{"id":306,"date":"2011-01-09T10:20:36","date_gmt":"2011-01-09T09:20:36","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=306"},"modified":"2011-01-09T10:20:36","modified_gmt":"2011-01-09T09:20:36","slug":"seguiremos-siendo-feos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2011\/01\/09\/seguiremos-siendo-feos\/","title":{"rendered":"Seguiremos siendo feos"},"content":{"rendered":"<p>Los gobiernos fantasean con que la realidad se cambia desde los boletines oficiales a golpe de decreto chachipiruli y happymaryflower. El espa\u00f1ol, que no es capaz de ponerle media pera al cuarto a los masters del universo que le dictan la pol\u00edtica econ\u00f3mica, se atreve sin embargo a parir artefactos legaloides que pretenden instaurar la justicia y la felicidad obligatorias entre sus administrados. Para dar apariencia de seriedad a estos brindis al sol, suele tirar de nombres borrachos de pompa y circunstancia. <em>Ley Integral para la Igualdad de Trato y la No Discriminaci\u00f3n<\/em> es el que los bautistas monclovitas han dado a su pen\u00faltimo intento de alicatar hasta el techo de buenas intenciones el infierno. Muy resumido, su loable objetivo es que los bajitos fondones y de cara dif\u00edcil de ver como el que escribe estas l\u00edneas seamos recibidos en sociedad cual si tuvi\u00e9ramos profundos ojos verdes, ment\u00f3n con hoyuelo canalla y tabletita de chocolate circundando un ombligo que incite a pecar.<\/p>\n<p><strong>Belleza interior, ja&#8230;<\/strong><\/p>\n<p>Ya quisi\u00e9ramos, ya, pero me temo que quienes llegamos tarde al reparto de anatom\u00edas tendremos que seguir refugiados en la c\u00ednica resignaci\u00f3n y desarrollando cualidades compensatorias para mantenernos, siquiera, en el filo del derecho de admisi\u00f3n. Los cantos a la belleza interior y de esp\u00edritu se quedan sin letra ni m\u00fasica ante un culo bien torneado o la turgencia de un par de tetas que respondan al canon. Preg\u00fantenle a Susan Boyle, la no excesivamente favorecida finalista de la versi\u00f3n brit\u00e1nica de Operaci\u00f3n Triunfo de hace unos a\u00f1os, a ver si es cierto que la suerte de la fea la guapa la desea. A lo peor les escogorcia un t\u00edmpano de un gorgorito. D\u00e9nle a elegir entre su prodigiosa voz y el cuerpo de Rhianna, y ver\u00e1n c\u00f3mo no se lo piensa.<\/p>\n<p>Se pueden poner Zapatero y Leire Paj\u00edn todo lo estupendos que quieran, que no van a encontrar prodigio legislativo que mueva ni medio cent\u00edmetro algo que forma parte de la esencia humana desde la misma noche de los tiempos. Entro en los dominios de mi vecino de tecleos <a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/untalperez\/\" target=\"_blank\"><strong>Juan Ignacio P\u00e9rez<\/strong><\/a>, pero me temo que no estamos ante un comportamiento o un h\u00e1bito social, sino en el terreno del instinto animal. Es cierto que a base de neuronas y de orde\u00f1ar la racionalidad que se supone que nos distingue hemos conseguido minimizar muchas de nuestras pulsiones primarias. Con esta, con la que nos empuja a discriminar a los ejemplares menos agraciados f\u00edsicamente de la especie incluso siendo uno de ellos, hemos pinchado en hueso. Y no parece que ninguna ley lo pueda arreglar.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los gobiernos fantasean con que la realidad se cambia desde los boletines oficiales a golpe de decreto chachipiruli y happymaryflower. 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