{"id":1210,"date":"2012-04-03T11:12:25","date_gmt":"2012-04-03T09:12:25","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=1210"},"modified":"2012-04-03T11:12:25","modified_gmt":"2012-04-03T09:12:25","slug":"aralar-un-respeto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2012\/04\/03\/aralar-un-respeto\/","title":{"rendered":"Aralar, un respeto"},"content":{"rendered":"<p>En pol\u00edtica s\u00ed existe el determinismo. Por lo menos, para los peque\u00f1os partidos que surgen de la costilla o, m\u00e1s prosaicamente, del michel\u00edn de las formaciones grandes y, por eso mismo, mejor preparadas para la supervivencia. Entre las l\u00edneas de su registro en el ministerio de Interior queda escrito el sino de las nuevas siglas. No es muy halag\u00fce\u00f1o que digamos. La mayor\u00eda est\u00e1n condenadas a no pasar de su tercera campa\u00f1a electoral y no son pocas las que s\u00f3lo ven una vez su anagrama en una papeleta antes de echar la persiana por cese de negocio.<\/p>\n<p>En el caso de Aralar, esa ley casi universal que augura un corto viaje cuando se abandona la nave nodriza se ve\u00eda acentuada por su propio ADN. Conseguir aquello por lo que en buena parte hab\u00eda nacido, el final de la violencia de la ETA, le dejar\u00eda en la encrucijada hamletiana: ser o no ser. Como estamos viendo, ese momento ha llegado y con \u00e9l, la disyuntiva entre permanecer como cabeza de rat\u00f3n o conformarse con ser cola de le\u00f3n. El mismo del que se escindi\u00f3; tal vez con otro pelaje, pero a fin de cuentas, el mismo.<\/p>\n<p>Lo tremendo, como sabemos por la cantidad de ellos a que hemos asistido, es que estos debates se libran a la vista p\u00fablica. Y es en ese preciso lugar donde se encabronan y se tornan m\u00e1s y m\u00e1s dolorosos para quienes los protagonizan. Ah\u00ed suelen aparecer sin ser llamados ciza\u00f1adores vocacionales y cobradores de presuntas viejas deudas a poner megafon\u00eda y alborotar m\u00e1s el patio. C\u00f3mo iban a faltar en este momento cr\u00edtico para un partido al que se le ten\u00edan tantas ganas desde el instante mismo en que ech\u00f3 a andar.<\/p>\n<p>Desconozco, aunque me lo temo, en qu\u00e9 acabar\u00e1 todo esto que nos ir\u00e1 suministrando titulares que algunos juzgar\u00e1n suculentos, ni es mi intenci\u00f3n hacer un epitafio prematuro. S\u00f3lo pido un respeto para una formaci\u00f3n y unas personas que, contra muchos pron\u00f3sticos y zancadillas, han sido capaces de llegar hasta aqu\u00ed. Es lo menos.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En pol\u00edtica s\u00ed existe el determinismo. Por lo menos, para los peque\u00f1os partidos que surgen de la costilla o, m\u00e1s prosaicamente, del michel\u00edn de las formaciones grandes y, por eso mismo, mejor preparadas para la supervivencia. 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