{"id":132,"date":"2010-10-19T06:22:02","date_gmt":"2010-10-19T04:22:02","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=132"},"modified":"2010-10-19T06:22:02","modified_gmt":"2010-10-19T04:22:02","slug":"los-otros-267","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2010\/10\/19\/los-otros-267\/","title":{"rendered":"Los otros 267"},"content":{"rendered":"<p>Una de las razones por las que me hice periodista es la tremenda curiosidad que me despertaba lo que ven\u00eda despu\u00e9s del color\u00edn-colorado de los cuentos infantiles. En mi precoz escepticismo, siempre sospech\u00e9 que la parte de verdad interesante de esas historias empezaba, justamente, donde terminaba el relato can\u00f3nico. Algo me dec\u00eda que la vida conyugal de Blancanieves o Cenicienta con sus respectivos pr\u00edncipes azules ten\u00eda mucha m\u00e1s miga que la fantasiosa precuela que hab\u00eda quedado impresa. El tiempo y el oficio me han demostrado, trasegando ya con hechos reales, que por bien que aparantemente se resuelvan, tarde o temprano a sus protagonistas felices se les atragantan -sigamos con el ripio- las perdices. Desde Gabino el de los catorce al profesor Neira, pasando por Ingrid Betancourt, es interminable la lista de los pasajeros de la felicidad que han acabado estrellados en el muro de la fama.<\/p>\n<p>Pueden hacer sus apuestas. La m\u00eda es que los siguientes que van sin frenos directos al despe\u00f1adero de celebridades ef\u00edmeras son los 33 mineros rescatados -por Dios en persona, seg\u00fan algunas versiones- del vientre de la mina de Atacama. Sorprende, en su caso, la celeridad con la que est\u00e1n pasando del gaseoso estado heroico a la plasm\u00e1tica condici\u00f3n de villanos, que al fin y al cabo es la m\u00e1s humana de todas. Aunque me emocion\u00e9 t\u00edmidamente cuando supe que viv\u00edan y segu\u00ed con cierta atenci\u00f3n su regreso a la superficie hasta que al sexto o s\u00e9ptimo empec\u00e9 a sentirme Bill Murray en <em>El d\u00eda de la marmota<\/em>, otra vez vuelvo a tener la impresi\u00f3n de que lo m\u00e1s noticioso arranca ahora.<\/p>\n<p><strong>Lo que nos hemos perdido<\/strong><\/p>\n<p>En esta ocasi\u00f3n, sin embargo, no me intriga tanto lo que pueda ocurrir en el futuro con los protagonistas del cuento de hadas. Llevamos vistas las suficientes ediciones de <em>Gran Hermano<\/em> u <em>Operaci\u00f3n Triunfo<\/em> como para imaginar que, seg\u00fan la nariz del representante que se echen, unos se mantendr\u00e1n un tiempo de reyecitos del mambo y otros inaugurar\u00e1n antros o presentar\u00e1n desfiles de moda de quinta. Nada que nos sorprenda. Me resulta mucho m\u00e1s interesante lo que iba sucediendo en los arrabales del milagro y no hemos sabido o querido ver.<\/p>\n<p>Por de pronto, anteayer nos enteramos de que, adem\u00e1s de los 33 sepultados, en la mina trabajaban otras 267 personas. No han cobrado un pu\u00f1etero peso desde el derrumbe, hace m\u00e1s de dos meses largos. Para ellos no ha habido focos, ni palmaditas c\u00f3mplices del campechano presidente Pi\u00f1era. Gran paradoja, los t\u00e9cnicamente m\u00e1s f\u00e1ciles de rescatar siguen atrapados&#8230; \u00a1en la superficie!<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las razones por las que me hice periodista es la tremenda curiosidad que me despertaba lo que ven\u00eda despu\u00e9s del color\u00edn-colorado de los cuentos infantiles. En mi precoz escepticismo, siempre sospech\u00e9 que la parte de verdad interesante de esas historias empezaba, justamente, donde terminaba el relato can\u00f3nico. Algo me dec\u00eda que la vida &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2010\/10\/19\/los-otros-267\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Los otros 267<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[4387,4389,4386,182,4388],"class_list":["post-132","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-chile","tag-final-feliz","tag-mineros","tag-periodismo","tag-rescate"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=132"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":134,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132\/revisions\/134"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=132"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=132"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=132"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}