{"id":301,"date":"2011-01-06T10:41:29","date_gmt":"2011-01-06T09:41:29","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=301"},"modified":"2011-01-06T10:41:29","modified_gmt":"2011-01-06T09:41:29","slug":"la-absurda-guerra-del-tabaco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2011\/01\/06\/la-absurda-guerra-del-tabaco\/","title":{"rendered":"La absurda guerra del tabaco"},"content":{"rendered":"<p>Por fortuna, el ser humano es un animal de costumbres con una capacidad de adaptaci\u00f3n infinitamente mayor de lo que presuponemos. El mismo mecanismo que ha hecho que creamos que llevamos toda la vida utilizando el tel\u00e9fono m\u00f3vil o pagando con una tarjetita de pl\u00e1stico har\u00e1 que dentro de nada s\u00f3lo recordemos vagamente que hubo un d\u00eda en que se pod\u00eda fumar en bares y restaurantes. La prueba es que hoy nos parece que fue en el pleistoceno cuando pod\u00edamos hacerlo en el transporte p\u00fablico o, incluso, en la consulta del m\u00e9dico, que perfectamente pod\u00eda estar atendi\u00e9ndonos con un <em>Ducados<\/em> entre los dedos. Todav\u00eda es pronto, claro, porque est\u00e1n todo el d\u00eda las c\u00e1maras al acecho de las chimeneas andantes que la emprenden a golpes, hosteleros que buscan su cuarto de hora de fama y reportando al minuto el n\u00famero de denuncias contra los infractores de la ley. En cuanto desaparezca el foco medi\u00e1tico, las aguas se situar\u00e1n en su cauce.<\/p>\n<p>Fumador compulsivo y nada orgulloso de serlo, tengo ganas de que llegue ese momento. Me siento desplazado y sin bando en esta guerra absurda y artificial que se est\u00e1 librando a beneficio de titulares llamativos y minutos de relleno en las tertulias. Ya escrib\u00ed aqu\u00ed que el \u00fanico pero que le encuentro a la discutida nueva norma es que sus mentores sean los mismos -gobierno, estado- que han convertido en chollo recaudatorio lo que dicen querer combatir. No es peque\u00f1a la objeci\u00f3n, pero no creo que deba mezclarse con la absoluta l\u00f3gica de casi todas las medidas que entraron en vigor el domingo pasado. Firmar\u00eda donde fuese para que todas las leyes que apruebe este o cualquier gobierno fueran igual de razonables.<\/p>\n<p><strong>Sin humo&#8230; y sin revanchas<\/strong><\/p>\n<p>Me chirriaban antes y me chirr\u00edan ahora aun m\u00e1s los contraargumentos de la parte que se siente perseguida y acorralada. Admito para quien as\u00ed lo perciba -yo mismo hasta hace unos a\u00f1os- que fumar sea un placer, pero no puedo aceptar que sea un derecho. Y si lo fuera, deber\u00eda palidecer ante el que tienen los no adictos a la nicotina a no asfixiarse con el mal humo ajeno. Vivir\u00e9 en carne propia la incomodidad de tomarme el caf\u00e9 apremiado por la urgencia de una dosis de veneno, pero no se me ocurrir\u00e1 sentirme v\u00edctima de un estado mutilador de libertades. No por eso, desde luego.<\/p>\n<p>Ser\u00eda muy conveniente tambi\u00e9n que el frente antitabaco no se dejase llevar por la tentaci\u00f3n revanchista. Sobran las sonrisitas socarronas, los comentario jocosos, y no digamos el af\u00e1n delatorio que les ha entrado a algunos de repente. Ya tienen lo que quer\u00edan. Deber\u00eda bastarles.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por fortuna, el ser humano es un animal de costumbres con una capacidad de adaptaci\u00f3n infinitamente mayor de lo que presuponemos. El mismo mecanismo que ha hecho que creamos que llevamos toda la vida utilizando el tel\u00e9fono m\u00f3vil o pagando con una tarjetita de pl\u00e1stico har\u00e1 que dentro de nada s\u00f3lo recordemos vagamente que hubo &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2011\/01\/06\/la-absurda-guerra-del-tabaco\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">La absurda guerra del tabaco<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[4492,4542],"class_list":["post-301","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-fumar","tag-ley-antitabaco"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/301","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=301"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/301\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":303,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/301\/revisions\/303"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=301"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=301"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=301"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}