{"id":1711,"date":"2012-12-09T06:00:12","date_gmt":"2012-12-09T05:00:12","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=1711"},"modified":"2012-12-09T01:38:28","modified_gmt":"2012-12-09T00:38:28","slug":"la-pifia-de-diaz-ferran","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2012\/12\/09\/la-pifia-de-diaz-ferran\/","title":{"rendered":"La pifia de D\u00edaz-Ferr\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p>La primera dependencia de la c\u00e1rcel de Soto del Real que visit\u00f3 Gerardo D\u00edaz-Ferr\u00e1n fue la enfermer\u00eda. Bastante previsible. Les ocurre a nueve de cada diez mangutas \u2014\u00e9l es todav\u00eda presunto, no la vayamos a fastidiar\u2014 de cuello blanco enviados entre rejas. En cuanto comprueban lo poco que se parece el local donde se van a alojar por tiempo indefinido a los cinco estrellas que suelen frecuentar, se rilan. Taquicardia, sudor g\u00e9lido, dificutad respiratoria, tembleque de rodillas y en m\u00e1s de un caso, fuga de vareta intestino abajo. Sin necesidad de explorar, el m\u00e9dico de guardia diagnostica ataque de ansiedad, que es el punto de arranque de la expiaci\u00f3n de culpas de esta clase de penados que hasta diez minutos antes se cre\u00edan, por puras razones estad\u00edsticas, intocables. Lo normal entre los de su estirpe es librarse del trullo. \u00bfQu\u00e9 se torci\u00f3 para que todo un expresidente de la patronal espa\u00f1ola haya acabado siendo excepci\u00f3n a la regla?<\/p>\n<p>Empecemos no enga\u00f1\u00e1ndonos. Al tipo no lo han trincado por dejar en la calle con sus tejemanejes a centenares de currelas ni por promover el neoesclavismo desde su antigua posici\u00f3n de capo mayor. Ni siquiera por despistarle (supuestamente, insisto) un buen pico a Hacienda. Nada de eso manda a un poderoso a la sombra en este estado de derecho selectivo, asim\u00e9trico y descangallado. La gran pifia de D\u00edaz-Ferr\u00e1n ha sido la que comet\u00edan quienes en el Chicago de los a\u00f1os treinta del pasado siglo acababan en un barril de cemento. Simplemente, sus dedos se alargaron hasta los bolsillos equivocados. Quiso saltarse el escalaf\u00f3n y las normas de la casa de la sidra del alto hampa y ha recibido el escarmiento establecido. Puede agradecerle al cielo el progreso en los modos de infligirlo. No hace tanto, le hubieran mandado un par de matones. Ahora ha sido delicadamente conducido a la trena por unos educados servidores del orden. Tome nota, Urdangar\u00edn, que pronto le toca.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primera dependencia de la c\u00e1rcel de Soto del Real que visit\u00f3 Gerardo D\u00edaz-Ferr\u00e1n fue la enfermer\u00eda. Bastante previsible. Les ocurre a nueve de cada diez mangutas \u2014\u00e9l es todav\u00eda presunto, no la vayamos a fastidiar\u2014 de cuello blanco enviados entre rejas. En cuanto comprueban lo poco que se parece el local donde se van &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2012\/12\/09\/la-pifia-de-diaz-ferran\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">La pifia de D\u00edaz-Ferr\u00e1n<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[20420,5107,4337,4357,20419,20421],"class_list":["post-1711","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-carcel","tag-ceoe","tag-corrupcion","tag-fraude","tag-gerardo-diaz-ferran","tag-soto-del-real"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1711","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1711"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1711\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1712,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1711\/revisions\/1712"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1711"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1711"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1711"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}