{"id":1736,"date":"2012-12-21T06:02:08","date_gmt":"2012-12-21T05:02:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=1736"},"modified":"2012-12-21T02:37:17","modified_gmt":"2012-12-21T01:37:17","slug":"el-negocio-de-la-salud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2012\/12\/21\/el-negocio-de-la-salud\/","title":{"rendered":"El negocio de la salud"},"content":{"rendered":"<p>Andamos tarde para salvar la sanidad p\u00fablica. De hecho, me temo que ya hace mucho tiempo que la perdimos <em>entre la grande polvareda<\/em>, como cuenta el romance que ocurri\u00f3 con el tal Don Beltr\u00e1n en Roncesvalles. Puede que las privatizaciones que vienen sean las m\u00e1s salvajes y las m\u00e1s desacomplejadas en sus planteamientos, pero no son las primeras. Ni las segundas. Ni las terceras. Es m\u00e1s, si hacemos un recorrido hist\u00f3rico por los sistemas sanitarios p\u00fablicos de nuestro entorno \u2014digamos Espa\u00f1a, digamos sur de Euskal Herria\u2014, veremos que aunque la titularidad y la gesti\u00f3n hayan estado en las administraciones, su modelo y su funcionamiento han atendido siempre a intereses privados casi al ciento por ciento.<\/p>\n<p>No dir\u00e9 que no ha habido un cierto margen de maniobra para que los ministerios o las consejer\u00edas decidiesen sus pol\u00edticas sobre salud. Sin embargo, las l\u00edneas maestras, que no eran precisamente rojas, ven\u00edan y vienen marcadas por las grandes corporaciones. Son ellas las que dictan el tipo de medicina que se oferta (tremendo verbo, lo s\u00e9) hoy en d\u00eda en esta parte del mundo, una en la que los pacientes han sido convertidos en clientes. Hasta las enfermedades y sus tratamientos parecen depender de modas que, a su vez, vienen determinadas por el puro negocio.<\/p>\n<p>Esa es la palabra clave, negocio, porque estos poderosos entes controlan cada uno de los elementos que intervienen en el proceso. Son ellos los que suministran el car\u00edsimo equipamiento con el que nos diagnostican, que siempre tiene que ser el \u00faltimo que han puesto en el mercado. Por descontado, tambi\u00e9n son los proveedores de los f\u00e1rmacos que se nos recetan, a veces como si fueran caramelos. Aunque sean nuestros impuestos los que sufragan todo eso, no resulta muy apropiado seguir hablando de sanidad p\u00fablica. Las manos que mecen la cuna son privadas, muy pero que muy privadas. Y a partir de ahora, sospecho, m\u00e1s todav\u00eda.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Andamos tarde para salvar la sanidad p\u00fablica. De hecho, me temo que ya hace mucho tiempo que la perdimos entre la grande polvareda, como cuenta el romance que ocurri\u00f3 con el tal Don Beltr\u00e1n en Roncesvalles. 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