{"id":1674,"date":"2012-11-22T03:10:23","date_gmt":"2012-11-22T02:10:23","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=1674"},"modified":"2012-11-22T03:10:24","modified_gmt":"2012-11-22T02:10:24","slug":"tomar-partido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2012\/11\/22\/tomar-partido\/","title":{"rendered":"Tomar partido"},"content":{"rendered":"<p>Es una vieja pel\u00edcula, pero no pasa de moda. Acci\u00f3n, reacci\u00f3n, acci\u00f3n. Sangre llama a sangre. Los primeros muertos son una excusa para provocar la respuesta que justifique, menudo verbo, una represalia mayor. Para el tercer o cuarto ciclo, ya nadie recuerda qui\u00e9n empez\u00f3 esta vez. Tampoco importa gran cosa. Nunca hemos entendido realmente de qu\u00e9 va esto m\u00e1s all\u00e1 del trazo grueso. Peor todav\u00eda: aunque nos lo explicasen mejor, ser\u00eda tarde para cambiar de bando. Lo elegimos por intuici\u00f3n, por simpat\u00eda o por antipat\u00eda. Igual que cuando en un zapping nos encontramos con un Madrid-Benfica o con un Madrid-Apollon Limassol, tifamos sin dudarlo por los contrarios de los merengues. \u00bfAcaso se pueden equivocar el coraz\u00f3n, las tripas, la bilis? All\u00e1 se las apa\u00f1e la raz\u00f3n, si es que cabe alguna cuando se trata de mandar enemigos al otro barrio, mejor cuanto m\u00e1s despanzurrados, ya los recompondr\u00e1n en el para\u00edso de los unos o de los otros.<\/p>\n<p>Tomemos, pues, partido. En las portadas del fondo a la derecha, el autob\u00fas humeante de Tel Aviv recoge el relevo del presunto sionista de la quinta columna arrastrado por un motero palestino. En las otras, los cascotes de la sede de Al Jazzera en Gaza City o el hombre llorando mientras sostiene en brazos el cuerpo inerte de una criatura. Es el p\u00f3ker de las im\u00e1genes truculentas, con reglas copiadas del juego del hijoputa, tambi\u00e9n llamado propaganda. Gana quien causa m\u00e1s rabia, m\u00e1s desaz\u00f3n y m\u00e1s indignaci\u00f3n entre los que, a miles de kil\u00f3metros, no disparan con bala sino con palabras que se reciclan de conflicto en conflicto. Son batallas m\u00e1s c\u00f3modas, libradas con pijama como uniforme de campa\u00f1a, con el apoyo de esa limp\u00edsima artiller\u00eda moderna que son los enlaces a esta o aquella p\u00e1gina de internet. No importa cu\u00e1l; hay miles que contienen argumentarios igual de exagerados y falaces a favor o en contra. Recu\u00e9rdese que lo \u00fanico que est\u00e1 prohibido es no alinearse.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es una vieja pel\u00edcula, pero no pasa de moda. 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