{"id":298,"date":"2011-01-05T08:56:16","date_gmt":"2011-01-05T07:56:16","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=298"},"modified":"2011-01-05T08:56:16","modified_gmt":"2011-01-05T07:56:16","slug":"victimas-del-asfalto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2011\/01\/05\/victimas-del-asfalto\/","title":{"rendered":"V\u00edctimas del asfalto"},"content":{"rendered":"<p>Un solo muerto puede ocupar varias p\u00e1ginas. Para casi dos millares, sin embargo, media docena de p\u00e1rrafos es m\u00e1s que suficiente. No mucho m\u00e1s espacio han merecido las 1.730 personas que en el conjunto del estado espa\u00f1ol se dejaron la vida en la carretera durante el a\u00f1o que acabamos de mandar a las antolog\u00edas. \u201cUn 9,1 por ciento menos que en 2009\u201d, explicaban las notas de agencias, antes de precisar que se trata del menor descenso en el n\u00famero de v\u00edctimas mortales del \u00faltimo lustro. As\u00ed, cada cual decide si le parecen muchas o pocas, si es bueno, malo o regular \u201cel dato\u201d, as\u00e9ptica palabra a la que quedan reducidas las historias individuales para su fr\u00edo tratamiento estad\u00edstico. La impresi\u00f3n es mucho m\u00e1s llevadera que si se contara que ese n\u00famero de fallecidos equivale a toda la poblaci\u00f3n de Ataun o Artziniega. En el c\u00f3rner del asiento contable, casi fuera de concurso, los 7.954 heridos graves (la suma del censo de Derio y Zamudio) mencionados de corrido en la informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Me rebelo -ya s\u00e9 que infructuosamente- contra la naturalidad con la que asumimos estos n\u00fameros despojados de partida de su dimensi\u00f3n humana, y en el mismo viaje, de su dimensi\u00f3n social. Los aceptamos como si fueran imponderables del destino, como si no se pudiera hacer nada para combatirlos y reducirlos. Y s\u00ed, s\u00ed se puede. Mucho m\u00e1s, desde luego, que esas campa\u00f1as de presunta concienciaci\u00f3n acompa\u00f1adas de spots televisivos truculentos o emotivos que, a fuerza de repetirse, vemos como si no fueran con nosotros. No creo que a nadie se le hayan venido a la cabeza esas im\u00e1genes y le hayan hecho levantar el pie del acelerador o desistir de un adelantamiento innecesario.<\/p>\n<p><strong>El bolsillo y la c\u00e1rcel<\/strong><\/p>\n<p>Es triste constatar que la \u00fanica reducci\u00f3n significativa de v\u00edctimas del asfalto por estos pagos fue la que sigui\u00f3 a la entrada en vigor del carn\u00e9 por puntos. En su dise\u00f1o imperfecto y hasta injusto -aut\u00e9nticas memeces sin riesgo restan m\u00e1s que algunas actitudes temerarias- ha mostrado una efectividad que las campa\u00f1as no ten\u00edan. Siento ser impopular, pero estoy convencido de que si de verdad queremos reducir la sangr\u00eda de la carretera, no queda otra que profundizar por ese camino. Ojal\u00e1 llegue el d\u00eda en que sea la conciencia la que nos dicte las buenas actitudes frente al volante. Mientras eso ocurre, me temo que s\u00f3lo la amenaza de un buen bocado al bolsillo, de perder el permiso de conducir o, si procede, de acabar entre rejas, nos har\u00e1 pensarnos dos veces las consecuencias de saltarnos un stop o de ir a 220 por hora.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un solo muerto puede ocupar varias p\u00e1ginas. Para casi dos millares, sin embargo, media docena de p\u00e1rrafos es m\u00e1s que suficiente. No mucho m\u00e1s espacio han merecido las 1.730 personas que en el conjunto del estado espa\u00f1ol se dejaron la vida en la carretera durante el a\u00f1o que acabamos de mandar a las antolog\u00edas. \u201cUn &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2011\/01\/05\/victimas-del-asfalto\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">V\u00edctimas del asfalto<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[4540,4541,4539],"class_list":["post-298","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-accidentes","tag-carretera","tag-trafico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/298","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=298"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/298\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":299,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/298\/revisions\/299"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=298"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=298"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=298"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}