{"id":2500,"date":"2014-03-21T10:51:14","date_gmt":"2014-03-21T09:51:14","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=2500"},"modified":"2014-03-21T10:51:14","modified_gmt":"2014-03-21T09:51:14","slug":"aprovechar-la-tragedia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2014\/03\/21\/aprovechar-la-tragedia\/","title":{"rendered":"Aprovechar la tragedia"},"content":{"rendered":"<p>Si la muerte en general resulta un caramelo para los discursos pol\u00edticos y los titulares, la de una ni\u00f1a en particular constituye una tentaci\u00f3n irresistible. Que le vayan dando a la prudencia, a la mesura, y por descontando, a la deontolog\u00eda. As\u00ed de asqueroso y as\u00ed de hediondo, pero los que se andan con remilgos no prosperan demasiado ni en mi oficio ni en el escalaf\u00f3n de los partidos. Adem\u00e1s, siempre puede uno refugiarse en la decreciente exigencia de la clientela respecto a la verdad.<\/p>\n<p>Una tragedia monda y lironda vende por s\u00ed sola, pero a poco que se condimente al gusto de los comensales, el \u00e9xito est\u00e1 asegurado. En el caso de la peque\u00f1a de Trebi\u00f1o, los ingredientes parec\u00edan estar dispuestos adrede. A la desgracia se sumaba el contexto. O tal vez, viceversa. Los muchos datos que faltaban \u2014y siguen faltando a esta hora\u2014, incluidos los decisivos, eran perfectamente sustituibles por especulaciones a la medida de las obsesiones. Total, nadie los iba a echar en falta. Al contrario, quien tuviera la osad\u00eda de apelar a la cautela de la que hablaron en la facultad aquella ma\u00f1ana en que tambi\u00e9n est\u00e1bamos jugando al mus en el bar pasar\u00eda por connivente, <i>morroi<\/i>, o en la mejor de las versiones, pinchaglobos. Qu\u00e9 puta man\u00eda, dir\u00edan, de atenerse a los hechos, cuando es tan f\u00e1cil y c\u00f3modo moldearlos a beneficio de obra.<\/p>\n<p>Me sumo, c\u00f3mo no hacerlo siendo humano, a los que claman que la muerte de Anne no deber\u00eda haber ocurrido. Sin embargo, no estoy en condiciones de asegurar que podr\u00eda haberse evitado y menos, de se\u00f1alar a ciencia cierta a sus hipot\u00e9ticos responsables. No hasta conocer todos los detalles.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si la muerte en general resulta un caramelo para los discursos pol\u00edticos y los titulares, la de una ni\u00f1a en particular constituye una tentaci\u00f3n irresistible. Que le vayan dando a la prudencia, a la mesura, y por descontando, a la deontolog\u00eda. As\u00ed de asqueroso y as\u00ed de hediondo, pero los que se andan con remilgos &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2014\/03\/21\/aprovechar-la-tragedia\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Aprovechar la tragedia<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[32957,46002,4839,4842,4404,50207,182,4393,16167,50206],"class_list":["post-2500","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-datos","tag-hechos","tag-mentira","tag-muerte","tag-osakidetza","tag-partidismo","tag-periodismo","tag-politica","tag-tragedia","tag-trebinu"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2500","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2500"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2500\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2501,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2500\/revisions\/2501"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2500"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2500"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2500"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}