{"id":1971,"date":"2013-05-02T08:33:19","date_gmt":"2013-05-02T06:33:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=1971"},"modified":"2013-05-02T01:19:41","modified_gmt":"2013-05-01T23:19:41","slug":"made-in-bangladesh","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2013\/05\/02\/made-in-bangladesh\/","title":{"rendered":"Made in Bangladesh"},"content":{"rendered":"<p>Unos cien, sobre doscientos, alrededor de trescientos, cerca de cuatrocientos. En Bangladesh los muertos se cuentan a ojo y se lamentan de o\u00eddo con mantras, cantinelas y letan\u00edas que sirven igual para monzones, epidemias o, como ha sido el caso, establos para semiesclavos que se vienen abajo. Tiene su m\u00e9rito que, pese a la frecuencia con que ocurre, seamos capaces de hacernos siempre de nuevas en la inevitable carrera de la denuncia indignada. Benditos compartimentos estancos de la conciencia, que nos permiten una suerte de compromiso intermitente sin riesgo de conflicto con nuestras actitudes contantes y sonantes.<\/p>\n<p>Lo bueno de estas tragedias es que es tremendamente sencillo identificar a sus culpables, esos p\u00e9rfidos emporios neocolonialistas que practican sin un temblor la explotaci\u00f3n a miles de kil\u00f3metros. \u201c\u00a1Que se sepan sus nombres!\u201d, clamamos con (ef\u00edmera) rabia de fiscales justicieros, pasando por alto que podr\u00edamos instruir ese proceso tan solo echando una ojeada al contenido de nuestro armario. Pero, claro, nacimos angelicales e inocentes, con una absoluci\u00f3n ad eternum v\u00e1lida para acciones u omisiones. \u00bfC\u00f3mo vamos a ser malos, si hay otros mucho m\u00e1s malos que nosotros, esos demonios que nos tientan con su chollos irresistibles colgados de perchas que son la versi\u00f3n moderna del \u00c1rbol del Conocimiento? \u00bfQui\u00e9n va a ceder frente a unas deportivas de cien euros rebajadas a la mitad? Adem\u00e1s, \u00bfno lo hace todo el mundo? \u00bfQu\u00e9 garant\u00edas hay de que mi humilde frustraci\u00f3n o mi abnegada renuncia vayan a servir para acabar con las desigualdades y las injusticias? Y as\u00ed, hasta dos millones de preguntas dispensatorias que se resumen en una \u00fanica idea: lo que falla es el sistema.<\/p>\n<p>Luego, calzados y vestidos a la moda <em>low<\/em> o no tan <em>low cost<\/em> e impermeabilizados contra la inc\u00f3moda sensaci\u00f3n de complicidad, dictamos sentencia condenatoria mientras echamos el ojo a la pr\u00f3xima ganga <em>made in Bangladesh<\/em>.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Unos cien, sobre doscientos, alrededor de trescientos, cerca de cuatrocientos. En Bangladesh los muertos se cuentan a ojo y se lamentan de o\u00eddo con mantras, cantinelas y letan\u00edas que sirven igual para monzones, epidemias o, como ha sido el caso, establos para semiesclavos que se vienen abajo. 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