{"id":1969,"date":"2013-05-01T08:33:18","date_gmt":"2013-05-01T06:33:18","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=1969"},"modified":"2013-05-01T03:01:00","modified_gmt":"2013-05-01T01:01:00","slug":"la-clase-obrera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2013\/05\/01\/la-clase-obrera\/","title":{"rendered":"La clase obrera"},"content":{"rendered":"<p>Primero de mayo en la m\u00e1s cruda de las intemperies, y la clase obrera con estos pelos de haber metido el dedo en el enchufe. \u00bfLa clase qu\u00e9? Ande, se\u00f1or columnista, no nos venga con antiguallas de rojo con artritis mental y sin cambiar de muda ideol\u00f3gica en a\u00f1os. Esa que dice usted se nos fue por el desag\u00fce de la historia mientras el ret\u00e9n de guardia celebraba un gol, ya no me acuerdo si de Butrague\u00f1o o de Sarabia. No hubo modo de salvarla. Hay quien chismorrea que fue un suicidio ritual, como aquel famoso de Guyana, pero tambi\u00e9n quedan dos o tres recalcitrantes hochiminianos que, cuando no est\u00e1n sedados, alborotan el frenop\u00e1tico con la especie de que fue un asesinato en masa planificado a medio camino entre Wall Street y la City de Londres.<\/p>\n<p>\u00a1Vaya! Se ve que estaba de Dios, o sea, de Marx, que al escribir sus obras no cay\u00f3 en que toda su doctrina acabar\u00eda siendo un manual de instrucciones inverso para el monstruo que pretend\u00eda derribar. Qui\u00e9n le iba a decir al bueno de Don Carlos que lo de enfrentar al enemigo con sus propias contradicciones se llevar\u00eda a la pr\u00e1ctica desde el otro lado de la barricada. A la postre, ha sido el capital el que ha sabido volver tarumbas a los currelas a fuerza de hacerles creer que si se empe\u00f1aban un poco (n\u00f3tese el doble sentido del verbo), podr\u00edan hacer a\u00f1icos el techo de cristal y elevarse por encima de su destino. Con qu\u00e9 ingenuidad se dec\u00eda que el patr\u00f3n ser\u00eda ahorcado con una de sus propias sogas. Fue exactamente al rev\u00e9s. El obediente y confiado trabajador confeccion\u00f3 la cuerda que, una vez pagada de su bolsillo en c\u00f3modos plazos, ajust\u00f3 sobre su cuello. Fue el crimen perfecto. Y la l\u00e1stima es que lo volver\u00eda a hacer.<\/p>\n<p>Lo que no saben los que se alegran al ver las calles otra vez llenas de pancartas es que buena parte de quienes las portan no quieren superar ning\u00fan modelo ni cosa parecida. Aspiran a volver a so\u00f1ar que pintan algo en este Monopoly.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primero de mayo en la m\u00e1s cruda de las intemperies, y la clase obrera con estos pelos de haber metido el dedo en el enchufe. \u00bfLa clase qu\u00e9? Ande, se\u00f1or columnista, no nos venga con antiguallas de rojo con artritis mental y sin cambiar de muda ideol\u00f3gica en a\u00f1os. 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