{"id":1858,"date":"2013-02-26T07:44:41","date_gmt":"2013-02-26T06:44:41","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=1858"},"modified":"2013-02-26T03:45:33","modified_gmt":"2013-02-26T02:45:33","slug":"mareas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2013\/02\/26\/mareas\/","title":{"rendered":"Mareas"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfLlega o no llega el estallido social? Hace un buen rato que empezaron a pregonarlo. Unos, como dulce enso\u00f1aci\u00f3n revolucionaria; otros, como tremebunda profec\u00eda apocal\u00edptica. Faltan quienes tienen pesadillas escalofriantes en que las masas toman al asalto su mueble-bar y se beben sus g\u00fciscazos de veinte a\u00f1os antes de conducirlos engrillados a una c\u00e1rcel del pueblo. Faltan y seguir\u00e1n faltando. Esos, que ser\u00edan los primeros en ser arrastrados por el revent\u00f3n de rabia y, por tanto, los que m\u00e1s motivos tendr\u00edan para temerlo, contin\u00faan retozando alegres y confiados en la molicie de costumbre. Como demasiado, enarcan una ceja con m\u00e1s curiosidad que canguelo a la vista del fen\u00f3meno de moda: las mareas.<\/p>\n<p>As\u00ed las anuncian en los ep\u00edgrafes de los peri\u00f3dicos \u2014con mayor querencia en los digitales que coleccionan clicks de aluvi\u00f3n\u2014 y en los ardorosos hashtags (o sea, etiquetas) de Twitter. Ya no hay manifestaciones, concentraciones ni movilizaciones. Cualquier protesta toma el nombre de marea y, si procede, como apellido, un color identificable con el sector que haya bajado al asfalto a desga\u00f1itarse contra el pisoteo sistem\u00e1tico y creciente de sus derechos. Los sanitarios, marea blanca; los docentes, marea verde; los mineros, marea negra; todos juntos, marea a secas. La l\u00e1stima y a la vez la raz\u00f3n de la tranquilidad para los presuntos destinatarios de los gritos y los lemas de las pancartas es que no pocas veces \u2014la mayor\u00eda, me temo\u2014 la denominaci\u00f3n est\u00e1 muy por encima de la realidad. Una floja entrada en el estadio de un equipo de f\u00fatbol de la mitad de la tabla hacia abajo supone una congregaci\u00f3n m\u00e1s numerosa.<\/p>\n<p>No lo anoto porque me guste que sea as\u00ed. Al contrario, ser\u00eda bastante menos infeliz viendo respuestas proporcionales (nunca violentas, ojo) a las injusticias que nos espolvorean todos los d\u00edas. Pero tampoco me parece que ni el voluntarismo ni el triunfalismo sean los mejores consejeros.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfLlega o no llega el estallido social? Hace un buen rato que empezaron a pregonarlo. 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