{"id":1502,"date":"2012-09-09T08:46:53","date_gmt":"2012-09-09T06:46:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=1502"},"modified":"2012-09-09T09:55:43","modified_gmt":"2012-09-09T07:55:43","slug":"chismosos-globales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2012\/09\/09\/chismosos-globales\/","title":{"rendered":"Chismosos globales"},"content":{"rendered":"<p>El visionario Marshall McLuhan, primero de los cromos de la breve y descangallada colecci\u00f3n que hacen los alumnos de periodismo, palm\u00f3 en 1980 sin sospechar hasta qu\u00e9 punto llegar\u00eda a hacerse realidad su celeb\u00e9rrima <em>aldea global<\/em>. Aldea, eso s\u00ed, no en el sentido m\u00e1s noble del termino, cuando se refiere a una comunidad de pr\u00f3jimos que, con sus defectos y virtudes, son capaces de deslomarse en la era del vecino o compartir una bota de pele\u00f3n a la fresca. Lo que han creado los cachivaches tecnol\u00f3gicos que conoci\u00f3 \u00e9l y los que han venido despu\u00e9s es, m\u00e1s bien, un gigantesco villorrio superpoblado de garrulos cuya diversi\u00f3n m\u00e1s sofisticada es encontrar v\u00edctimas propiciatorias que tirar al pil\u00f3n. Ello, cuando no se dan \u2014es decir, nos damos\u2014 a linchamientos y lapidaciones de ad\u00falteras, ovejas descarriadas, sospechosos de tener tratos con Sat\u00e1n o, simplemente, pobres desgraciados se\u00f1alados por un dedo rematado por una u\u00f1a llena de mugre.<\/p>\n<p>Lo peor es que ejercemos esta cateter\u00eda ga\u00f1ana crey\u00e9ndonos que estamos en todo nuestro derecho, simplemente por el hecho de ser due\u00f1os de un televisor, pagar una tarifa plana de internet o disponer de cuenta en Twitter o Facebook. Pues no. No ten\u00edamos ning\u00fan derecho, pero absolutamente ninguno, a saber que una mujer de un pueblo de Toledo que jam\u00e1s pisaremos hab\u00eda grabado un video subido de tono. No, ni aunque fuera concejal. Nada nos facultaba para conocer su nombre, su aspecto f\u00edsico, su edad, su profesi\u00f3n y mucho menos su situaci\u00f3n familiar o sentimental. Para qu\u00e9 hablar de las dichosas im\u00e1genes robadas de su m\u00f3vil. Seguramente era inevitable que eso\u00a0 fuese por un tiempo comidilla de comadres y compadres locales o material para los pajilleros de las pedan\u00edas lim\u00edtrofes. Pero jam\u00e1s debi\u00f3 salir de la comarca.<\/p>\n<p>Ah\u00ed es donde McLuhan patin\u00f3. Ingenuamente, bautiz\u00f3 la nueva era como <em>Sociedad de la informaci\u00f3n<\/em>. Debi\u00f3 decir, en todo caso, del chismorreo.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El visionario Marshall McLuhan, primero de los cromos de la breve y descangallada colecci\u00f3n que hacen los alumnos de periodismo, palm\u00f3 en 1980 sin sospechar hasta qu\u00e9 punto llegar\u00eda a hacerse realidad su celeb\u00e9rrima aldea global. Aldea, eso s\u00ed, no en el sentido m\u00e1s noble del termino, cuando se refiere a una comunidad de pr\u00f3jimos &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2012\/09\/09\/chismosos-globales\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Chismosos globales<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[15851,4662,4424,15852,15850],"class_list":["post-1502","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-aldea-global","tag-chismorreo","tag-comunicacion","tag-marshall-mcluhan","tag-sociedad-de-la-informacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1502","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1502"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1502\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1504,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1502\/revisions\/1504"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1502"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1502"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1502"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}