednimo. Dice en su publicidad el fabricante del pedazo peluco que \u201cel placer de llevarlo justifica el orgullo de poseerlo\u201d . Buff, peor me lo pone. Ll\u00e1menme intolerante, pero sigue sin entrarme en la cabeza que alguien que a cada rato nos pide mesura y contenci\u00f3n y que, de propina, dice ser de izquierdas, no se conforme con mirar la hora en un Casio corriente y moliente.<\/p>\n<p>Tal vez se tratara de un regalo. En este caso, y al margen de que la malvada asociaci\u00f3n de ideas nos lleve \u2014sin fundamento, claro\u2014 a recordar las conversaciones entre Camps y su \u201camiguito del alma\u201d, debemos compadecernos de Mendia. Ya dijo Cort\u00e1zar que cuando te obsequian un reloj, te regalan \u201cun nuevo pedazo fr\u00e1gil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo\u201d y adem\u00e1s, \u201cel miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa\u201d. O de que lo cuenten en el peri\u00f3dico.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Idoia Mendia, aventadora de las versiones oficiales de Patxinia y vertedora ocasional de marrones ciegos, lleva en su mu\u00f1eca un reloj de 5.000 euros. No, no es otra insidia putrefacta de los diarios cuyo nombre ella evita pronunciar. 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