{"id":3,"date":"2010-09-07T06:59:15","date_gmt":"2010-09-07T04:59:15","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/masquepalabras\/?p=3"},"modified":"2010-09-14T01:07:02","modified_gmt":"2010-09-13T23:07:02","slug":"punto-de-partida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2010\/09\/07\/punto-de-partida\/","title":{"rendered":"Punto de partida"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left\">Tres, dos, uno&#8230; \u00a1En el el aire! En este caso, en el papel o la pantalla del ordenador, con 2.500 caracteres diarios por delante y, c\u00f3mo no, la duda eterna: \u00bfTendr\u00e1 sentido este nuevo derroche de tinta y bits? Me tranquilizo -me autoenga\u00f1o- pensando que tal vez s\u00ed, que es posible que ah\u00ed, al otro lado, haya alguien que lleve en el bolsillo medio minuto suelto para invertir en un pu\u00f1ado de palabras que, a\u00fan equivocadas, luchar\u00e1n por ser libres y, desde luego, propias.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;text-align: left\">Fugitivo de la mediocridad, las l\u00edneas rojas y los palos y las zanahorias, llego a estas p\u00e1ginas -y a aquellas ondas- con la intenci\u00f3n de reencontrarme con un viejo amor llamado Periodismo. La nuestra fue una relaci\u00f3n tempestuosa, llena de reproches cruzados y, \u00a1ay!, infidelidades. \u00c9l me traicion\u00f3 a mi haci\u00e9ndose mercenario, y yo, por despecho, me acost\u00e9 con la comodidad m\u00e1s veces de las que quiero recordar. S\u00f3lo mi instinto de supervivencia y mi incapacidad para formar parte de cualquier reba\u00f1o me salvaron de pasar un a\u00f1o m\u00e1s instalado en la c\u00f3mplice rutina. Un d\u00eda, seguramente el menos pensado, cuando ya estaba preparando los orgasmos fingidos para el nuevo curso, acept\u00e9 lo que, en el fondo, llevaba mucho tiempo esperando: un billete para la segunda parte de mi vida profesional. Sospecho que quien me lo ofreci\u00f3 me conoce demasiado.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;text-align: left\"><span style=\"font-weight: bold\">Echar nuevas ra\u00edces<\/span><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;text-align: left\">Y aqu\u00ed me tienen, desterrado por mi propio pie de la mansi\u00f3n con <em>jacuzzi<\/em> que pagamos todos a escote, y tratando de encontrar unos cent\u00edmetros cuadrados donde echar ra\u00edces en una casa levantada a escala humana. Me consta que contar\u00e9 con el aliento de los compa\u00f1eros que dieron el paso cuando fue realmente heroico hacerlo, de los que siempre estuvieron aqu\u00ed y de los que han ido arribando en diferentes mareas. No me olvido, claro, de quienes, desde dentro, seguir\u00e1n dej\u00e1ndose la piel por ese hermoso ideal que es ofrecer a la sociedad unos medios de comunicaci\u00f3n p\u00fablicos que merezcan tal nombre.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;text-align: left\">Pero saben que los m\u00e1s importantes son ustedes. Por eso, tratar\u00e9 de hacerme digno de su confianza cr\u00edtica en cada una de las tareas que me aguardan, empezando por esta columna que luce orgullosa en su mascar\u00f3n de proa el lema <em>M\u00e1s Que Palabras<\/em>. Los enfurru\u00f1ados hombres del traje gris que lo han requisado, investidos de su cansino derecho de conquista, desconocen que no pod\u00edan haber hecho mejor homenaje a lo que pretendi\u00f3 ser MQP que mantener su nombre para el programa que lo suceder\u00e1. S\u00f3lo el nombre. El esp\u00edritu hace tiempo que vol\u00f3 y que sonr\u00ede porque tiene nuevo nido: estas l\u00edneas.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tres, dos, uno&#8230; \u00a1En el el aire! En este caso, en el papel o la pantalla del ordenador, con 2.500 caracteres diarios por delante y, c\u00f3mo no, la duda eterna: \u00bfTendr\u00e1 sentido este nuevo derroche de tinta y bits? Me tranquilizo -me autoenga\u00f1o- pensando que tal vez s\u00ed, que es posible que ah\u00ed, al otro &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2010\/09\/07\/punto-de-partida\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Punto de partida<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[10,166,182],"class_list":["post-3","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-grupo-noticias","tag-onda-vasca","tag-periodismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3\/revisions\/35"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}