{"id":2828,"date":"2014-10-24T09:39:00","date_gmt":"2014-10-24T07:39:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=2828"},"modified":"2014-10-24T09:39:00","modified_gmt":"2014-10-24T07:39:00","slug":"gracias-ramiro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2014\/10\/24\/gracias-ramiro\/","title":{"rendered":"Gracias, Ramiro"},"content":{"rendered":"<p>Mi novia atravesando tu puerta con una mochila a la espalda. \u00bfEscribes t\u00fa el cuento de la mujer-caracol que llevaba su casa a todas partes o lo escribo yo? Me da, Ramiro, que al final, la historia se qued\u00f3 in\u00e9dita. Aunque te negabas a creerme y hasta me publicaste a traici\u00f3n los dos \u00fanicos relatos \u2014pat\u00e9ticos, qu\u00e9 bochorno solo al recordarlo\u2014 que he escrito en mi vida, lo m\u00edo nunca fue la ficci\u00f3n. Y t\u00fa, sin embargo, ya ten\u00edas suficientes tramas para quince o veinte vidas m\u00e1s.<\/p>\n<p>Si no me falla la memoria, andabas enfangado por entonces no s\u00e9 si en la segunda o la tercera entrega de <em>Verdes valles, colinas rojas<\/em>. Guardo entre mis reliquias la recia (auto)edici\u00f3n original de Libropueblo que me regalaste junto a casi todas tus obras anteriores. Qui\u00e9n iba a imaginar, seguro que ni siquiera t\u00fa mismo, que dos d\u00e9cadas despu\u00e9s, aquel oc\u00e9ano de p\u00e1ginas se convertir\u00eda en el gran fen\u00f3meno narrativo \u2014\u00a1y comercial!\u2014 del que todo el mundo se hac\u00eda lenguas. Ah\u00ed s\u00ed que hay otra novela: la del escritor que, sin dejar de serlo ni un solo minuto de su existencia, regres\u00f3 de un olvido mitad voluntario, mitad impuesto por los caprichos del mercado, para ocupar el sitio que siempre le hab\u00eda correspondido.<\/p>\n<p>Eso ocurri\u00f3 bastante despu\u00e9s de nuestra despedida. Ni apartaste los ojos de la pantalla en blanco y negro del <em>MacIntosh<\/em>, tan grande era tu decepci\u00f3n por mi abandono. La justa revancha fue borrarme de tu mente. \u201c\u00bfY dices que trabajaste conmigo cuatro a\u00f1os en la revista? Pues te juro que no caigo\u201d, me soltaste en el que fue el primer y \u00faltimo reencuentro. Otra de tantas ense\u00f1anzas que te debo. Gracias por todo, Ramiro.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi novia atravesando tu puerta con una mochila a la espalda. \u00bfEscribes t\u00fa el cuento de la mujer-caracol que llevaba su casa a todas partes o lo escribo yo? Me da, Ramiro, que al final, la historia se qued\u00f3 in\u00e9dita. Aunque te negabas a creerme y hasta me publicaste a traici\u00f3n los dos \u00fanicos relatos &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2014\/10\/24\/gracias-ramiro\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Gracias, Ramiro<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[127,4365,4842,62440,62439,62438,4689],"class_list":["post-2828","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-despedida","tag-literatura","tag-muerte","tag-narrativa","tag-novela","tag-ramiro-pinilla","tag-vida"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2828","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2828"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2828\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2829,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2828\/revisions\/2829"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2828"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2828"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2828"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}