{"id":184,"date":"2010-11-09T09:39:50","date_gmt":"2010-11-09T07:39:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=184"},"modified":"2010-11-09T09:39:50","modified_gmt":"2010-11-09T07:39:50","slug":"quien-incendia-eitb","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2010\/11\/09\/quien-incendia-eitb\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n incendia EITB?"},"content":{"rendered":"<p>Pensaba que las p\u00fatridas confesiones de Felipe Gonz\u00e1lez hab\u00edan cubierto mi cupo de retortijones estomacales por un tiempo largo, pero el destino disfrazado de p\u00e1gina de <em>El Correo Espa\u00f1ol<\/em> me depar\u00f3 ayer otra catarata de bilis turbia. Como todo es empeorable, en esta ocasi\u00f3n el causante del terremoto intestinal no era un expresidente de gobierno aburrido de hacerse rico fuera del poder, sino un triste y d\u00f3cil meritorio ascendido a furriel de la televisi\u00f3n p\u00fablica vasca. S\u00ed, esa misma que, entre la prepotencia y la candidez, ha sido degradada en la p\u00e1gina 262 de los presupuestos del departamento de Cultura -Tu quoque, Blanca?- a la categor\u00eda de detergente de conciencias al servicio del rollito de primavera que comparten PSE y PP.<\/p>\n<p>Investido por la autoridad que da haber fulminado la mitad de la audiencia en a\u00f1o y medio, que ya hay que emplearse a fondo para conseguir un hito as\u00ed, sostiene el chusquero de <em>Fort Txori<\/em> que \u201cLa izquierda abertzale y sectores radicales del PNV est\u00e1n incendiando ETB\u201d. El subconsciente no existe, pero insiste: 73 a\u00f1os despu\u00e9s, vuelven a ser los rojos y los separatistas los que prenden fuego a Gernika. Menos mal que esta vez es s\u00f3lo una met\u00e1fora, parida, eso s\u00ed, tea en ristre, porque si alguien se retrata como ducho pir\u00f3mano es el gris mayoral del rancho grande.<\/p>\n<p><strong>Mansos y radicales<\/strong><\/p>\n<p>O no conozco mi querida antigua casa, o la lectura de la largada ha tenido que provocar un humo tan negro como el del d\u00eda de nochevieja de 2008. Lo m\u00e1s suave que berrea el malquerido capataz sobre las y los profesionales de EITB -\u00e9l se olvida de la \u201cI\u201d, pu\u00f1etera man\u00eda- es que son un hato de mansurrones corderos que pacen hacia otro lado mientras los ejemplares m\u00e1s montaraces de la cuadra, la mayor\u00eda, seg\u00fan da a entender, convierten la pradera herciano-cat\u00f3dica en una Gomorra de abertzalismo furibundo.<\/p>\n<p>Recuerdo haberme puesto como una hidra cuando, en la misma semana, tuve que escuchar sucesivamente que EITB era \u201cel GAL medi\u00e1tico\u201d y \u201cel brazo period\u00edstico de ETA\u201d. El matiz del tama\u00f1o de la abad\u00eda de Westminster es que ambas gachupinadas ven\u00edan de fuera. Esta vez la brea hirviendo, aunque ha sido lanzada desde casa del vecino (nada que objetar a la entrevista ni al entrevistador, por cierto), la ha arrojado alguien de dentro. Ahora caigo en la cuenta de que no he escrito ni su nombre. Tanto da. S\u00f3lo es un ordenanza interino al que le dieron la gorra de plato y el silbato despu\u00e9s de que otros quince o veinte la rechazaran. Bien mirado, est\u00e1 haciendo su trabajo. Incluso bien, si lo piensan.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pensaba que las p\u00fatridas confesiones de Felipe Gonz\u00e1lez hab\u00edan cubierto mi cupo de retortijones estomacales por un tiempo largo, pero el destino disfrazado de p\u00e1gina de El Correo Espa\u00f1ol me depar\u00f3 ayer otra catarata de bilis turbia. Como todo es empeorable, en esta ocasi\u00f3n el causante del terremoto intestinal no era un expresidente de gobierno &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2010\/11\/09\/quien-incendia-eitb\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\u00bfQui\u00e9n incendia EITB?<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[4424,16,182],"class_list":["post-184","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-comunicacion","tag-eitb","tag-periodismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/184","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=184"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/184\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":185,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/184\/revisions\/185"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=184"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=184"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=184"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}