{"id":1934,"date":"2013-04-12T08:33:01","date_gmt":"2013-04-12T06:33:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=1934"},"modified":"2013-04-12T07:12:13","modified_gmt":"2013-04-12T05:12:13","slug":"barcenitas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2013\/04\/12\/barcenitas\/","title":{"rendered":"Barcenitas"},"content":{"rendered":"<p>Hay un censo que me urge, aunque me temo que las herramientas estad\u00edsticas no han avanzado a\u00fan lo suficiente como para acometerlo. Hablo del inventario de las buenas personas, las malas y, por supuesto, las categor\u00edas intermedias, que ya imagino que ser\u00e1n las m\u00e1s numerosas. Pero solo lo imagino, vuelvo a subrayar, del mismo modo que tengo que tirar de intuici\u00f3n y ojo de regular cubero para sacar mis propias cuentas a la espera de que lleguen las del Ine, el Eustat o quien se atreva a hacerlas. La cuesti\u00f3n es que mis c\u00e1lculos no pueden ser m\u00e1s desalentadores: ganan de calle los hijoputas cum laude, seguidos por los cabroncetes que entrenan a diario y dem\u00e1s tropa malnacida. En el farolillo rojo y con cuatro o cinco vueltas perdidas, encontramos a las gentes de bien y a las que conservan ciertos escr\u00fapulos morales. Aunque a veces mi pesimismo ind\u00f3mito me lleva a pensar que esta especie se ha extinguido de la faz de la tierra, por fortuna, subsisten unos miles de ejemplares que hacen m\u00e1s soportable la vida en la ci\u00e9naga y que permiten que la esperanza moribunda no se rinda. Ya digo, sin embargo, que de acuerdo con mis sumas y mis restas, su n\u00famero es anecd\u00f3tico al lado de la ralea que parece estar en plena explosi\u00f3n demogr\u00e1fica: la de los <em>barcenitas<\/em>.<\/p>\n<p>Tal t\u00e9rmino, reci\u00e9n acu\u00f1ado por servidor, puede tomarse como diminutivo o en el sentido de miembros de una secta. Por un lado, ser\u00edan versiones a escala del tipejo al que deben su nombre y por otro, seguidores fan\u00e1ticos \u2014incluso sin sospecharlo\u2014 del engominado extesorero del PP. Tanto da. Lo terrible es que los hay a patadas. No tienen cuentas en Suiza ni esqu\u00edan en Canad\u00e1; de hecho, los bolsillos de los m\u00e1s est\u00e1n como la mojama. Sin embargo, comparten con su modelo lo fundamental: la convicci\u00f3n total de que les asiste el derecho a hacer lo que les salga de la entrepierna. Y si alguien se lo afea, peineta al canto. \u00bfA que conocen a m\u00e1s de uno?<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay un censo que me urge, aunque me temo que las herramientas estad\u00edsticas no han avanzado a\u00fan lo suficiente como para acometerlo. Hablo del inventario de las buenas personas, las malas y, por supuesto, las categor\u00edas intermedias, que ya imagino que ser\u00e1n las m\u00e1s numerosas. Pero solo lo imagino, vuelvo a subrayar, del mismo modo &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2013\/04\/12\/barcenitas\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Barcenitas<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[28786,32887,4337,32888],"class_list":["post-1934","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-barcenas","tag-bondad","tag-corrupcion","tag-maldad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1934","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1934"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1934\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1935,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1934\/revisions\/1935"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1934"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1934"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1934"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}