{"id":2856,"date":"2014-11-20T10:36:31","date_gmt":"2014-11-20T09:36:31","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=2856"},"modified":"2014-11-20T10:36:31","modified_gmt":"2014-11-20T09:36:31","slug":"de-las-pobrezas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2014\/11\/20\/de-las-pobrezas\/","title":{"rendered":"De las pobrezas"},"content":{"rendered":"<p>Una de las mayores desgracias de los pobres es que buena parte de los que se han erigido en sus valedores no han pasado una estrechez en su pu\u00f1etera vida. Ocurre as\u00ed que burguesotes bien nutridos y sin mayores preocupaciones que la escasa duraci\u00f3n de la bater\u00eda del iphone se l\u00edan a pontificar sobre lo que supone o deja de suponer carecer de lo b\u00e1sico. No dudo que en muchos casos lo hagan con la mejor de las intenciones y hasta con el \u00e1nimo verdadero de luchar contra la desigualdad. Sin embargo, basta un vistazo a las tertulias, las columnas y, \u00a1ay!, los parlamentos, para comprender que la denuncia de la pobreza se ha convertido en un veh\u00edculo para el lucimiento dial\u00e9ctico, cuando no directamente para la demagogia m\u00e1s rastrera.<\/p>\n<p>Para hacer demoledores discursos sobre las tremendas consecuencias de la exclusi\u00f3n, es condici\u00f3n indispensable que haya excluidos, y cuantos m\u00e1s, mejor. He ah\u00ed una de las paradojas m\u00e1s perversas de lo que describo, que se une a otra m\u00e1s: nos faltan datos medianamente fidedignos sobre la pobreza en nuestro entorno. Y no ser\u00e1 por falta de informes. De un tiempo ac\u00e1, no dejan de llover estudios sobre la miseria. Cada cual resulta m\u00e1s alarmante que el anterior, pero si alguien se toma la tarea de confrontar cifras entre unos y otros, observa que coinciden m\u00e1s bien poco. Incluso dentro del mismo trabajo se tiende a hacer una sola suma, mezclando personas en situaci\u00f3n de extrema necesidad con otras que llegan a fin de mes, aunque sea a duras penas. Quiz\u00e1 ese trato tan flexible de los n\u00fameros atienda a prop\u00f3sitos nobles, pero mentir no ayuda a resolver un brutal problema como este.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las mayores desgracias de los pobres es que buena parte de los que se han erigido en sus valedores no han pasado una estrechez en su pu\u00f1etera vida. Ocurre as\u00ed que burguesotes bien nutridos y sin mayores preocupaciones que la escasa duraci\u00f3n de la bater\u00eda del iphone se l\u00edan a pontificar sobre lo &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2014\/11\/20\/de-las-pobrezas\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">De las pobrezas<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[4772,4359,16123,45993,4321],"class_list":["post-2856","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-demagogia","tag-exclusion","tag-hipocresia","tag-impostura","tag-pobreza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2856","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2856"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2856\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2857,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2856\/revisions\/2857"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2856"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2856"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2856"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}