{"id":1319,"date":"2012-05-29T10:03:08","date_gmt":"2012-05-29T08:03:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=1319"},"modified":"2012-05-29T10:03:08","modified_gmt":"2012-05-29T08:03:08","slug":"tele-twitter","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2012\/05\/29\/tele-twitter\/","title":{"rendered":"Tele-Twitter"},"content":{"rendered":"<p>Una de las grandes aportaciones de Twitter \u2014pido perd\u00f3n a los much\u00edsimos lectores que a\u00fan no tienen claro de qu\u00e9 va el invento\u2014 es que ha cambiado el modo de ver la tele. Ya no hace falta estar delante del trasto. Puede uno dejarlo de fondo, o incluso apagarlo, y seguir el programa que sea a trav\u00e9s de los comentarios necesariamente sint\u00e9ticos que entran a borbotones en la pantalla del ordenador, de la tableta o, si se goza de la vista necesaria (yo ya no), el m\u00f3vil. El resultado es lo que los finos que se han le\u00eddo un par de libros y han escrito tres llaman una experiencia vicaria, que no es otra cosa que utilizar los sentidos de los dem\u00e1s para percibir algo. Lo bueno es que como los dem\u00e1s son muchos y algunos de ellos, especialmente perspicaces, la idea que nos hacemos del espacio del que somos espectadores por poderes es mucho m\u00e1s completa que si tuvi\u00e9ramos los cinco sentidos pendientes del monitor.<\/p>\n<p>Renuevo mi petici\u00f3n de disculpas a quienes deben de estar pensando que me he fumado algo raro, y trato de explicarles el porqu\u00e9 de esta filosofada que les ha ca\u00eddo encima sin comerlo ni beberlo. Ocurre que me estoy volviendo adicto a la tele tuiteada. As\u00ed segu\u00ed el viernes pasado primero la pitada de la final de Copa y luego, con menos entusiasmo, el ba\u00f1o que recibi\u00f3 mi equipo. Al d\u00eda siguiente \u2014cr\u00e9anselo\u2014 me tragu\u00e9 el festival de Eurovisi\u00f3n desde el acorde inicial a la \u00faltima votaci\u00f3n. Pero mi consagraci\u00f3n definitiva como friki incurable fue el domingo, cuando, sin ver una sola imagen real, me atic\u00e9 en vena en p\u00edldoras de 140 caracteres el \u201cSalvados\u201d de La Sexta sobre las bondades de invertir en ciencia y las maldades de hacerlo en ladrillos.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno fue bien curioso. El 99 por ciento de los comentarios iban del hondo elogio a la entrega absoluta. Se dir\u00eda que se acababa de asistir a la verdad revelada. Yo deber\u00eda haber sentido lo mismo por delegaci\u00f3n. Pero me decepcion\u00f3. Y mucho.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las grandes aportaciones de Twitter \u2014pido perd\u00f3n a los much\u00edsimos lectores que a\u00fan no tienen claro de qu\u00e9 va el invento\u2014 es que ha cambiado el modo de ver la tele. Ya no hace falta estar delante del trasto. 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