{"id":138,"date":"2010-10-21T06:53:03","date_gmt":"2010-10-21T04:53:03","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=138"},"modified":"2010-10-22T14:33:27","modified_gmt":"2010-10-22T12:33:27","slug":"la-politica-y-el-espectaculo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2010\/10\/21\/la-politica-y-el-espectaculo\/","title":{"rendered":"La pol\u00edtica y el espect\u00e1culo"},"content":{"rendered":"<p>Me gusta la esgrima dial\u00e9ctica en la pol\u00edtica. En mi anterior vida como domador sabatino de leones parlamentarios, disfrutaba una enormidad cuando Jos\u00e9 Antonio Pastor y Joseba Egibar se iban al centro de la arena y se cruzaban unas guantadas verbales bajo cuya contundencia no era dif\u00edcil apreciar que all\u00e1 en el fondo hab\u00eda una buena dosis de respeto mutuo. Aunque eran a\u00fan m\u00e1s broncos y hasta no faltos de alg\u00fan que otro golpe bajo, los combates hercianos entre los fajadores Leopoldo Barreda y Pepe Rubalkaba -\u00a1c\u00f3mo se enardec\u00eda la audiencia!- tambi\u00e9n se aten\u00edan a la misma coreograf\u00eda. La prueba es que cuando sonaba el gong, uno y otro recompon\u00edan el gesto y se iban juntos a tomar un caf\u00e9 para sorpresa de m\u00e1s de un parroquiano del bar donde lo hac\u00edan. <em>Una c\u00f3 no quita la \u00f3<\/em>, cantaba Sabina.<\/p>\n<p>Habr\u00e1 quien piense que lo que describo es la demostraci\u00f3n palmaria de la gran farsa que es la pol\u00edtica. Menudo descubrimiento. No es casualidad que las personas a las que elegimos -en listas cerradas, por cierto- reciban el nombre de <em>representantes<\/em>. Qu\u00e9 otra cosa van a hacer, entonces, sino representar el papel que les ha tocado en el gui\u00f1ol de la cosa p\u00fablica. Para hacerlo con convicci\u00f3n y trabajarse la reelecci\u00f3n es imprescindible que tengan un cierto domino de las artes esc\u00e9nicas. Como esos que dicen que s\u00f3lo ponen la tele para ver los documentales de la 2, podemos ir de puristas y exquisitos, pero a la hora de la verdad nos va el espect\u00e1culo. S\u00ed, tambi\u00e9n en la pol\u00edtica.<\/p>\n<p><strong>Basagoiti, fuera de concurso<\/strong><\/p>\n<p>Ya, pero, \u00bfqu\u00e9 pasa con las ideas? Que no cunda el p\u00e1nico. No tienen por qu\u00e9 perderse por el camino. Grado de cinismo arriba, grado de cinismo abajo, los buenos actores y las buenas actrices de la far\u00e1ndula parlamentaria, si de verdad lo son, construyen con ideas m\u00e1s o menos genuinas sus dos de pecho. Los cuatro nombres que citaba al inicio de la columna son -pueden discrepar, por supuesto- buenos ejemplos de ello.<\/p>\n<p>El problema llega cuando se traspasan las tan mentadas l\u00edneas rojas, azules o amarillas y el ejercicio pol\u00edtico se queda en exabrupto hueco o pura melonada. El sano juego de contacto al l\u00edmite de lo que marca el reglamento se convierte entonces en populismo barato, en chanza trillada de ese primo o cu\u00f1ado graciosete que hay en toda boda que se precie. Sugerir, como ha hecho Antonio Basagoiti, con aparataje de broma paleta, que el embajador de Venezuela es un terrorista va m\u00e1s all\u00e1 de la demas\u00eda. Supongo que es mucho so\u00f1ar que cualquiera de los buenos espadachines de su partido le den unas lecciones.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Me gusta la esgrima dial\u00e9ctica en la pol\u00edtica. 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