{"id":3227,"date":"2015-07-17T10:19:40","date_gmt":"2015-07-17T08:19:40","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=3227"},"modified":"2015-07-17T10:19:40","modified_gmt":"2015-07-17T08:19:40","slug":"tsipras-tu-molabas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2015\/07\/17\/tsipras-tu-molabas\/","title":{"rendered":"Tsipras, t\u00fa molabas"},"content":{"rendered":"<p>Al habla, un gran experto en decepciones. Ni se imaginan la cantidad de veces que me han abandonado en una gasolinera. O quiz\u00e1 deba decir que me he sentido as\u00ed, porque uno de los aprendizajes de tantas y tantas frustraciones clavadas en la glotis es que la mayor\u00eda de los desencantos nos los curramos a pulso. Es nuestra candidez \u2014en llano, pardillismo\u2014 la que nos hace concebir expectativas treinta pueblos m\u00e1s all\u00e1 de las posibilidades reales. Con una capacidad de idealizaci\u00f3n a prueba de misiles nucleares, pat\u00e9ticamente necesitados de creer en lo que sea, levantamos mitos a partir de cualquier carne mortal que tiene pinta de no querer robarnos la cartera. El \u00faltimo, o sea, el pen\u00faltimo, ese ser que se ha demostrado humano, corriente y moliente que atiende por Alexis Tsipras.<\/p>\n<p>Aclaro, antes meterme de en m\u00e1s honduras, que en estas l\u00edneas no me refiero a sus compatriotas, cuyos sentimientos respeto honda y sinceramente, sino a los millones de griegos vicarios que han crecido como setas a 3.500 kil\u00f3metros de las tierras helenas. Ya saben cu\u00e1les les digo, esos que cada rato hist\u00f3rico se apuntan a lo que toque en el ancho mundo. Ah\u00ed andaban, hace diez d\u00edas, no m\u00e1s, gritando al l\u00edder de Syriza que quer\u00edan un hijo suyo, proclamando que se lo comer\u00edan a besos (este ejemplo es casi literal) y con los pelos como escarpias ante su inmarcesible dignidad. Salvo tres o cuatro que a\u00fan le dan a la manivela de pensar, son los mismos que desde el lunes por la ma\u00f1ana lo han declarado traidor a mil y pico causas, mientras se ciscan en sus muelas por cobarde, gallina y capit\u00e1n de las sardinas. Dan entre pena y risa.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al habla, un gran experto en decepciones. Ni se imaginan la cantidad de veces que me han abandonado en una gasolinera. O quiz\u00e1 deba decir que me he sentido as\u00ed, porque uno de los aprendizajes de tantas y tantas frustraciones clavadas en la glotis es que la mayor\u00eda de los desencantos nos los curramos a &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2015\/07\/17\/tsipras-tu-molabas\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Tsipras, t\u00fa molabas<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[64968,37508,15883,5024,64902],"class_list":["post-3227","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-alexis-tsipras","tag-decepcion","tag-desencanto","tag-grecia","tag-syriza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3227","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3227"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3227\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3228,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3227\/revisions\/3228"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3227"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3227"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3227"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}