{"id":187,"date":"2010-11-10T08:35:07","date_gmt":"2010-11-10T07:35:07","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=187"},"modified":"2010-11-10T08:35:07","modified_gmt":"2010-11-10T07:35:07","slug":"las-victimas-y-su-memoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2010\/11\/10\/las-victimas-y-su-memoria\/","title":{"rendered":"Las v\u00edctimas y su memoria"},"content":{"rendered":"<p>Hoy es el d\u00eda de la memoria de las v\u00edctimas. O, si es cierto que las may\u00fasculas aportan algo, de la Memoria de las V\u00edctimas. Si el calendario guarda sitio para tantas jornadas se\u00f1aladas, supongo que es l\u00f3gico y, desde luego, muy justo que tambi\u00e9n haya una dedicada espec\u00edficamente a&#8230; a&#8230; a&#8230; \u00bfa qui\u00e9n o a qui\u00e9nes? Perd\u00f3n, pero llevo un buen rato frente a la pantalla y no acabo de dar con una palabra o una frase que defina en un solo trazo y sin lugar a equ\u00edvocos a las personas que dan sentido a estas 24 horas acotadas en el almanaque oficial. Sospecho que no soy el \u00fanico afectado por esa carencia expresiva que hemos resuelto fi\u00e1ndonos a los sobreentendidos. Decimos \u201cVictimas\u201d, as\u00ed sin m\u00e1s apellidos, sin inc\u00f3modas apostillas, y cada quien modela la imagen mental correspondiente.<\/p>\n<p>Nos movemos en un territorio muy resbaladizo, el del dolor, que es personal e intransferible. Y, probablemente sin quererlo, a veces tambi\u00e9n resulta ego\u00edsta en su incapacidad para reconocer otras heridas que no sean las propias. Hace tiempo pensaba ingenuamente que el sufrimiento era el m\u00ednimo denominador com\u00fan, el lugar donde pod\u00edan confluir y hasta empatizar personas mortificadas por padecimientos que, siendo diferentes en la causa, se me antojaban muy parecidos en la consecuencia. No tard\u00e9 en ver que no solamente no era as\u00ed, sino que quien hab\u00eda recibido el da\u00f1o de un lado incubaba en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n un sentimiento pr\u00f3ximo a la venganza que le hac\u00eda asistir indiferente -cuando no con cierta alegr\u00eda- a la sangre derramada enfrente.<\/p>\n<p><strong>El estigma de la equidistancia<\/strong><\/p>\n<p>Para endemoniar m\u00e1s la situaci\u00f3n, a quienes a\u00fan no hab\u00edan recibido ning\u00fan zarpazo se les ped\u00eda, se les exig\u00eda, que se alinearan sin g\u00e9nero de dudas ni lugar a los matices a favor de un dolor y, en el mismo viaje, en contra del otro. Cualquier intento de razonar conllevaba el estigma de la equidistancia, que convert\u00eda a los as\u00ed se\u00f1alados en enemigos, simult\u00e1neamente, de tirios y troyanos. Nada peor que resistirse a escoger bando. O se estaba con unos buenos o con otros buenos. Si no, se era irremisiblemente de los malos.<\/p>\n<p>Escribo en pret\u00e9rito, pero ah\u00ed seguimos, como demuestra que este primer d\u00eda de la memoria de las v\u00edctimas -dej\u00e9moslo, de momento, en min\u00fasuculas- se vaya a conmemorar con ausencias notables y algunas presencias un tanto forzadas, casi de tr\u00e1mite. Se puede decir, y de hecho es lo que se dice, que menos es nada. Es muy respetable esa opini\u00f3n. Pero igualmente lo es la de quienes piensan que las omisiones vac\u00edan de significado esta fecha.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy es el d\u00eda de la memoria de las v\u00edctimas. O, si es cierto que las may\u00fasculas aportan algo, de la Memoria de las V\u00edctimas. 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