{"id":2319,"date":"2013-12-08T10:05:45","date_gmt":"2013-12-08T09:05:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=2319"},"modified":"2013-12-08T08:20:00","modified_gmt":"2013-12-08T07:20:00","slug":"muerte-indigna-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2013\/12\/08\/muerte-indigna-2\/","title":{"rendered":"Muerte (in)digna"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfPor qu\u00e9 tristeza? Supongo que porque los seres humanos, qu\u00e9 contradicci\u00f3n, acabamos funcionando como aut\u00f3matas. Tenemos programadas las respuestas a cada est\u00edmulo y hasta los sentimientos, que uno imaginar\u00eda que deber\u00edan ser el \u00faltimo reducto de lo personal e intransferible, se rigen de acuerdo a unas pautas establecidas. As\u00ed de gregarios somos: al toque del resorte adecuado, nos dejamos invadir por una congoja exquisitamente convencional, que cumple con todas las normas ISO de la pena y evacuamos la cantidad de aflicci\u00f3n que indica el prospecto. A la muerte de una gran personalidad planetaria, por ir ci\u00f1\u00e9ndome al caso concreto que ha provocado esta reflexi\u00f3n seguramente est\u00fapida, le corresponde equis desaz\u00f3n. Y tal cual la expresamos, sin reparar siquiera en las circunstancias concretas, como si fuera lo mismo llorar por alguien que deja este mundo sin colmar su plenitud que por alguien cuya vida era solo un tecnicismo m\u00e9dico desde hace tiempo.<\/p>\n<p>No, yo no he sentido tristeza alguna por la muerte de Mandela, que por cierto, me toc\u00f3 anunciar en directo a los oyentes de Onda Vasca. En todo caso, un tanto de rabia y asco por la miserable hemorragia de elogios f\u00fanebres de quienes representan exactamente lo contrario que \u00e9l, colectivo que abarca de extremo a extremo del abanico ideol\u00f3gico. Nauseabunda, la subasta de su cad\u00e1ver y de su legado entre tantos que lo hubieran matado f\u00edsica y\/o virtualmente y que de alg\u00fan modo continuar\u00e1n haci\u00e9ndolo. Vomitivas, las comparaciones a beneficio de obra de su figura con la de cualquier mangarr\u00e1n que se ha llevado a treinta o cuarenta por delante, qu\u00e9 falta de respeto.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de ese mal cuerpo por la manipulaci\u00f3n imp\u00fadica, lo que siento es alivio porque por fin vayan a dejarlo descansar en paz. Para mi, adem\u00e1s de todo lo obvio, Mandela era una persona a quien se le priv\u00f3 (no s\u00e9 si fue la biolog\u00eda o los intereses) del sagrado derecho a morir dignamente.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfPor qu\u00e9 tristeza? Supongo que porque los seres humanos, qu\u00e9 contradicci\u00f3n, acabamos funcionando como aut\u00f3matas. Tenemos programadas las respuestas a cada est\u00edmulo y hasta los sentimientos, que uno imaginar\u00eda que deber\u00edan ser el \u00faltimo reducto de lo personal e intransferible, se rigen de acuerdo a unas pautas establecidas. As\u00ed de gregarios somos: al toque del &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2013\/12\/08\/muerte-indigna-2\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Muerte (in)digna<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[16123,4692,45986,45989,167,45988],"class_list":["post-2319","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-hipocresia","tag-muerte-digna","tag-nelson-mandela","tag-sentimientos","tag-sudafrica","tag-tristeza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2319","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2319"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2319\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2320,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2319\/revisions\/2320"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2319"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2319"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2319"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}